miércoles, 26 de febrero de 2014

Hong Kong en vertical

Hong Kong no es ciudad para vértigos. El terreno no montañoso es escaso y para albergar más de 7 millones de habitantes todo se ha tenido que desarrollar hacia arriba. Eso implica los edificios glamurosos de oficinas, pero también toda una maraña de torres de apartamentos más bien cutres. La mejor vista de todo ese gigantismo se obtiene desde el "Victoria Peak" al que se sube con un funicular. También ofrecen buenas vistas los 118 pisos del bar Ozone que presume de ser el bar más alto del mundo.  

Hay otras curiosidades verticales en HK. La primera es toda una serie de escaleras mecánicas que unen el centro con los llamados "mid-levels", la zona dónde están los apartamentos. Son 800 metros de escaleras que funcionan de bajada hasta las 10 de la mañana, para facilitar el acceso al trabajo en las oficinas del centro, y hacia arriba el resto del día. La segunda curiosidad es la abundancia de andamios de bambú en los que los troncos de distintos grosores están atados con unas cintas. Muy impresionante ver a los obreros ahí encaramados con tan pocas medidas de seguridad.  Por último, la otra cosa que me ha dejado un poco perplejo es el mercado de Mong Kok, el barrio con la mayor densidad de población del mundo. Los tenderetes se sitúan en una calle estrecha en medio de altas torres de viviendas; un poco angustioso, no apto para personas con agorafobia.




martes, 25 de febrero de 2014

El Puerto de Victoria

Probablemente lo que más nos guste de Hong Kong es simplemente su skyline, ese perfil de rascacielos que se perfila tanto en lo que se considera el centro urbano, en la Isla (las dos primeras fotos), como en tierra firme, en la península de Kwoloon (las dos últimas fotos). Y es que ya se sabe que a nosotros nos dan cuatro edificios altos y unas luces de neón por las noches y ya felices. 

Un sistema de ferrys baratísimos (unos 0,25 euros) conecta las dos orillas de Hong Kong constantemente atravesando el Puerto de Victoria, nombrado así por los británicos en honor a su famosa reina. Las aguas son muy profundas y hacen que sea uno de los mejores puertos naturales del mundo (el otro es Vigo, como todo el mundo sabe :)). 


lunes, 24 de febrero de 2014

Entre el mercado y el templo

Nuestro barrio, Sheung Wan, era conocido como "Chinatown" por los británicos. Toda una ironía, pero por lo visto concentraba a la población "autóctona" en la época de la colonia. Ese ambiente puramente chino pervive en las calles, en el comercio local, pero también en el mercado callejero, que descubrimos por casualidad camino de un templo. Me gusta ver los puestos de verduras, herbolarios y toda esa variedad de mariscos y pescados disecados. En cambio, las pescaderías y carnicerías me dan un poco de repelús (en realidad no me gustan en ningún país).  

En cuanto al Templo de Man Mo, que era nuestro objetivo de visita, antes de enredarnos con el mercado, hay que decir que es un sitio muy especial. Es un templo taoísta, dedicado a un dios de la literatura y otro de las artes marciales, todo muy yin-yan. La atmósfera es casi irrespirable porque todo son velas e inciensos, tanto en barritas como en espirales cónicas que cuelgan del techo. Todo muy fotogénico, aunque el olor del humo te acompaña en la ropa para el resto del día. 



domingo, 23 de febrero de 2014

Excursión a Lantau

El domingo lo hemos pasado en Lantau, la isla más grande del archipiélago de Hong Kong, montañosa y poco poblada. El metro te lleva hasta Tung Chung, una especie de ciudad dormitorio con mega-torres de apartamentos y un centro comercial de outlets. Desde allí sale un teleférico (tuvimos que hacer casi dos horas de cola, supongo que por ser domingo) que te lleva al centro de la isla, al Monasterio de Po Lin y el gran Buda. Tiene todo su encanto, el incienso, las flores, las estatuas de Buda, pero no nos impactó tanto como el Buda de Kamakura que tiene 700 años menos.

Más interesante fue descubrir la aldea de pescadores Tai O, a la que se accede en autobús. Es todo un atracón de estímulos visuales y olfativos. Las calles principales están repletas de puestos de venta de pescados secos y frescos. Las orillas del río están ocupadas por casas sobre pilotes. Todo muy pintoresco y al mismo tiempo algo repulsivo, ya que la mayor parte de las casas son chabolas de hojalata y sus interiores reflejan bastante miseria.  



sábado, 22 de febrero de 2014

Las dos caras de Hong Kong

Esta es una ciudad dura, de eso no cabe duda. Calles estrechas, edificios altos, tráfico y obras. Dedicamos el primer día a familiarizarnos con el espacio, caminando mucho y fotografiándolo todo como si estuviéramos en otro planeta. 

Nuestro apartamento está en Sheung Wan, el barrio oeste de la Isla de Hong Kong, una zona con mucho saborcillo chino. Por todos lados hay tiendas pequeñitas llenas de unos productos que no conocemos,  carteles luminosos que invaden media calle y mega-edificios de apartamentos.  A unos 10 minutos andando está el sector Central de la Isla, y más allá, en el este, Wan Chai.  Todos estos barrios se sitúan en una franja urbana relativamente estrecha, dejando detrás montañas altas cubiertas por vegetación tropical. Una autopista atraviesa la ciudad y conecta todos los barrios. Para cruzarla y también esquivar el tráfico de otras calles, hay por todos lados un pasillo elevado con pasarelas, que a menudo conectan con centros comerciales, creando cierta sensación de ciencia ficción. En frente de la isla, en tierra firme, hay más ciudad, conectada por ferrys y por un par de túneles para el tráfico y el metro.



viernes, 21 de febrero de 2014

Cumpleaños en Hong Kong

Mi viaje de vuelta de Australia a Londres, vía Hong Kong, coincidía el día de mi cumpleaños.  En lugar de pasármelo enteramente en el avión, convencí a dBt para que se viniera a Hong Kong y que al menos pudiéramos cenar juntos. Hemos ido a Tim's Kitchen; todo muy bueno. Hemos cogido los dos unos días de vacaciones para poder explorar la ciudad en los próximos días, por si hubiera que trasladarse...


jueves, 20 de febrero de 2014

Reuniones en Brisbane

Semana de trabajo en Brisbane. Días de bochorno y reuniones tediosas de 8 de la mañana a las 5 de la tarde, todo con el propósito de "transformar" la función de Recursos Humanos con la ayuda de consultores de IBM. Papanatismo en grado extremo. En paralelo, por las tardes, he tenido un par de entrevistas de trabajo para el puesto en París a través de videoconferencia con el ordenador. Y a finales de la semana próxima, cuando esté de vuelta en Londres, tendré nuevas entrevistas para los procesos de Madrid y Hong Kong. Todas las alternativas siguen abiertas.


martes, 18 de febrero de 2014

Selva tropical en Australia

La costa al norte de Cairns, en el estado de Queensland, es muy mona pero un poco chunga. Por todos lados hay carteles de cuidado con los cocodrilos y con las medusas. Por lo visto algunas de ellas son realmente peligrosas, pudiendo provocar hasta la muerte. Resumiendo, no puedes bañarte fuera de lo que es la zona segura: una especie de piscina en el mar rodeada por una red de seguridad. Me animé a bañarme en la playa de Port Douglas el domingo a las 8 de la mañana pero no sin cierta tensión por si alguna medusa lograba colarse en la red. 

La alternativa a tantas limitaciones playeras es adentrarse en la selva, en la Garganta de Mossman en el Parque Nacional Daintree que tiene la friolera de 100 millones de años. Pura lujuria vegetal. Los helechos, las enredaderas y todo tipo de árboles se enmarañan por todos lados. Hay tal variedad que da la impresión de que no se repite nada, que todos los árboles son distintos. Los más espectaculares son las higueras estranguladoras que germinan en la copa de los árboles y desde allí hacen crecer sus raíces hacia el suelo estrangulando lentamente al árbol huésped. Terrorífico. 

En realidad, todo en la selva es un poco angustioso. Para empezar el ambiente de calor húmedo sofocante. Después los sonidos constantes de los insectos y pájaros. La amenaza constante de que te pique algo… Por no hablar de los miles de murciélagos que vimos con la puesta del sol la noche del sábado. Todo muy fascinante como experiencia, pero así, en plan pequeña dosis y con vuelta rápida a la civilización.



lunes, 17 de febrero de 2014

Port Douglas

He pasado el fin de semana en el norte del estado de Queensland con una compañera de trabajo. El vuelo de Brisbane a Cairns nos llevó poco más de 2 horas y desde allí recorrimos en coche unos 70 km hasta un pueblín llamado Port Douglas que fue nuestra base de operaciones. 

Es una tramo de costa puramente tropical en el que de un lado está la Gran Barrera de Coral, que prácticamente toca tierra firme, y del otro el Daintree National Park, una auténtica jungla. Subimos hasta Cape Tribulation, nombrado así porque allí comenzaron los problemas de los primeros exploradores en Australia, al encallar su barco en los arrecifes de coral. La zona está además infestada de cocodrilos así que no puedes aventurarte a dar muchos paseos cerca del agua. 




miércoles, 12 de febrero de 2014

La vida adelantada

Vuelvo a Australia. Tengo reuniones de trabajo la semana próxima en Brisbane y esto ha adelantado algunas celebraciones esta semana. 

Nunca he sido de celebrar San Valentín, por el componente puramente comercial del invento, pero a dBt le gusta. Como el 14 no íbamos a estar juntos, ya que yo estaré ya en Brisbane y él estará en Barcelona por una cita en la Barraquer con su madre, decidió preparar una cena romántica sorpresa esta semana. 

También Saif, nuestro ex-vecino de Dubai, decidió adelantar su regalo de cumpleaños ya que ese día yo todavía estaré de viaje. Se presentó un día en casa con un reloj Elysee, muy mono y caro. Me quedé un poco bolado, la verdad. No estoy acostumbrado a la amistad y generosidad árabe. 


lunes, 10 de febrero de 2014

Presentando a M

Sigo con mi neura nipona, hasta el punto de que 4 de los 7 libros que he comprado este fin de semana pasado en Madrid son de temática japonesa. Entre ellos está el último de Murakami, Los años de peregrinación del chico sin color, del que ya llevo leído dos tercios y me tiene bastante enganchado. 

Estos días pasados en casa de jap, también caí en otra conexión japonesa de mi vida. Se trata de "M", un bonsai arce, que le regalé a jap hace muchos años en uno de nuestros aniversarios, allá por 1999 o 2000 cuando hacía poco que vivíamos en la calle León. Si no recuerdo mal, tenía ya 23 años en el momento de la compra en El Corte Inglés de Castellana, así que ahora está cerca de hacerse cuarentón. Qué terrible como pasa el tiempo para todos. 

Su vida todos estos años ha sido muy azarosa. De entrada jap lo rechazó de forma bastante desagradable. No recuerdo bien los motivos, pero creo que ninguno de los dos sabíamos muy bien qué era un bonsai, y en cualquier caso él hubiera preferido un olivo y no este alienígena. Prueba de nuestra ignorancia es que lo tuvimos durante meses en el interior, al menos todo el verano, el otoño y parte del invierno, hasta que lo llevamos a que lo miraran porque parecía que se moría. Nos explicaron entonces que era sin duda de exterior y requería humedad constante. Nos recomendaron que lo aclimatáramos al mundo real poco a poco. Tuvimos que apagar la calefacción de una habitación para ayudarle a hacer la transición.

Desde aquellos primeros meses traumáticos, M ha tenido varios episodios de cuidados intensivos en guarderías de bonsais, incluyendo también algún verano en la Sierra, en plan campamento, para llevar mejor los meses de calor.  Tiene años de mayor o menor esplendor, o de mayor o menor asilvestramiento, porque la verdad es que nunca lo podamos. Su momento estrella del año es el otoño cuando las hojas pasan en un par de semanas por varias tonalidades de rojos y ocres. Es entonces un tiempo de auténtica magia en la casa, aunque yo ya llevo demasiados años perdiéndomelo.  


viernes, 7 de febrero de 2014

Viernes de gestiones en Madrid

Fin de semana en Madrid. Objetivo primordial: renovar el DNI. Me planteé hacerlo en Vigo pero las combinaciones de vuelos a Oporto o Santiago eran imposibles.

Me encanta mi DNI nuevo, electrónico, tan moderno, con una foto de esta misma mañana y no como aquella de hace 10 años en la que ya no me reconocía, gafotas y rechoncho. He aprovechado también la mañana de gestiones para verme con los del Citi, a ver si me ayudan a organizar mis finanzas personales.

Mi plan era completar el día con una entrevista de trabajo pero la cancelaron en el último momento.  Al menos sí conocí a otras consultoras de la agencia de head hunting y también a su directora en España. En cuanto a la entrevista, tendremos que reprogramarla a través de video-conferencia, algo en lo que parece que voy a coger experiencia en las próximas semanas ya que tengo otros dos procesos abiertos para trabajos en París y Hong Kong. Y es que efectivamente, busco trabajo. Las conversaciones peligrosas en mi empresa actual no han cuajado en ningún cambio interno y cada vez estoy más incómodo. Es hora de moverse, o al menos, intentarlo. 


viernes, 31 de enero de 2014

Sentir la arquitectura

Le estamos cogiendo el gusto a la Royal Academy of Arts. Mi empresa es uno de esos socios corporativos y puedo conseguir entradas, y a veces también el catálogo, como en el caso de las expos sobre Australia y México

En esta ocasión fuimos a una de esas noches sólo para socios para ver la exposición actual "Sensing Spaces: Arquitecture Reimagined". Nos ha encantado. Son 7 mega-instalaciones, cada una a cargo de uno estudio de arquitectura, de distintos países. La idea es que cada sala evoque sensaciones diferentes en función de como está "construido" el espacio. Hay un laberinto de madera, unas mega torres con escaleras interiores, un bosque de bambú luminosos (japo), un túnel de plástico en el que los visitantes van insertando pajitas de colores… Todo muy lúdico y bastante impactante. 

Aprovechamos para cenar en el restaurante, The Keeper's House, por aquello de que teníamos una copa de champán gratis (una bobada de excusa como otra cualquiera). Bien la comida y el servicio pero sin embargo no me gustó el espacio. La decoración está bien pero es un sotano y nunca me convencen los restaurantes que no tienen ventanas. 


domingo, 26 de enero de 2014

Explorando Bermondsey

Los últimos fines de semana hemos estado descubriendo Bermondsey, un distrito del sur de Londres, no lejos del City Hall y London Bridge. Todo empezó con un café con un amigo recién venido de Madrid que vive allí.  Desde entonces hemos vuelto en un par de ocasiones para explorar en más detalle la zona. Lo más interesante se concentra en la calle del mismo nombre, Bermondsey Street: arquitectura de ladrillo de antiguos almacenes ahora reconvertidos en viviendas, pequeñas tiendas, un buen puñado de restaurantes y una enorme galería de arte contemporáneo: White Cube

El fin de semana pasado la galería estaba cerrada así que hemos vuelto este. Lo que más nos ha gustado es el espacio. Las exposiciones actuales no están mal pero tampoco generan demasiada emoción. Me entraron ganas de comprar una lámina de Damien Hirst, para acompañar al Murakami, pero es muy cara y tampoco tenemos más sitio para obras de arte en casa. Tendríamos que deshacernos antes de algunas de las cosas que tenemos.  

En el apartado gastronómico hemos probado dos restaurantes italianos excelentes: Antico y Zucca. Nada de pizza y pasta. Todo mucho más sofisticado y delicioso. Los dos repetibles pero especialmente el primero porque además está francamente bien de precio, con un menú al mediodía de 22 libras por 3 platos. Tendremos que volver al barrio aunque sólo sea para comer. 


viernes, 24 de enero de 2014

Literatura Japonesa

Vuelvo a comprar libros. Creo que el traslado de los fondos bibliográficos a casa de Ana y el hecho de que ella siga ampliando estantería ha eliminado mis reticencias a seguir adquiriendo obras. Más importante que mi renovado consumismo es el hecho de que vuelvo a leer novela. Llevaba unos años de mucho ensayo y, aunque no lo he abandonado, ahora siempre tengo alguna novela por el medio. 

Ahora mismo estoy a vueltas con Canadá, una obra de Richard Ford, a la que la crítica pone por las nubes pero que me está aburriendo bastante. Parece que la historia no acaba de avanzar: un adolescente americano cuya vida cambia radicalmente cuando sus padres atracan un banco. Medio libro antes del robo y otro medio después. 

En el apartado ensayo, estoy leyendo The Geography of Thought, sobre las diferencias en la forma de pensar entre el Este y el Oeste. Muy interesante. Dos planetas diferentes. Es una lectura muy en consonancia con la fijación por la literatura japonesa que me acompaña en los últimos meses. Le he pillado el gusto a todas esas historias de angustias, soledades y suicidios. 

Todo empezó con Tokio Blues en agosto. Pero después vinieron: 
  • El embarazo de mi hermana.  Irrelevante. 
  • Al sur de la frontera, al oeste del sol. Mi libro de Murakami preferido hasta la fecha. Delicioso, poético y perturbante.
  • El cielo es azul, la tierra blanca. Interesante, pero no me ha dejado mucho poso.  
  • Pálida luz en las colinas, de Kazuo Ishiguro, el autor que me impresionó tanto con Nunca me abandones. Esta fue su primera novela, desarrollada en el Nagasaki posterior a la bomba nuclear. De nuevo tiene un punto de misterio y rareza que me ha gustado mucho. 
  • Kokoro. Con los clásicos hemos topado. Es una novela de 1914 pero me ha gustado muchísimo. Se sitúa en ese Japón en transición entre la era Meiji y la modernidad. Bien escrito, centrado en los sentimientos de los personajes y, en mi opinión, con un toque homoerótico (y sin duda, una misoginia galopante pero propia de su época). Muy recomendable. 
No tengo ninguna otra obra japonesa en mi lista de lecturas para los próximos meses pero seguro que algo caerá. Aún no me he desenganchado de todos esos tormentos interiores.


sábado, 18 de enero de 2014

Musical The Book of Mormon

Esta semana hemos ido de musical con mi jefa. Es muy eléctrica y siempre está deseando ir de fiesta cuando viene a Londres (vive en Suiza). En esta ocasión quería invitarme a algún "show" para celebrar los éxitos (?) laborales del año pasado. También se apuntó dBt,  al que le vino bien un poco de evasión.  Cenamos los 3 en un vietnamita del Soho antes de la función, a eso de las cinco y media. Creo que nunca había cenado tan pronto. 

Fuimos a ver "The Book of Mormon", un musical que triunfa en Estados Unidos y también aquí en Londres, dónde lleva un año de llenos. Es muy divertido y muy cañero. En mi opinión, es la perfecta venganza gay contra los mormones por su homofobia galopante y su oposición furiosa al matrimonio gay. Por un lado, deja un poso divertido sobre los misioneros mormones y su simpatía desbordante, siempre tan positivos ellos. Pero por otro, expone con crudeza el componente puramente delirante de la religión mormona que pretende que unas tribus antiguas hebreas desembarcaron en el continente americano antes de Cristo y que él mismo visitó Estados Unidos tras su resurrección. Todas esas aventuras las narran unas tablas escritas en "egipcio reformado" y que un iluminado encuentra en el Estado de Nueva York en 1823 con la guía de un Angel. Las traduce él mismo y hete aquí que tenemos "El Libro del Mormón", la supuesta tercera parte de la Biblia. En fin, todo tan de coña que cuesta creer que de ahí haya surgido una Iglesia tan poderosa y que siga creciendo en creyentes a buen ritmo.  

sábado, 11 de enero de 2014

Pop-Art / ARTPOP

Hemos comenzado el año asistiendo a la exposición "Pop Art Design" en el Centro Cultural Barbican. Nunca habíamos estado en esa zona de Londres, ligeramente al norte de la City, el distrito financiero entorno a "Bank". Nos gustó todo el complejo: arquitectura de hormigón de los 70, con terrazas, lagos y fuentes, bloques de apartamentos… Por lo visto es un ejemplo de "Arquitectura Brutalista", y desde luego que transmite esa sensación de brutalidad urbana. 

El planteamiento de la exposición es explorar la relación entre el movimiento Pop Art y el diseño de productos de consumo en ambas direcciones. Es una forma de sumergirse en los 60 a través de cuadros y esculturas, pero también lámparas, sofás, fotografías de interiores de apartamentos… Dan ganas de comprárselo todo. 

Por otro lado, los Reyes Magos nos han traído un viaje a Chicago en julio coincidiendo con el concierto de Lady Gaga en esa ciudad. Llevamos algunas semanas enganchados a su tercer album, ARTPOP, y ese viaje será la oportunidad de ver la puesta en escena. Chicago es una de mis ciudades favoritas y dBt estaba deseando conocerla. Además, este año no haremos vacaciones  largas a ningún sitio porque él necesitará ir a Zaragoza más a menudo para pasar tiempo con su madre, así que esta escapada popera de Chicago encaja perfectamente con las circunstancias que trae 2014. 


martes, 31 de diciembre de 2013

Mini-vacaciones en Edimburgo

He visitado Edimburgo por primera vez, y creo que no será la última porque ya me llama todo de Escocia. Me encontré allí con jap el día 26 y nos quedamos hasta el 31, cuando volvimos a Londres para pasar el Fin de Año con dBt que no nos pudo acompañar en estas mini-vacaciones porque trabajaba. 

En esta época del año los días son especialmente cortos allí arriba: el sol sale a las 9 y se pone a las 3. Aún así nos ha dado tiempo a hacer las visitas turísticas básicas: el Castillo, la Catedral, el Cementerio de Greyfriars y el Palacio de Holyroodhouse. Está todo bien pero nada es espectacular en si mismo. Lo interesante es la estructura y arquitectura de la ciudad, que se aprecia bien desde la Colina Calton

En cuanto a los museos, el Museo Nacional de Escocia tiene mucha fama pero cero interés. Es una mezcla de museo de la ciencia y tecnología con arqueología e historia de Escocia; demasiado pastiche para mi gusto. Más interesante me pareció la Scottish National Gallery, una pinacoteca pequeña pero con una buena selección de obras del Renacimiento al siglo XIX. 

Con todo, la gran sorpresa de este viaje a Edimburgo ha sido la Procesión de las Antorchas, que se celebra el día 30 y arranca el "Hogmanay" o fin de año escocés. Miles de personas recorren la ciudad portando antorchas, lo que envuelve todo en una atmósfera muy especial. No sabíamos nada y la vimos por casualidad arrancar desde la habitación del hotel (me puse nerviosísimo, of course). Me he quedado con ganas de ver el resto de eventos del Fin de Año pero casi más con ganas de volver en verano para disfrutar de los largos días y usar la ciudad de base para explorar todas esas tierras más al norte. 



jueves, 26 de diciembre de 2013

Pesadilla en Navidad

Primera Nochebuena-Navidad en Londres (el año pasado estábamos en París). Para cenar hicimos pavo, que por lo visto es lo típico aquí, y nos quedó delicioso. Di tú que viene super-preparado ya del Waitrose, en su bandejita de plata listo para meter al horno, pero aún así dBt consiguió darle un punto especial con la sal, la pimienta y las patatas así que para nosotros es ya un pavo mítico. 

Nuestra felicidad culinaria quedó ensombrecida por una noche soberana en la que la alarma de evacuación del edificio no dejó de sonar desde pasadas las 12 hasta las 7 y media, cuando llegó el portero y logró desactivarla. Saltó porque nos quedamos sin agua (una forma un poco extrema de llamar la atención sobre la avería). 

El día de Navidad, con el agotamiento del mal dormir a cuestas, estuvimos de paseo por Mayfair y en lugar de comida hicimos "Afternoon Tea" en el Café Royal, en Regent Street. Decidimos que sustituir la comida por el té era la mejor alternativa para no empacharse y era una forma muy British de celebrar el día. 



jueves, 19 de diciembre de 2013

Encuentro con los Abuelos en Madrid

Hace algún tiempo que mis padres se han convertido en "los abuelos". No sabría certificar con exactitud cuando ocurrió ese cambio de percepción. Supongo que fue hace 3 años, cuando ella cumplió los 80. El caso es que me hice más consciente de su fragilidad, de sus manías y sus historias repetidas. Ahora, con cada nuevo encuentro me descubro buscando pistas de si están realmente bien, o simplemente mejor o peor que la última vez. 

En esta ocasión nos vimos en Madrid, fieles a la tradición de estos últimos años, ese acuerdo tácito por el que yo no voy a Vigo por Navidad, pero nos vemos en diciembre en casa de su adorado jap.  Y así fue un año más. Repetimos comilonas en vajilla Sargadelos, variado de turrones y dulces y, por supuesto, encuentro con mi Hermano 1, Sobrino E y Charo. Todo igual pero diferente porque nunca somos los mismos ni la relación entre nosotros lo es. 

En el apartado ocio, les enseñamos Madrid Río en un domingo de sol espléndido, y vimos Diana, la película sobre la Princesa que a mi y a jap nos gustó bastante, por aquello de descubrirnos ángulos nuevos del personaje. A los abuelos, en cambio, les dejó bastante fríos, por esa mezcla de republicanismo y desinterés por el género corazón que les caracteriza. Lo suyo son las exposiciones sesudas. 

Vimos la exposición "Japonismo" del CaixaForum que aunque no es gran cosa tiene algunas obras interesantes. Una guía explicaba a un grupo escolar que los japoneses tenían otro punto de vista artístico y que el Realismo no les interesaba, porque no le veían punto a reproducir lo que ya existía en la naturaleza, de ahí que sus "retratos", como ese actor de Toshusai Sharaku de la primera foto, tuvieran ese aire de dibujo-caricatura. Respecto a las "escenas", lo suyo era reproducir lo cotidiano, como la lluvia en el Puente de Atake de Utagawa Hiroshige (segunda foto), en lugar de las batallitas y escenas mitológicas que tanto gustaban a los occidentales. Es arte para relajar, no para crear tensión. 

La otra exposición que vimos fue la del Terracotta Army, los Guerreros de Xi'an, en el Centro Cultural de la Villa en Colón. A los abuelos les encantó descubrir toda la historia. Y no es para menos, todos esos miles de figuras, todas distintas, enterradas para la posteridad por el primer Emperador de China. No sé si llegaré a verlos algún día, pero creo que al menos me tragaré algunos documentales.

Y en cuanto a los abuelos, a seguir viajando. Se han ido de Madrid con una maleta nueva y su siguiente destino será Menorca con el Inserso en marzo. Casi me dan ganas de empezar a organizar su siguiente visita a Londres, aprovechando que los vuelvo a ver tan activos y andarines.  



domingo, 1 de diciembre de 2013

Conversaciones peligrosas

He entrado en barrena con mi vida profesional en las últimas semanas. Supongo que llevaba meses barruntando cierta insatisfacción pero estaba demasiado ocupado entre el final del máster, el traslado de casa en Londres y el viaje a Australia. Ahora todo ha cristalizado y me ha entrado la neura de que necesito un cambio sustancial. Hace un par de semanas, con ocasión de un viaje a Vevey, en el Lago de Ginebra, se lo comuniqué a mi jefa. A partir de ahí todo se ha acelerado un poco y he tenido más conversaciones dentro de la empresa. Veremos a dónde lleva todo esto pero 2014 apunta a cambios profesionales.

En el apartado cultural y de ocio, me he tragado en los últimos tiempos docenas de vídeos y todos los documentales disponibles en Youtube sobre The Smiths y Morrisey. Ha sido un revival inducido a partir de la publicación de la autobiografía del cantante-personaje, que en UK es muy popular. 

También nos hemos acercado a la nueva Tate Britain, que va camino de convertirse en mi museo preferido de Londres. Han acabado las obras de remodelación, abriendo la escalera central y cúpula, y reorganizando toda la colección. Y allí estuvimos, celebrando la reapertura y fotografiando los nuevos espacios. 


domingo, 10 de noviembre de 2013

Novedades de otoño

Tengo la determinación de escribir algo menos en este blog. Me gusta tener este repositorio de experiencias vitales, esta especie de memoria externa a la que recurrir si quiero recordar o comprobar algo de estos últimos años tan acelerados. Pero también necesito liberar tiempo para otras actividades, y relajarme más. Tengo que asumir que la vida avanza más rápido de lo que yo puedo registrar, y a veces procesar. Así, en estos últimos tiempos: 

- dBt ha encontrado trabajo. Lleva una semana en el Edition, y está encantado. Es un concepto de hotel de diseño, para la clase creativa con pasta. Lo mejor es que el ambiente de trabajo es muy bueno, y tiene horario de mañana, lo que le permite seguir yendo a clases de inglés por las tardes. 

- Su madre continúa el via-crucis de salud visual de los últimos meses. Un acumulación de eventos desgraciados a los que todavía no se les ve el final. Todo un sufrimiento y estrés para ella y toda la familia.  

- Hemos retomado A Dos Metros Bajo Tierra después de 6 años. En aquella época me quedé atascado en la tercera temporada porque me pareció muy negra. Ahora vamos por la segunda y avanzamos a buen ritmo, disfrutando de los personajes como si fuera la primera vez. 

- He vendido, por fin, todas las stock options que tenía de mi anterior empresa. No quedaba más remedio porque caducaban, pero el asunto me ha tenido muy pendiente en las últimas semanas. Que si la bolsa sube, que si baja... He vivido de cerca los nervios del casino financiero en el que se ha convertido el sistema capitalista. Y he oscilado entre los sentimientos de avaricia y los de torpeza bursátil.

- Por último, en el terreno artístico, hemos visto la exposición de Australia de la Royal Academy. Muy completa. Algunas de las salas nos han horrorizado (todos esos cuadros de la época colonial, rancios como ellos solos), pero otras nos han gustado bastante. Nos hemos reencontrado con un autor que nos gustó mucho en Sydney, John Brack, el del coche de abajo. Y hemos visto, por fin, el Australian Beach Pattern, un cuadro de 1940, cuya lámina luce a partir de ahora en nuestro baño.