martes, 31 de marzo de 2026

Martes Santo en Málaga

El año pasado tuvimos un primer aperitivo de la Semana Santa de Málaga, con el Viernes de Dolores. Nos quedamos con ganas de más, así que este año venimos a por la experiencia completa o, al menos, la de los días grandes. 

Aterrizamos el martes a primera hora en Málaga desde Ginebra y ya en el primer día experimentamos lo que será la tónica en estos días siguientes: mucha vida social, comidas, tertulias, y muchos paseos para ver procesiones por las calles. 

El momento más impactante y novedoso del Martes Santo ha sido ver a los Legionarios Paracaidistas velando un Cristo en la Iglesia de San Juan. Es todo muy emocionante y dramático: las poses, el cambio de guardia, las canciones y proclamas en voz alta de valor y fervor religioso. Muy curioso y muy homoerótico todo porque no dejan de ser expresiones de amor y entrega absoluta entre hombres, con mucha testosterona por todas partes. 


domingo, 29 de marzo de 2026

Opera Cástor y Pólux

Hemos ido a la ópera en Ginebra, al Bâtiment de Forces Motrices. Es una antigua central hidroeléctrica en el Ródano, construida a finales del siglo XIX y ahora reconvertida en teatro.  No somos nada de ópera, pero seguimos dándole una oportunidad, de vez en cuando, por si algún día "vemos la luz" y caemos rendidos ante alguna obra especial. 

La obra en esta ocasión era Cástor y Pólux, una obra barroca, escrita en francés, alrededor de dos hermanos gemelos, hijos de Zeus, que dan origen a la constelación de Géminis. La música está bien, pero el texto es una de esas concatenaciones de frases poéticas, retorcidas y super dramáticas, con el que es imposible, desde mi punto de vista, conectar. Al menos, en esta ocasión nos encantó el montaje y la escenografía: con danza contemporánea y una producción super moderna, a base de plataformas móviles, botellas de leche, carritos de la compra... Visualmente impecable. 


miércoles, 18 de marzo de 2026

Atardecer en Manhattan

Este ha sido mi viaje número 14 a Nueva York y la verdad es que me sigo quedando embobado con los edificios. Hay una mezcla de estilos y épocas que acaba resultando muy armónica. Todo parece pegar y quedar bien. La ciudad, además, sigue mutando constantemente, con obras y nuevas edificaciones. Imposible cansarse. 


martes, 17 de marzo de 2026

El Desfile de Saint Patrick

El año pasado también estaba en Nueva York por estas fechas y escuché la fanfarria del Desfile de Saint-Patrick, el día de Irlanda, desde la oficina. Este año, sin embargo, bajé a la calle. Me encontré así con todas esas comparsas de gaiteros y sus faldas, y chicas con pompones y banderolas. Es un desfile muy grande, para ser Irlanda un país tan pequeño. Yo sólo vi una pequeña parte, pero pintaba que todo era parecido: más gaitas y más faldas.


lunes, 16 de marzo de 2026

La Catedral de Saint Patrick

Entre lo de mi hermano el año pasado, y lo de Epstein este año, he ido post-poniendo un viaje de trabajo  a Nueva York. Hasta esta semana. Llegué el domingo y volveré el miércoles por la noche. 

En mi primera tarde deambulé por las calles del Este de Manhattan, entre la 45 y la 52, camino de mi tienda preferida de gominolas.  Por el camino, descubrí nuevas arquitecturas y murales, y me tropecé con la Catedral de Saint Patrick en la 5ª Avenida. Hacía mucho tiempo que no entraba y no recordaba esos murales de gente trabajadora bajo los ángeles. 


domingo, 15 de marzo de 2026

Concierto de Ara Malikian

Ayer fuimos a Morges, un pueblo cerca de Lausanne, por el que habíamos pasado en bicicleta. Aquel encuentro en verano fue más agradable que este, en invierno. Dimos un paseo breve porque estaba frío y lluvioso y porque además el objetivo era ir a un concierto de Ara Malikian, el afamado violinista. 

Aunque somos más poperos, el concierto nos gustó mucho. Combina piezas clásicas deconstruidas con composiciones propias, todo en una mezcla de estilos que a ratos se parece al jazz y a ratos a música tradicional. Es toda una fusión de estilos muy bien hecha, acompañada de batería, piano, guitarra y bajo. Para completar el cocktail, el artista, libanés de origen armenio y afincado en España, es muy dicharachero y se marca en medio de las piezas varios monólogos. Lejos de hacerse pesado, es muy gracioso y todo contribuye a la magia del espectáculo. 



martes, 10 de marzo de 2026

Thun

Nuestro último descubrimiento en Suiza ha sido Thun, una ciudad medieval a 25' en tren desde Berna, en el eje que va hacia Interlaken. Fue el destino final de nuestro periplo del fin de semana pasada, con inicio en Friburgo

Thun es una ciudad medieval, con su castillo, su iglesia y sus puentes de madera cubiertos sobre sistemas de esclusas. Es un destino ideal para largos paseos, que conectan la ciudad con el lago homónimo. Todo apacible, todo limpio, con terrazas atiborradas de gente en un domingo soleado de primavera, aunque todavía es invierno. La Suiza de cuento, ajena a la geopolítica desquiciada en la que vivimos, con la guerra de Irán en marcha y los mercados financieros en ebullición. 

domingo, 8 de marzo de 2026

Atardecer en Berna

Este fin de semana, utilizamos Berna como base de excursiones. Fuimos al segundo hotel "Swiss Deluxe" que tiene la ciudad, el Schweizerhof, al lado de la estación de tren. Nos gustó bastante menos que el otro, el Bellevue Palace. 

Como ya hemos estado varias veces en la ciudad (esta era la cuarta), no hicimos plan de turismo: apenas un paseo al atardecer y cena en el hotel. Al día siguiente, tras el desayuno: excursión a Thun. 


Friburgo, ciudad bilingue

Por fin, hemos visitado Friburgo. Y digo por fin, porque David llevaba algún tiempo insistiendo en que teníamos que ir. Yo era algo más frío, por aquello de que es una ciudad "en ruta" entre Ginebra y Berna, así que sabía que no requería mucha planificación. 

Este sábado, aprovechando que David sigue de vacaciones, esas que yo tuve que anular, salimos de fin de semana en Suiza. La primera parada fue Friburgo, a hora y media en tren de Ginebra. Como todos esos sitios de los que no te esperas demasiado, la verdad es que me gustó mucho. La primera sorpresa es que es una ciudad bilingüe: francés y alemán. No sé si hay alguna más así. Está en la frontera entre la Suiza alemana y la francesa y toda las calles tienen los nombres en los dos idiomas. En los rótulos de tiendas y restaurantes el francés está muy presente. 

La ciudad tiene una estructura muy similar a la de Berna, con un río que la rodea, y un casco histórico medieval muy bien cuidado. Destacan algunos tramos de murallas y torreones, la catedral, el barrio del río y la Capilla barroca de Loreto, en lo alto de una colina, desde la que se divisa toda la ciudad. Todo muy recomendable. Además tuvimos un tiempo absolutamente primaveral.