viernes, 15 de diciembre de 2017

Museo de Yayoi Kusama

Hemos ido a visitar el nuevo museo de Yayoi Kusama en Tokyo, un edificio estrechito, color blanco nuclear, en una zona algo alejada del barrio de Shinjuku.  Lleva sólo unos meses abierto y las entradas están agotadas para los siguientes meses pero conseguimos unas de reventa a través del hotel de dBt. Salieron algo caras por metro cuadrado ya que el museo es la mínima expresión, distribuido en tres mini-plantas y terraza.  En la primera sala hay cuadros en blanco y negro, en la segunda cuadros multi-colores, en plan explosión de psicodelia, y en la tercera, hay un pequeño cuarto con un campo de calabazas iluminado. La visita se remata con la terraza, que alberga una gran calabaza cerámica y un balcón con vistas al atardecer de Tokyo. 




jueves, 14 de diciembre de 2017

Atardecer en el Monte Fuji

Hace dos semanas que dBt anda por Tokyo, en una estancia de trabajo en su hotel, así que hemos aprovechado para organizar una  semana de vacaciones pre-navideñas. Los dos somos muy fanes de Japón porque nuestra visita anterior nos encantó.
 
La primera tarde en Tokyo, a mi llegada el jueves, fue tranquila. Con mucho sol y temperaturas de invierno suave, nada que ver con los bochornos de aquel verano. Yo estuve algo zombi porque, a pesar de que me hicieron un upgrade a business class, apenas pude dormir en el vuelo. Fuimos al Mori Art Museum, en la torre más alta de Roppongi Hills. Las vistas son estupendas, al Monte Fuji, a la Torre de Tokyo y a toda la ciudad. Había dos exposiciones temporales, una dedicada a Doraemon, un gato de dibujos animados muy popular, en la que había un par de obras de Murakami muy chulas, y otra, del argentino Leandro Erlich, con instalaciones bastante buenas. Cerramos la visita viendo el atardecer en el Fuji y las luces nocturnas de la ciudad  con una copa de champagne; todo un momento mítico.  






domingo, 10 de diciembre de 2017

Luces navideñas en Zurich

Me he despedido de Zurich por este año. Las cenas de este último viaje de 2017 han girado en torno al ambiente navideño, incluyendo el mercadillo de la estación central y un espectáculo de luces bastante bien hecho en el Swiss National Museum

Dejé la ciudad con nieve abundante y un punto de nostalgia. He llegado al final de un proceso de selección el viernes, con la última entrevista a través de Facetime. Es muy probable que me hagan oferta y también muy probable que la acepte, así que es probable que esta última etapa profesional entre París y Zurich esté llegando a su fin. 



domingo, 3 de diciembre de 2017

Ballet en Bruselas

He pasado un mini-fin de semana en Bruselas, unas 24 horas entre sábado y domingo. El plan original era hacer un finde a 4 bandas, con dBt, M de Lux y G, como el de abril, pero al final nuestros maridos no han estado. G está en Miami, produciendo arte y decoración para unos clientes y dBt está en Tokyo en una estancia de 2 semanas de trabajo en el hotel de su cadena allí. Todo muy internacional. El caso es que M de Lux y yo hemos acabado estando de solteros y tan ricamente que nos lo hemos pasado. 

El sábado por la noche, después de hacer una larga tertulia de puesta al día, con té y dulces, en plan señoras, fuimos a ver el ballet del Lago de los Cisnes en Palais 12, una invitación de M de Lux preparada hacía meses para los 4. No soy muy de danzas, aunque aquello de Alvin Ailey me gustó mucho e intuyo que debería probar más cosas. Los cisnes me gustaron aunque estaba perdido con la historia, y esos cisnes blancos y negros; acabé leyendo en internet de que iba y con eso ya encajé las piezas (una pena no haber hecho la lectura antes de ir). 

El domingo por la mañana fuimos al House of European History, un museo dedicado a la historia del continente que está bastante bien. Tiene una exposición muy bien documentada y con tour auto-guiado con iPad. Me ha generado un renacimiento de sentimiento europeista. 



domingo, 12 de noviembre de 2017

Londres desconocido

Este viaje a Londres nos permitió explorar nuevas zonas de la ciudad. Nos quedamos en The Hoxton Shoreditch, en un barrio que apenas conocíamos. Es una zona que se ha puesto de moda en los últimos años, con muchos restaurantitos monos, tiendas de diseño y bares de copas. Nuestro propio hotel era prácticamente un bar de copas, animado todos los días, y a todas horas. Precisamente, hace poco descubríamos el hotel de la misma cadena que acaban de abrir en París, y nos sorprendía lo grande que era el bar. Definitivamente, se trata de una nueva generación de hoteles, como los de Glasgow o Viena, modernos, funcionales y con amplias zonas comunes, dónde se mezcla trabajo y ocio.    

Estar en Shoreditch, en el Este de Londres, nos dio fácil acceso a la City, a la zona de Moorgate, dónde descubrimos por primera vez, aunque suene algo vergonzoso, el Guildhall. Es un edificio que fue ayuntamiento de la ciudad durante siglos y que hoy funciona como sede de la City. Por alguna extraña razón, habíamos estado varias veces cerca pero nunca lo habíamos visto. Londres es una de esas ciudades inabarcables, dónde siempre te pierdes algo, y dónde siempre está sucediendo algo nuevo. Vimos la ciudad llena de grúas y con numerosas torres altas en construcción. Nos encanta esa mezclas de arquitecturas, dónde los estilos se yuxtaponen constantemente y lo mismo tienes un edificio de ladrillo, que uno industrial, que un rascacielos de última generación; algo impensable en "la Francia eternel". Hemos visto mucho frenesí constructor y eso promete un skyline en constante transformación para los próximos años, así que habrá que volver para ver la evolución.





viernes, 10 de noviembre de 2017

Retratos de Julian Opie

Hemos vuelto a la National Portrait Gallery a reencontrarnos con algunos rostros conocidos, como los de los Tudor, y los de las obras más contemporáneas. La agradable sorpresa fue una sala nueva, temporal, en la que exhiben un auto-retrato de Van Dyck, al que apenas le prestamos atención, la verdad, acompañado de obras de Julian Opie (como el calvo de la perilla y la mujer de la rosa, más abajo). 

Conocíamos a este artista británico desde hace algún tiempo, sin saber el nombre, porque una de sus obras, una figura andante en LED, está en el Room Mate Alicia de la Plaza de Santa Ana de Madrid, y se ve desde el exterior. Desde entonces, nos hemos cruzado con algunas otras obras suyas por ahí, y ahora ya sabemos su nombre, así que ya nos declaramos fans oficiales. 





jueves, 9 de noviembre de 2017

Conferencia en el Tobacco Dock

Mi segunda conferencia de la semana ha sido en el Tobacco Dock, un antiguo almacén de tabaco del siglo XIX, reconvertido ahora en centro de eventos. No conocía esa zona aunque sí el barrio de Wapping, en el que está ubicado. 

La conferencia estaba organizada por LinkedIn y giró, en gran parte, en torno a la inteligencia artificial. Todo un nuevo mundo que se nos viene encima en los próximos 20 años, con máquinas cada vez más inteligentes, gracias a los desarrollos en aprendizaje profundo. Por primera vez, la disrupción tecnológica va a afectar a empleos cualificados y no sólo a tareas manuales. Las máquinas ya son capaces no sólo de pensar, sino de crear, desde novelas, a pinturas o composiciones musicales. Todo gracias a esa nueva capacidad de aprendizaje que se alimenta de una acumulación de datos imparable; se calcula que el volumen de datos en el mundo se duplica cada dos años. 

Entre las intervenciones estrella de la conferencia estuvo la de la baronesa Susan Greenfield, una neurocientífica que se ha especializado en alertar de cómo las nuevas tecnologías están alterando nuestros cerebros y nuestras emociones. Su tesis principal es que el cerebro es sumamente plástico y por lo tanto se adapta rápidamente a todo este hiperconsumo de pantallas y redes sociales, y modifica sustancialmente cómo nos relacionamos con los demás. Recomienda dieta de ejercicio físico, naturaleza y libros, para ayudar a re-equilibrar la cabeza. 



miércoles, 8 de noviembre de 2017

Conferencia en la campiña inglesa

Esta semana me sumerjo en el mundo del futuro del reclutamiento, un mundo impregnado por la tecnología dónde todo está cambiando a un ritmo vertiginoso. La oferta y búsqueda de empleo es, cada vez más, un mundo dominado por los algoritmos, en el que, sin embargo, el "toque humano" seguirá siendo el definitivo, el que marcará que los buenos candidatos elijan tu empresa y no la competencia.

Después de tantas conferencias en torno al tema de la Diversidad, me resulta refrescante participar en jornadas en torno a otros temas. Cambian los contenidos, cambia la fauna, y cambian los gurús. También cambian los escenarios, y en esta ocasión me trasladé a la campiña inglesa, a la localidad de Hampshire, a unos 80 km de Londres, una hora en tren. Allí, en medio de ninguna parte, hay un hotel-resort de la cadena Four Seasons. Todo demasiado clásico y aristocrático para mi gusto, con grandes instalaciones de spa y gimnasio. En cualquier caso, me gustó la breve experiencia campo y la conferencia estuvo bastante bien. 




martes, 7 de noviembre de 2017

Experiencia StreetXO

Como dBt se lo sabe todo, estaba al tanto de que los domingos Dabiz Muñoz, el súper chef de la cresta, los pasa en su restaurante de Londres, StreetXo, abierto hace aproximadamente un año. Y allí nos fuimos, con plaza reservada en la barra para ver el espectáculo de los fogones y al jefe revoloteando de aquí para allá. También andaba por allí, su novia, de rojo pasión, que además da nombre a uno de los platos estrella de la carta, las "Croquetas La Pedroche". 

Nos gustó la experiencia completa, celebrities incluidos. Empezamos con cócteles, en mi caso un gin-tonic de matcha, elaborado con mucha parsimonia, y continuamos con uno de esos menús fijos, para probar un poco de todo. El orden es aleatorio, al estilo tapas y cada plato está muy cuidado, muy decorado, y muy rico. No es exactamente repetible porque el asunto sale caro pero nos quedamos con las ganas de probar sus locales en Madrid. 




lunes, 6 de noviembre de 2017

Galerías en New Bond Street

A nuestras galerías favoritas en la calle New Bond Street se ha sumado una nueva, Bartoux, con el mismo concepto de mezclar grandes artistas contemporáneos con mega-nombres del siglo XX. Tenían un tríptico de Francis Bacon, en torno al tema de la tauromaquia que no estaba nada mal, aunque como dice dBt nos gustó sólo por los colores naranjas. En Halcyon volvían a tener a Chihuly, el escultor americano que trabaja con vidrio, y Lorenzo Quinn, un italiano afincado en Barcelona, que creó algo de polémica este año en la Biennale de Venecia con unas manos saliendo del Gran Canal.