lunes, 31 de julio de 2017

Mercados y Masajes

Nuestro hotel en Chiang Mai está en pleno mogollón, en pleno centro histórico, rodeado de templos, tráfico y bullicio. Sin embargo no lo parece, porque el interior es un complejo de edificios de una sola planta, todo verdor y galerías, muy apacible. Tiene un largo pasillo cubierto que da al exterior y ahí fuera, los domingos, ponen un mega-mercado callejero. Miles y miles de personas se agolpan entre los distintos puestos. 

Di tú que nosotros nunca hemos sido de baratijas y de puestos pero, claro, nos gustó ver el ambientillo. Hacía demasiado bochorno, entre la gente y los puestos de comida. Aún así deambulamos 3 horas, comprando alguna cosita y comiendo en la calle (y no, no nos hemos puesto malos). Lo que más nos gustó fue ver los patios de los templos llenos de gente comiendo, en su propia versión del picnic de domingo, y la pasión que tienen por los masajes de pies, con esas hileras de sillones en plena calle cada dos por tres. 

Nosotros estamos decididos a hacer de los masajes y tratamientos spa una de las señas de identidad de este viaje. Hasta ahora llevamos un tratamiento facial con masaje de cuello y espalda en el propio hotel y un masaje tailandés completo de dos horas por las presidiarias de Lila Thai Massage. Tienen 4 locales en la ciudad y por lo visto son toda una institución, porque forman parte de un programa de rehabilitación de presas. No es una experiencia del otro mundo, nada especialmente lujo o sofisticado, pero es buena calidad a buen precio. 





domingo, 30 de julio de 2017

Templos de Chiang Mai

Hemos empezado las vacaciones tailandesas en el norte, en Chiang Mai, una ciudad en una llanura, al pie de montañas, en la que hace un calor bochornoso espantoso. El clima tropical no me sienta muy bien, porque no me gusta esa sensación de ir empapado a la mínima. Aún así lo llevo con dignidad porque estoy de vacaciones y porque intentamos evitar las horas centrales del día. 

El casco histórico de Chiang Mai es un rectángulo perfecto, rodeado por un foso con agua, y por restos de una antigua muralla. La ciudad está atiborrada de templos budistas. Tengo la retina saturada de dorados y rojos. Son preciosos todos, cada cual con un buda más antiguo o más grande, o más amarillo. También se ven muchos monjes de esos pelados, morbosos, con sus túnicas naranjas. Y el retrato omnipresente del rey (difunto). 







viernes, 28 de julio de 2017

Singapur

Tras Manila, días de trabajo en Singapur, todo un prodigio de organización, y arquitectura contemporánea. No he tenido mucho tiempo para explorar la ciudad porque casi todo han sido reuniones y trabajo. Aún así, las distancias no son muy grandes, y me ha dado para descubrir el barrio árabe, situado al lado de la oficina (que está en una planta 31 y tiene muy buenas vistas). También me acerqué a Chinatown y Marina Bay. Me ha encantado recorrer esa mezcla de espacios verdes, autopistas, torres de oficinas, tienditas, pasarelas futuristas, y centros comerciales; toda una mezcla muy repetible. Tengo muchas opciones de volver pronto por trabajo así que me puedo ir sin penas.





miércoles, 26 de julio de 2017

Metro Manila, entre varios mundos

No tengo claro todavía si Manila me ha gustado. Objetivamente creo  que no, pero me lo he pasado francamente bien. He conocido a gente maja, risueña y extrovertida, y he tenido varias experiencias memorables.   

En realidad Manila está compuesta por 16 ciudades diferentes, Metro Manila, en un conglomerado dónde no se sabe muy bien dónde empieza una y acaba otra. En los escasos 3 días que pasé allí, me moví entre 4 de esas ciudades: 

1/ Manila, propiamente dicha, dónde está Intramuros, y dónde hice turismo en el sentido más clásico.

2/ Makati, una zona de negocios, dónde estaba ubicado mi hotel, en el barrio conocido como "Bonifacio Global City" alrededor de "Bonifacio High Street". Es una zona llena de restaurantes y tiendas y muy animada, de día y de noche. Durante el día estuve de compras (rebajas) y durante la noche de cena y copa. 

3/ Pasay, una zona loca, atestada de tráfico, gente, olores, mercados callejeros y esos autobuses locales super coloridos (Jeepneys) que se paran en cualquier sitio y me recordaron, claro, a los Dolmus de Estambul. Ahí me perdí buscando un local gay pero, gracias a eso, me sumergí en todo  un mundo caótico; una sobredosis para todos los sentidos. 

4/ Taguig, otra zona de negocios, dónde estaban las oficinas de mi empresa, en McKinley Hill, alrededor de un centro comercial con pretensiones venecianas, como el de Zaragoza pero, en este caso, con góndolas incluidas. 

Algo me dice que es un país al que volveré, por trabajo, pero también de vacaciones. No pararon de recomendarme algunas de las islas, en particular Palawan y Boracay, que son, por lo visto, paraísos terrenales a muy buen precio. 





lunes, 24 de julio de 2017

Manila Intramuros

Estoy de trabajo en Manila. La ciudad no parece tener mucho que ofrecer a nivel turístico. He aprovechado el único día libre que tenía, el domingo, para visitar lo que queda del centro histórico de la ciudad, Intramuros. Es la zona fortificada fundada por los españoles en 1571 y que fue arrasada en la Segunda Guerra Mundial. Quedan las murallas, algunas iglesias y algunos ejemplos de arquitectura colonial. La punta de esa ciudadela es el Fuerte de Santiago, con insignia incluida del Apostol a caballo, ya que cuando llegaron los españoles esa zona estaba ocupada por infieles musulmanes. Allí se quedaron los españoles durante 3 siglos pero de todo aquello sólo queda ahora la religión católica y muchos nombres de calles y de personas. Es fácil encontrar personas con nombres y apellidos españoles pero todas hablando inglés...




jueves, 20 de julio de 2017

Coldplay en París

Estoy a punto de salir en periplo asiático, mitad trabajo, mitad vacaciones. Estoy contento con irme de viaje, y disfrutar de todas esas horas de avión, después de una semana bien intensa. 

En el frente laboral, se confirmó la promoción de dBt en su hotel, y también la de Andrés, que trabajaba conmigo desde hace algo más de año y medio, y dejará mi equipo a partir de septiembre. En el frente personal, tuvimos cena con los vecinos, que ahora viven en Lyon aunque visitan París con frecuencia, y asistimos al concierto de Coldplay en el Stade de France. Aquello fue todo un festival de luz y de color, mucho confeti, fuegos artificiales, globos y pulseritas que van cambiando sincronizadamente de color. Todo muy grandioso, incluida la música. 





lunes, 17 de julio de 2017

Pierre et Gilles en Le Havre

Después de la exposición d'Ixelles, nos ha entrado el run run de si comprarnos un cuadro de Pierre et Gilles. Hemos visitado la galería Templon, que tiene la representación de los artistas en exclusiva y que, curiosamente, está literalmente al lado de casa. Después de ver todo el catálogo disponible no nos acabamos de decidir. Nos gustan prácticamente todas las obras pero una cosa distinta es tenerlas en casa, y claro, son muy caras y hay que pensarlo bien. 

A falta de decisión, la exposición de Le Havre ha sido una nueva oportunidad para ver las obras al natural y fijarnos mucho más en los detalles: tamaños, marcos, modelos, parafernalia... Hicimos la visita guiada y nos aportó nuevas perspectivas de algunas de las obras. El montaje era diferente del de Ixelles y en general, menos vistoso, con excepción de las 5 cabinas de playa que montaron en el hall principal del museo con vistas al mar. 



domingo, 16 de julio de 2017

El verano de Le Havre

El puerto de Le Havre, en la desembocadura del Sena, celebra sus 500 años. La ciudad fue fundada por el rey Francisco I, el mismo que se hizo la cabañita de Chambord, o inició Fontainebleau. El caso es que para conmemorar todos esos años, las autoridades, se han montado un super-verano de actividades (Un Été au Havre). Se da además la casualidad de que el alcalde de la ciudad, Edouard Philippe, ha sido nombrado hace dos meses primer ministro por Macron. Así que, sin duda, es el verano de le Havre. 

Ya conocíamos la ciudad, estuvimos hace 6 años, y nos quedamos gratamente sorprendidos por toda esa arquitectura en hormigón que utilizaron para reconstruirla tras los bombardeos de la 2ª Guerra Mundial y que ha acabado siendo reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En esta nueva visita, nuestro objetivo principal era ver la exposición de Pierre et Gilles en el Museo de Arte Moderno, pero nos encantó encontrarnos con todas ese arte contemporáneo e instalaciones que montaron para celebrar los 500 años. Así, por ejemplo, la iglesia de Saint-Joseph, que es una maravilla absoluta, tenía un torbellino de hilos rojos de la artista japonesa Chiharu Shiota . Por su parte, el Volcán de Niemeyer, tenía delante una instalación con dos grandes chorros de agua, que se activa de manera intermitente. Y el puerto, una mega-escultura de contenedores. Aunque nos quedaron muchas otras obras sin ver, esas tres nos encantaron. Hay que ver como viste una ciudad centenaria el buen arte contemporáneo.