domingo, 14 de enero de 2018

Exposición de Pierre et Gilles en Paris

Hemos estado de inauguración. Hace unos meses, en una feria de arte en Bruselas, entramos en contacto con la Galería Templon que, casualidades de la vida, está al lado de casa, en París, y tiene los derechos de representación de Pierre et Gilles. Ahora han organizado una exposición de los artistas y nos invitaron a la inauguración (y a una cena-cocktail posterior). Fue todo bastante divertido porque estaban ellos y también había un montón de modelos de sus retratos-cuadros que posaban al lado de las obras, incluyendo a Rossy de Palma. Las obras nos siguen fascinando, aunque no todas para tener en casa, y curiosamente, algunos de los precios son bastante más bajos que hace unos pocos meses. Son las cosas que tiene el mercado del arte, todo un poco arbitrario, como el precio de las acciones de las empresas. 




sábado, 13 de enero de 2018

Pop Art

Otra de esas exposiciones a punto de acabarse en París es la de Pop Art en el Musée Maillol. Es un museo que no conocíamos hasta ahora, dedicado a la obra de Aristide Maillol, un pintor y escultor francés que, sin estar mal, es demasiado heterosexual para nuestro gusto, ya que buena parte de su obra son desnudos femeninos. 

La exposición temporal de Pop Art recoge obras americanas del Whitney Museum, al que nos han entrado muchas ganas de volver, ya que ahora tienen edificio nuevo. Además de ver algunas obras de artistas muy conocidos, como Lichtenstein, Warhol, o Katz, también descubrimos algunos artistas nuevos, como Richard Lindner (Ice, abajo) y John Wesley (Ovum, los chavalitos en semicírculo, también abajo).



jueves, 11 de enero de 2018

4 aeropuertos en un día

Para completar la reflexión sobre el potencial cambio profesional, me invitaron a acercarme a Milán, para conocer en persona al que sería mi jefe. En realidad, ya habíamos tenido entrevista formal a través de "Facetime" hace un par de meses, así que este encuentro se organizó a instancias mías para poder conocernos en persona. Me daba un poco de vértigo aceptar una propuesta laboral, y cambiar de industria y de ciudad de nuevo, sin asegurarme de que podría trabajar a gusto con mi nuevo jefe. 

La conexión entre París y Milán es super cómoda con EasyJet, con múltiples frecuencias diarias, hasta el punto que en el mismo día usé los 4 aeropuertos posibles: ida de Paris Orly a Milán Linate y vuelta desde Milán Malpensa a París Charles de Gaulle; una muestra total de lujerío aeronáutico europeo. 

Mi encuentro fue francamente bien, aunque con cambios de hora ya que el hombre tenía un día algo alterado por el funeral de una hermana fallecida recientemente. Curiosamente, yo, en plan meiga gallega, había soñado hace 2 días que no me podía recibir porque se le había muerto alguien... Yo creo que esto es una señal de los dioses de que debemos trabajar juntos (o quizás todo lo contrario, nunca se sabe). En cualquier caso, confirmé que sí, que podría trabajar con él bien a gusto. 

Al salir de la oficina, me di una vuelta por el Parque Sempione y el Castillo Sforzesco. Milán, fue una de las primeras ciudades que visité con dBt. Ahora, 10 años después, vuelve a cruzarse en nuestras vidas. Todo apunta a que será una ciudad que tenga que visitar regularmente. 





martes, 9 de enero de 2018

Exposición de Gauguin

Repetimos ciclo. Nos vuelve a ocurrir como el año pasado: estrés en enero para ver las exposiciones que están a punto de finalizar, por cambio de temporada. En esta ocasión, en el Grand Palais hemos visto la exposición de Gauguin. La verdad es que no nos emocionó: el hombre le dio un poco a todo, a la escultura, el grabado, la cerámica... En realidad, lo único que nos ha interesado es la etapa final, los cuadros de Tahití, porque está claro que a nosotros lo que realmente nos va son los colorines.  



lunes, 8 de enero de 2018

Reyes en Vigo

Fin de fiestas navideñas en Vigo. Todo un acierto de viaje, una especie de extensión de última hora desde Madrid, que sirvió para hacer las delicias de mis padres y pasar algún tiempo con Ana, que está a punto de re-transplantarse. Llevaba muchos años sin volver a casa por Navidad, concretamente desde aquel año de la exposición de Maruja Mallo y disfruté incluso de tener que pensar y hacer regalos de Reyes. Aunque fue todo rápido, poco más de 48 horas, me dio también tiempo a acercarme  a ver el mar y echarle un ojo al alumbrado nocturno de la ciudad, cada vez más cuidado (y caro) ya que el alcalde está dispuesto a convertirlo en una de las grandes atracciones de la ciudad. 



miércoles, 3 de enero de 2018

Cirque du Soleil - TOTEM

Hemos entrado en 2018 a 6 bandas, con jap, Charo, Javier y Carlos. Hicimos un particular karaoke de gorgoritos a cuenta de las folclóricas y hubo muchas risas. Después de varios años de celebrar el Fin de Año fuera de España, ha estado muy bien estar rodeado de grandes amig@s, ahora que la vuelta a Madrid se asoma en el horizonte. 

La primera actividad cultural del año ha sido ir a ver el último espectáculo del Cirque du Soleil: TOTEM en la Casa de Campo. Estos primeros días del año, son de Super Luna y desde allí pudimos disfrutarla con el perfil del Palacio Real y la Almudena de fondo. En cuanto al espectáculo, no está mal pero deja esa sensación de más de lo mismo. Me sigo quedando con el de Michael Jackson, que fue el último que vimos, hace ya 5 años en Londres. 



domingo, 31 de diciembre de 2017

Navidad de reflexión

La vuelta de Japón ha estado marcada por las idas y venidas en torno a una oferta de trabajo. Me llegaron los detalles cuando todavía estaba en Tokyo y desde entonces deshojo la margarita: me cambio / no me cambio. He pasado distintas etapas, una primera con una reacción instintiva de quedarme dónde estoy porque me va bien y tengo buenas perspectivas, y otra, más reciente, que apunta a aprovechar la oportunidad porque supone un cambio de trayectoria importante y la posibilidad de volvernos a establecer en Madrid, algo que dBt ve con muy buenos ojos.  Todo apunta, pues, a un nuevo punto de inflexión en 2018. 

Los últimos 10 días han transcurrido a caballo entre Madrid y París. Pasé la Nochebuena y Navidad con jap en Madrid porque dBt trabajaba los dos días. No hicimos nada especial; fue todo muy casero y muy centrado en revisar sus finanzas para que la pre-jubilación no consuma demasiados de sus ahorros. Volví después a París, para trabajar, aunque la oficina estaba vacía así que aproveché el tiempo para organizar papeles y hacer cursos online. Aprovechamos una tarde para la actividad clásica de ver las "poupées" y el árbol de las Galerías Printemps y Lafayette. Ahora, para Fin de Año, estamos de vuelta en Madrid, para entrar en 2018 en plan happy-pandi. 



sábado, 23 de diciembre de 2017

Obsesión Murakami

Nakano Broadway es un centro comercial dedicado al mundo del manga que esconde varios espacios Murakami. Hay una sala de exposiciones, una tienda y el bar Zingaro, en el que hasta las hamburguesas y los cafés están decorados con flores. Nos pusimos nerviosos con todo ese universo de margaritas en todos los formatos y colores: cojines, postales, pins, llaveros, muñequitos, imanes, posavasos... Total, que hemos vuelto a París cargados con todo un lote de merchandising de Murakami para regalar y estas van a ser las Navidades más floreadas de la historia.




viernes, 22 de diciembre de 2017

Tabernas Japonesas

Una de las novedades de este viaje a Japón ha sido descubrir las Izakayas, las típicas tabernas japonesas. Son una especie de bares de tapas, con raciones pequeñas. Son sitios muy populares, recargados de luces, decoración, gente y ruido. Para nosotros, tienen un punto espectáculo porque la gente suele estar muy deshinibida (y algo bebida). En cuanto a la comida, no es mi preferida, la verdad. Hay abundancia de rarezas, y sacan mi punto ascos, con lo que me acabo refugiando en las cosas que conozco: tofu, empanadillas gyoza, alguna ensalada...



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Odaiba y Plensa

Nuestro último día en Tokyo nos acercamos a los jardines de Hama Rikyu, que teníamos al lado del hotel. No son tan grandes ni espectaculares como los de Tamakatsu pero, a cambio, tienen el aliciente del perfil urbano de Tokyo como telón de fondo. Mucha gente abomina de estas combinaciones parque-asfalto, pero a nosotros nos encantan, siempre que la arquitectura sea buena, y no unos edificios cualquiera. 

Los jardines tienen un embarcadero desde el que se puede acceder a Asakusa (un barrio tradicional que no visitamos en este viaje) y a la bahía de Odaiba,  nuestro siguiente destino.  Ir a la bahía tiene 3 alicientes: disfrutar de las vistas de la ciudad, hacerse una foto en la Estatua de la Libertad con el puente al fondo y…  ver la mega-estatua del Gundam, una especie de Mazinger Z a escala real, unos 20 metros. La verdad es que esto último es una frikada, una auténtica desmesura al servicio del cómic, pero la habíamos visto en el viaje anterior en versión espectáculo nocturno y queríamos ser fieles a la tradición. 

Para compensar la inversión en cultura trash, nos acercamos después a Toranomon Hills, un rascacielos en el que hay instalada una escultura de Jaume Plensa en el jardín. Este hombre se ha hecho super popular en poco tiempo y a nosotros nos encanta ir encontrándonos con sus obras por el mundo




martes, 19 de diciembre de 2017

Barrios de Tokyo

Tokyo es una ciudad multicéntrica, sin referencias geográficas, un conglomerado algo amorfo hecho de hormigón, cristal y rótulos de neón. Es difícil orientarse y la referencia básica en los distintos barrios son las estaciones de tren o metro, que tienen todas múltiples salidas. 

Nuestro hotel, todo un acierto con vistas a la Torre de Tokyo y el Monte Fuji, está situado al lado de la estación de Shiodome, y muy cerca de la de Shimbashi. A menos de 10 minutos andando se encuentra Ginza, una barrio muy conocido por sus tiendas de lujo, vistoso de día y de noche. Es el mismo barrio en el que trabajó dBt así que se lo conocía bien y me ha podido llevar a cenar bien y barato, y a ver (más) calabazas de Yayoi Kusama en un centro comercial. 

En la otra punta de la ciudad, a unos 11 km, está Nakano, un barrio con un centro comercial especializado en toda la parafernalia manga, todo un universo friki al que hemos estado a punto de sucumbir. Nos encantó verlo aunque en realidad acabamos allí por Murakami, ya que hay un café y varias tiendas especializadas en todo su mundo de margaritas (tema que dejo para otra entrada). 

Parte de la fascinación de Tokyo es el contraste extremo entre barrios muy cercanos, entre los que se puede transitar andando. Así por ejemplo al lado de Harajuku, un barrio de casitas bajas, tienditas y calles peatonales, está Omotesando, con toda su arquitectura de vanguardia dedicada a las tiendas de mega-lujo. Y al lado de Shibuya, con su cruce mítico y masivo, rodeado de pantallas de televisión y anuncios luminosos, está Daikanyama, otro barrio de callecitas, super tranquilo, con una librería absolutamente fantástica, que descubrimos gracias a la Guía de Tokio para modernos.