lunes, 19 de febrero de 2018

Domingo en Mons

El domingo fuimos a Mons, a una hora de Bruselas en coche, con M de Lux y G. Es un pueblo mono, en la frontera con Francia. Tiene su Grand Place y su Beffroi, uno de esos campanarios civiles tan típicos en el Norte de Francia y en Bélgica. Con todo, el motivo de la visita no era hacer turismo sino visitar la exposición de David LaChapelle, un fotógrafo americano, a caballo entre Rancinan y Pierre et Gilles. Nos atiborramos de colores saturados e imágenes sobrecargadas y comimos y paseamos por el pueblo así que fue un día de excursión perfecto. 





domingo, 18 de febrero de 2018

Sábado en Bruselas

Hemos repetido fin de semana corto en Bruselas con M de Lux y G.  Lo más probable es que haya sido el último, ya que ellos están también en transición y se moverán de vuelta a Luxemburgo en pocos meses.

Hicimos una programación muy parecida a la de hace casi un año: yo llegué antes, para comer el sábado, y dBt lo hizo más tarde porque trabajaba. Hacía frío pero estaba muy soleado así que fue muy agradable pasear por la ciudad. En la Grand Place había restos de la reciente celebración del año nuevo chino. Repetimos cabaret en La Boule Rouge pero esta vez nos hizo menos gracia: demasiado diálogo y poca música petarda. 




viernes, 16 de febrero de 2018

Parques de Milán

He vuelto a Milán. Si la vez anterior fue para conocer al que será mi nuevo jefe, en esta ocasión ha sido para conocer a los que serán mis nuevos compis, los directores generales de cada país en mi nueva empresa, todos hombres. Se acerca una temporada de mucha testosterona pero mi primera impresión ha sido bastante más positiva de lo que me esperaba. 

Antes de la reunión de trabajo tuve tiempo para salir a correr por la ciudad. En lugar de ir hacia el centro, decidí explorar alguna otra zona con la ayuda de Google Maps, y me acerqué a un par de parques. El primero, Parque Portello, es toda una modernez, terminado en 2013 en lo que eran terrenos de una planta industrial de Alfa Romeo. Es todo puro diseño: las formas, las colinas, los senderos, y me encantó trotar pa'riba y pa'bajo y disfrutar de las distintas vistas. El segundo parque que visité corriendo fue Monte Stella, con menos gracia pero con buenas vistas a los Alpes y a la ciudad (última foto). Acabo de leer en la Wikipedia que es un monte artificial, hecho a partir de los restos de los bombardeos de la II Guerra Mundial y de una antigua muralla española. 





lunes, 12 de febrero de 2018

Carnaval en Vigo

La semana pasada, la de la nieve en París, fue también la semana en que se anunció en mi empresa que me voy. Me quité un gran peso de encima porque es una sensación extraña saber que te vas a ir pero no poder decírselo a la gente con la que estás trabajando y colaborando en proyectos. Me quedan varias semanas de transición todavía, hasta mediados de marzo, pero ya todo resulta más cómodo. 

Completé la semana de nieve y anuncio de salida con un viaje a Vigo el fin de semana. Ahora ya lo sabe también mi familia y están todos la mar de contentos con la perspectiva de que volvamos dentro de unos meses a Madrid. El sábado di un paseo con mis padres y madrina por el Parque de Castrelos y comprobé hasta que punto mi padre ha recuperado cierta normalidad y puede caminar mucho más. Este octubre cumplirá los 90 así que esta situación, aunque inestable, no deja de ser todo un lujo. 

Fue un fin de semana de días divididos, entre las comidas y tardes en Vigo, y las cenas y desayunos en O Porriño con Ana, que ya está de vuelta en casa después de su paso por el hospital con vistas. Como eran días de Carnaval, preparó filloas y flores, y nos dimos una panzada. También empezamos a ver juntos la serie Humans, cuatro capítulos de la primera temporada. Va de robots con conciencia. Me encantaría que ya estuvieran entre nosotros; yo me pediría un par de ellos, una parejita. 

Y del futuro robótico al pasado medieval, porque me fui al Museo do Mar, mi lugar favorito en Vigo, a ver la exposición del Pergamino Vindel. Es pequeña pero mona. Yo le hubiera puesto algún audiovisual y buscado un espacio más amplio, pero bueno. Hice la visita guiada. Cuando era joven, y seguía formación musical en el Conservatorio, las Cantigas de Martin Codax eran una de mis obras preferidas. Me pone nervioso conocer la historia del Pergamino, con su descubrimiento fortuito y sucesivas ventas, y pensar que se ha salvado de milagro esta joya musical y literaria. 





jueves, 8 de febrero de 2018

Semana de nieve en París

Ha sido una semana mágica en París, con varios días de nieve. No ocurre a menudo. Yo recuerdo una vez y dBt otra más, mientras yo estaba en Londres, así que nos sale una media de una nevada en condiciones cada 3 años. Esta vez hemos disfrutado de la nieve a distintas horas, de noche y de día. Los tejados del Marais desde casa estaban de cuento, una preciosidad, y también nos encantó ver el Hôtel de Ville y Notre Dame nevados de paso que cogíamos el metro para ir a trabajar. Eso sí, todo muy bonito pero con bastante caos en el transporte, y con todo hecho un lodazal a las pocas horas...  



martes, 6 de febrero de 2018

Brunch en Vendôme

Hemos retomado el plan aquel de conocer todos los hoteles Palace de París con Ronke. El domingo pasado buscamos brunch en uno de ellos y la verdad es que nos costó bastante encontrarlo, hasta el punto de que reservamos primero en otro sitio. A ella no le gustó demasiado el cambio de ritual y acabé cambiando la reserva y encontrando sitio en el Hyatt de Vendôme. Entonces fue dBt el que protestó porque según él, se trataba de un hotel 5 estrellas pero no "Palace" (y en París son categorías distintas). En fin, que me busco planes con gente complicada, así que es la última vez que me encargo yo de la reserva. Al final, la armonía volvió al universo porque el hotel sí era un dichoso Palace y además nos gustó bastante toda la experiencia: un espacio muy agradable bajo la claraboya del patio, servicio amable y buena calidad de la comida. Y todo a un precio algo más moderado que los otros hoteles Palace más afamados. 


sábado, 3 de febrero de 2018

Carbono Modificado

Ultimamente salgo antes de la oficina, por aquello de que estoy a punto de irme (ayer firmé, por fin, con la nueva empresa). Disponer de más tiempo me ha permitido retomar el blog profesional que llevaba algún tiempo abandonado y aprovechar algunas tardes entre semana para hacer cosas con dBt

Hace un par de días nos encaminábamos a la Galería Sakura para ver "American Dream", fotografía artística con el estilo americano de los 50 y 60 (las dos últimas fotos de abajo) pero antes de llegar nos tropezamos con un local promocional sobre la última serie de Netflix. Se llama "Altered Carbon" (Carbono Modificado) y han sacado la primera temporada esta semana. En el local, muy bien montado, contaban de que va el argumento (año 2384, un mundo en el que conciencia y el cuerpo están disociados, así que podemos "enchufarnos" a distintos envoltorios). También te dejaban meterte en una de esas bolsas corporales para simular que cambiabas de cuerpo y hacer alguna cosa más con realidad augmentada. No lo hicimos todo para no esperar las colas pero nos gustó el concepto y nos entró ganas de ver la serie. Ayer vimos el primer capítulo y no está mal, con estética Blade Runner. Habrá que seguirla algo más, sobre todo ahora que hemos acabado Mujeres Desesperadas! Hemos tardado  año y medio en tragarnos las 8 temporadas y aunque a dBt le ha dado pena acabar, yo ya tenía ganas de pasar a otra cosa. 



miércoles, 31 de enero de 2018

Arte Contemporáneo en Le Bon Marché

En diciembre pasado descubrimos un artista argentino en Tokyo. En realidad, creemos que ya nos habíamos tropezado antes con él, pero digamos que fue entonces cuando nos hicimos conscientes de su existencia. Se llama Leandro Erlich y hace instalaciones que nos gustan mucho.

Curiosamente, este (nuevo) artista expone actualmente en Le Bon Marché, un centro comercial en la Rive Gauche en el que ya habíamos visto instalaciones de Ai Weiwei.  La exposición actual de Erlich se llama Sous le Ciel, y gira en torno a las nubes, en los escaparates y en las claraboyas del interior del centro. También tiene un juego de ascensores, sin paredes y con espejos que crean un efecto túnel.

En nuestro paseo desde Trocadero a Le Bon Marché, cruzamos el Sena a la altura de la Torre Eiffel y pudimos comprobar de nuevo la impresionante crecida. También pasamos por delante de la iglesia des Invalides, con luces de colores en la fachada. París resulta bonito vayas por dónde vayas.  La perspectiva de irnos a Madrid a finales de este año hace que me empiece a invadir cierta nostalgia por anticipado y también cierta ansiedad por querer disfrutar de la ciudad lo máximo posible en los meses que nos quedan. Deberíamos empezar pronto una lista de despedida con todo lo que queremos hacer o ver antes de irnos.




martes, 30 de enero de 2018

Nueva crecida del Sena

Un año y medio después, volvemos a vivir una espectacular subida del nivel del Sena a su paso por París. Es una experiencia que mezcla fascinación y pena; por un lado, asombra ver la ciudad casi engullida por un mega-río, y por otro lado, da mucha tristeza pensar en el destrozo de las Riberas del Sena, ahora que son peatonales y están siempre tan llenas de ambiente. 



domingo, 28 de enero de 2018

Semana King Kong

Hemos tropezado con una galería nueva en París y hemos acabado con una parejita de mini King Kong en casa, uno azul y otro morado. Son esculturas del artista francés Richard Orlinski, al que conocimos por sus panteras en el lobby y patio del Hotel Mandarin. Hasta ahora sólo nos daba por la pintura y la fotografía, pero tal vez estemos entrando en una nueva etapa. 

Por azar, en la misma semana hemos estado de cena en el restaurante Kong con "les voisins". Los pobres llevan menos de un año en Lyon y ya están deseando venirse de vuelta a París porque aquello lo ven muy pueblo y muy muerto.