viernes, 6 de febrero de 2026

Los archivos de Epstein

El fin de semana pasado, me encontré con Natalia, una amiga del instituto a la que no veía desde hace unos 15 años. Fue una primera toma de contacto emocionante que sirvió para hacer un repaso rápido de esta última etapa de nuestras vidas. Esperemos que el próximo encuentro no se demore tanto. 

Y mientras aún estaba en Vigo, estalló la penúltima crisis en mi organización. A los dramas de 2024 y 2025, con amplia cobertura mediática, se suma ahora el de 2026, nada menos que vinculado a los archivos de Epstein. Eramos pocos y parió la abuela. 

El nuevo escándalo me pilló a punto de comer el domingo pasado con mi madre en el Restaurante Beira. Es un espacio agradable y tranquilo, con vistas al mar, en el primer piso del Hotel Attica 21 en Samil. La comida está bien pero algo disparada de precio. A mi madre no le gustó el pescado. Menuda es ella, a los sitios caros no le pasa ni una, y con razón. 

Ya de vuelta en Ginebra, esta semana de trabajo estuvo marcada por la evolución del tema Epstein. Es un tema feo, pero que me he tomado de manera muy positiva. Lo veo como una crisis individual y no institucional. Hay abierta una investigación interna y creo que el resultado será positivo y servirá para reforzar los controles internos, así que cero drama. Toca estar tranquilo y esperar que todo se resuelva rápido.