lunes, 12 de octubre de 2026

La Fiesta Nacional y Disparate Travesti

"Menos tanques y más tacones! Cariño, el 12 de Octubre el estado saca a pasear los tanques, pero nosotras sacamos las pestañas postizas. (...). Nos vamos de romería travesti por el barrio!. Lavapiés es el único reino que reconocemos!!. "

Con estas y otras muchas más frases graciosas se anunciaba el último Disparate Travesti, esas "romerías" por el barrio de Lavapiés que descubrimos hace un par de meses. 

Me puso nervioso que me volviera a coincidir en Madrid, pero como David no estaba y Juan es menos fiestero,  en realidad no disfruté de la romería de bar en bar y de las distintas actuaciones. Sólo fuimos al cierre de fiesta en la calle del Oculto Bar, dónde hicieron las últimas performances travestis desde un balcón de un primer piso. Hubo homenaje a "Maricarmen" y a la movilización actual por el acceso a la vivienda. En esta época oscura, menos mal que nos queda el humor subversivo de las drags.


domingo, 11 de octubre de 2026

Acampada en Sol

El domingo en Madrid, visité la acampada de Sol. Aunque también había pasado por la del 15-M, 15 años antes, no tenía un recuerdo muy preciso del asunto. Tampoco me paré demasiado, pero me gustó ver algunos de los carteles, el pintado de pancartas, una asamblea en el suelo y hasta un altar en honor a Maricarmen. 

A pesar de lo hippie que parece todo, está muy bien organizado, con las tiendas numeradas, zonas internas con nombres propios (tipo "Plaza Gaza"), zonas de suministros, murales para dejar mensajes... No deja de ser emocionante esa movilización colectiva, esa mezcla de hartazgo y esperanza por cambiar las cosas. No sé cómo acabará todo esto, porque a veces creo que el sistema está implosionando a peor: más capitalismo desbocado, más falta de respeto y humanidad, más caos... Con todo, creo que lo que ya han conseguido, como sacudida de conciencias, ya ha merecido la pena. 




sábado, 10 de octubre de 2026

Belleza Atlántica

Viernes en Barcelona, sábado en Vigo, domingo en Madrid. Fin de semana de mucho avión. Dudé si meterme en tanto berenjenal o quedarme en Ginebra. Decidí el enredo por ver a mi madre y por hacer un cambio de aire después de dos semanas especialmente intensas de trabajo. 

El aterrizaje del Vueling Barcelona-Vigo coincidió con el amanecer y vistas maravillosas de las Rías de Arousa, Pontevedra y Vigo. Preciosidad absoluta, que prolongué bajando a desayunar directo desde al aeropuerto a Bouzas. Otra preciosidad de luz y de estampa marítima.

Despedí el día con mi madre en el Parque del Castro. De nuevo, muy buena luz, esta vez de atardecer. En esa hora bruja mi madre me confesó que está perdiendo mucha memoria, pero añadió que también mucha "imaginación". En su última clase de memoria fue incapaz de montar una pequeña redacción a partir de algunas palabras sueltas. Se bloqueó y no se le ocurrió nada. Con la cabeza que ella tuvo, no debe ser fácil hacerse consciente de las propias limitaciones cognitivas. 



viernes, 9 de octubre de 2026

La Bola Negra en Barcelona

El vuelo de Ginebra a Barcelona es de apenas algo más de una hora, significativamente más corto que a Madrid. Eso, y la recuperación del piso de soltero de David, convierte esa ruta en una buena alternativa de entrada a la península para nosotros. Desde allí, David puede coger un tren a Zaragoza para visitar a su familia, y yo un avión directo a Vigo, para visitar a la mía. 

Con esa idea, pasé el viernes en Barcelona, antes de seguir ruta a Vigo. Aprovechamos para ver La Bola Negra, la afamada película de los Javis. Nos gustó sin encantarnos. Tiene, ciertamente, un final emotivo, pero las 3 historias son demasiado rocambolescas. Todas tienen complejidades dramáticas innecesarias. Es buen cine, sin duda, y la elección de todas esas historias de amor gay a lo largo de generaciones es muy emocionante. 

Como bonus adicional a la película, dado que estábamos en los cines Verdi de Gracia, visitamos allí mismo la Parroquia de San Juan Bautista. Gracias a una señora, descubrimos que tiene una capilla (del Santísimo Sacramento) decorada con mosaicos (trencadís) y que se especula que es del mismísimo Gaudí, o uno de sus discípulos. Una de esas pequeñas joyas artísticas inesperadas. 

Completamos el viernes con una cena en nuestro japonés favorito y una visita a la acampada por la vivienda en la Plaza de Cataluña. Tiempos convulsos, entre la esperanza y la distopía.


jueves, 8 de octubre de 2026

Obras en la oficina

La oficina de Ginebra es una maravilla, tanto los edificios principales (dos primeras fotos) como los satélites, lo que denominamos Villas (dos últimas fotos). Me recuerdo constantemente el privilegio y la suerte que tengo de convivir a diario con vistas al lago, y poder disfrutar de los distintos espacios y múltiples obras de arte. Me parece todo una belleza, tanto en verano, cuando organizamos las barbacoas, como en invierno, en los pocos días en los que la nieve cubre el campus. 

Desde hace unos meses, soy responsable de los equipos de hospitalidad y servicios generales. Para mi que siempre he trabajado en Recursos Humanos, esas no son áreas que ambicionara ni hubiera pensado jamás en liderar. Sin embargo, me encantan esos equipos y el hecho de que David siempre haya trabajado en hostelería me hace verlos de forma diferente y mucho más cercana. 

Así las cosas, y por si no tuviera suficiente trabajo, hemos comenzado un gran proyecto para construir un nuevo edificio en el campus. Con lo que a mi me gustan las obras!. El asunto va a durar varios años, hasta 2030, así que no creo que lo vea concluir. 

El viernes pasado hicimos la ceremonia de colocación del primer ladrillo y en los días anteriores tuve que involucrarme en algunas de las negociaciones con el arquitecto. En paralelo, seguimos también en negociaciones y discusiones con el arquitecto que va a hacer las obras del piso de Barcelona, aunque esas aún no tienen fecha de inicio. Vivir para ver: para no gustarme, obras por todas partes.  




lunes, 28 de septiembre de 2026

Luna llena en Ginebra

Creo que en el eclipse total de agosto dañé la lente de mi teléfono móvil. No seguí las recomendaciones, y enfoqué un par de veces al sol antes de la fase total del eclipse. Desde entonces, las fotos nocturnas ya no son lo que eran. Aún así, capturé esta última luna llena de septiembre en el lago de Ginebra. En estos momentos de tanta fealdad política y social, nos sigue quedando la belleza natural. 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Vigo-Ginebra en Septiembre

No recuerdo yo un Septiembre tan atípico, con temperaturas tan elevadas, propias del verano. 

Después del concierto de Shakira, me acerqué a Vigo en un visto y no visto, de sábado a domingo. Fue un viaje corto pero con tiempo suficiente para pasar tiempo con mi madre, comer en El Mosquito (un clásico) y para verme con Manuel y Guillermo, que están a punto de cerrar su etapa en Luxemburgo. 

De vuelta en Ginebra, las altas temperaturas han continuado, dejando a todo el mundo entre sorprendido y encantado. Prolongamos la sensación de final del verano volviendo a Versoix en bicicleta para cenar. Por el camino, descubrimos un nuevo pueblín con encanto en la ribera del lago: Creux de Genthod. El nombre es imposible, pero el sitio es una monada, con sus cuatro casas, sus vistas al Mont-Blanc y sus innumerables barcos.  



sábado, 19 de septiembre de 2026

Shakira en Madrid

Ayer empezó la residencia europea de Shakira en Madrid y allí estábamos.  Sólo la habíamos visto una vez en directo y teníamos ganas de ver este tour "Las Mujeres No Lloran", el más apoteósico de su carrera. Ha concentrado todas sus actuaciones europeas en Madrid: 13 fechas durante 4 fines de semana seguidos.  Para la ocasión ha montado Macondo Park, un mega-recinto, mitad estadio y mitad expo. 

El concepto está muy bien: un pabellón de pequeños conciertos (vimos a Guitarrica de la Fuente!), otro para niños, un espacio de merchandansing, una librería y recinto cultural, un museo-Shakira, un gran pabellón de comida y bebida, colorines por todas partes (diseñados por Agatha Ruíz de la Prada). 

Ahora vamos con los problemas: colas mal gestionadas para acceder al recinto y sobre todo para acceder al estadio (hasta el punto que no vimos el arranque del concierto, una mala organización con las bebidas y la devolución de vasos y demasiada gente para tan poco espacio de restauración (aún siendo muy grande y con muchísimas opciones). 

Con todo, lo pasamos muy bien, nos gustó estar allí y verla en tan buena forma física. Me recordó a la Madonna de los 50, todo derroche de baile y energía. Suena muy bien y está muy dicharachera, y sus numerosos fanes de peluca morada, en plan chicas de la intuición, no tienen desperdicio. Simplemente hay que ir bebidos y cenados.