martes, 12 de mayo de 2026

Historias truculentas en Barcelona

El domingo despedimos Barcelona con un encuentro a múltiples bandas en la Bodega La Capitana, un local con solera flamenca en Carrer de la Diputació 197. Mientras Javier quedaba allí con unos amigos, nosotros organizamos un encuentro en el mismo local con Modou, el artista senegalés del que compramos obra hace unos meses. Es un chico de 30 años que lleva 3 en Barcelona. Simpático, sonriente, estiloso, que habla sólo a medias el español. Tenía ganas de contar su historia, aunque nosotros sólo ganas de escucharla a medias. Perdió a su padre y su hermano gemelo, sus grandes apoyos familiares, en un accidente. Fue abusado sexualmente durante meses. Acabó huyendo de Senegal, refugiándose en Gambia y siendo finalmente acogido en España. Sorprende que sus cuadros sean tan luminosos, alegres y coloridos con la historia que tiene detrás. Está muy agradecido porque compramos algunas de sus obras, aunque no tenemos claro si la galería se los ha pagado todavía...


lunes, 11 de mayo de 2026

Fangoria en Barcelona: La Verdad o la Imaginación

Nos gusta mucho el último álbum de Fangoria: La verdad o la imaginación. Hacía una década que no sacaban album completo (venían de una temporada de EPs más cortos, de unas 4 canciones). Es una pena que la polémica respecto a las declaraciones sobre Eurovisión, Israel o la comunidad LGBT hayan consumido y acumulado las críticas, en lugar de la calidad de la música que siguen publicando. 

El concierto de presentación del album en Barcelona, en la sala Para-lel 62, estuvo francamente bien. Fuimos con Carlos y Javier, que son definitivamente nuestros amigos más "concierteros". Hemos perdido la cuenta de todos los artistas que hemos visto juntos en concierto por todo el mundo, incluyendo también muchas actuaciones de Fangoria. Charo esta vez decidió quedarse en casa. Dice que tuvo bastante con verlos en Starlite, en Marbella el año pasado

El repertorio del concierto giró, lógicamente, en torno al álbum nuevo, pero también incluyeron muchos de sus grandes éxitos. Sonaron francamente bien y la acústica y el espacio, un pequeño teatro, fueron ideales. Me gustó mucho "Consecuencias", cantada a dúo con Rafa Spunky. Es una de mis canciones favoritas de este nuevo trabajo. La otra es "El punto de partida", pero curiosamente, y desafortunadamente, fue de las pocas que no tocaron en directo. 


domingo, 10 de mayo de 2026

Exposición de Los Nabís en La Pedrera

Los Nabís fueron unos artistas de finales del XIX en París que se veían adelantados a su tiempo, de ahí el nombre que escogieron (profetas en hebreo). Eran post-impresionistas que experimentaron con el color y que tenían su propia revista. Entre los artistas asociados al grupo estaban Bonnard, Sérusier, Denis o el suizo Felix Valloton. 

En La Pedrera de Barcelona hay ahora mismo una buena exposición sobre el grupo. Fuimos por recomendación de Montse y descubrimos algunas obras bastante interesantes, aunque sin que el conjunto nos volviera locos. 



sábado, 9 de mayo de 2026

Las Torres de la Sagrada Familia

Fuimos con los malagueños, Charo, Carlos y Javier, a la Sagrada Familia. Ellos llevaban muchísimos años sin ir, así que vivieron la sorpresa de ver una obra prácticamente acabada y con un interior deslumbrante, como nos pasó a nosotros hace 4 años. Ahora el progreso es aún más notable porque se puede subir a las Torrres y verlas ya todas coronadas, con sus cruces y estatuas. Hay buenas vistas a la ciudad, pero la ornamentación de las torres acapara toda la atención, también el descenso de casi 400 escalones. Menos mal que se sube en ascensor. 






viernes, 8 de mayo de 2026

Barcelona entre amigas de nuevo

Hemos montado fin de semana largo en Barcelona, alrededor de un concierto de Fangoria. Charo, Carlos y Javier, también se han apuntado, desde Málaga. Es un plan muy parecido al del año pasado, en aquella ocasión alrededor de un concierto de Rigoberta Bandini. 

En la ruta de avión hacia Barcelona pude ver perfectamente Marsella, una ciudad que aún no conozco y a la que le tengo ganas. 

Este viaje ha supuesto, para mi, el re-estreno del piso de Vall d'Hebrón, en el que vivía David cuando lo conocí, ahora que ya se ha ido la inquilina y que ya está pintado y adecentado, y también el primer encuentro en persona con Joan, el arquitecto del piso de Palau. Visitamos la obra juntos, con algunos hidráulicos ya destapados, y distintas "catas" en paredes y techos. Tenemos el proyecto muy avanzado y ya presentado a patrimonio y la comunidad de vecinos. Las obras no empezarán hasta septiembre, como mínimo. La cosa va para largo. 

La noche del viernes cenamos en casa de Montse, con vistas a la catedral. También vino Oscar y otros amigos de ella. Éramos nueve en total; una inyección de vida social muy poco habitual para nosotros, sólo comparable a los encuentros en Málaga de hace un mes.  




sábado, 2 de mayo de 2026

Musical Le Roi Soleil

Hemos visto el Musical Le Roi Soleil, una producción francesa de hace 20 años, que está de vuelta en Francia y ha pasado también por Ginebra. Está escrita por Kamel Oulai, el autor del Drácula que nos dejó pasmados hace años y del cabaret Paradis Latin, que supuso nuestra despedida de París. 

Le Roi Soleil tiene una producción muy cuidada y muy moderna. Nos gustó mucho. No conocíamos las canciones, a excepción del tema principal: Etre a la Hauteur, que nos sonaba.

Es una suerte que parte de la programación cultural de Ginebra esté vinculada a Francia, a sus cantantes y sus espectáculos.

sábado, 25 de abril de 2026

Reunión en el Lausanne Palace

Semana super intensa de trabajo por la organización de un nuevo retiro del equipo directivo. Tuvimos uno el año pasado en el Hotel Mirador.  Ahora el equipo a vuelto a cambiar porque tenemos nuevo director general desde la conjunción astral de finales de febrero que resolvió la crisis de los archivos de Epstein

En esta ocasión pasamos tres días en el Hotel Lausanne Palace, en el que yo ya había estado el año pasado con David, como parte de las escapadas en hoteles de lujo a las que tiene acceso por su trabajo. Escapadas que, por cierto, se van a acabar ya porque deja el Hotel Four Seasons de Ginebra. Ha anunciado su renuncia y le queda trabajar los dos meses de pre-aviso, completando lo que habrá sido una experiencia de dos años completa. Simplemente, nos hemos cansado de nunca coincidir los fines de semana. No necesitamos su salario y su constante cambio de horarios, entre mañanas y tardes, altera sus ciclos de sueño e impide que pasemos tiempo de calidad juntos. 

En cuanto a mis tres días de "retiro", esta vez fueron particularmente intensos. Además de que llevé el peso de la organización de la reunión, tanto en agenda como logística, tuve también que facilitar la toma de decisiones en la mayor parte de las sesiones. Este equipo no está acostumbrado a tomar decisiones y en cambio les encanta jugar a las grandes reflexiones estratégicas y nunca aterrizar nada concreto. 

La reunión casi acaba en desastre absoluto. Veinte minutos antes de acabar, mientras discutíamos quien iba a comunicar los resultados de la reunión a los empleados la semana siguiente, comencé proponiendo dos nombres de mujeres, una como moderadora y otra como panelista, entre otras personas. Las dos reaccionaron haciendo el comentario "espero que no sea porque soy mujer". A la primera, sólo le puse cara de indignación y a la segunda le contesté directamente "si cada vez que propongo un nombre de una mujer del equipo, ese va a ser el comentario, esto no va a funcionar". La tensión se cortaba en el ambiente y a partir de ahí adopté una postura pasiva, con lo cual fue evidente el mal rollo. 

Nada más acabar la reunión confronté el asunto con las dos super-mujeres (por cierto, son 5 en total, el 45% del equipo). Les dije que esperaba que cada vez que mi nombre se mencionaba, o yo era el responsable de algo, no fuera porque soy "el gay del grupo" (y yo sí que soy el único). Pidieron disculpas y asunto resuelto. Un agotamiento todo y un ejemplo de cómo la instrumentalización de la identidad puede crear tensiones en los equipos. También quedó claro que conmigo esos jueguitos no funcionan.


lunes, 13 de abril de 2026

Teletrabajo en Vigo

En la oficina tenemos una política híbrida de trabajo por la que se puede teletrabajar 2 días a la semana desde casa. Yo nunca lo hago porque no me gusta; estoy más cómodo en la oficina, con dos pantallas grandes y con las oportunidades de conectar formal e informalmente con mi equipo y con el resto de la organización. Sin embargo, en ocasiones, me viene muy bien para poder organizar los viajes a Madrid o Vigo con mayor flexibilidad de fechas y horarios.

Eso precisamente lo que hice la semana pasada, después del viaje a Málaga. En lugar de volver a Ginebra directo (tenía esa opción y ese billete), volé a Madrid y a Vigo. Originalmente, eran días que pensaba estar de vacaciones pero ante la carga de trabajo, decidí trabajarlos en remoto. Estuve en Vigo de jueves a sábado, y pasé por Madrid tanto antes como después. 

Sigue sin resultarme cómodo el teletrabajo. Me resulta incómoda la silla, las video-conferencias caen con frecuencia a horas incómodas y luego tengo  esa sensación de estar con mi madre pero no estar. Aún así,  me da juego para visitar a la familia con más frecuencia de la que podría, si tuviera que depender siempre de poder cogerme días de vacaciones, así que bendita flexibilidad.


miércoles, 8 de abril de 2026

Málaga, sexto viaje

Este ha sido un viaje a Málaga muy especial y por muchos motivos. Para empezar, por su duración: 8 días, todo un récord. Nunca antes habíamos estado en casa de nadie tanto tiempo. Charo es una anfitriona excelente y se le nota, y hace notar, que le gustan las visitas. 

Por otro lado, este viaje nos permitió disfrutar la Semana Santa más completa e intensa de nuestras vidas, con varios días seguidos de procesiones diurnas y alguna a primera hora de la noche. Y nos gustaron todas. Yo aún hubiera visto alguna más, en particular por la noche, pero también asumo que no se puede todo en la vida, y que también hay límites de resistencia física en los eventos con mucha gente. 

El otro aspecto único de estas vacaciones fue la intensa vida social, con configuraciones que han ido de 3 a 9 personas. Además de los malagueños habituales (Carlos, Javier, María Angeles, Andrés y Carmen), coincidimos dos días con Manuel y Guillermo, y Juan se bajó desde Madrid los últimos 5 días. Fue todo un récord de vida social para nosotros que ahora llevamos una vida bastante solitaria en Ginebra. El aspecto más contra-cultural de tantos amigos fueron las comidas que se extendieron la mayor parte de los días 3 horas, entre las 3 y las 6 de la tarde. Toda una anomalía para nuestra vida suiza de comidas a las 12 y cenas a las 7-8. 

Por último, alquilar un coche unos días nos dio juego para las excursiones a Marbella y Antequera, y eso nos permitió descubrir nuevos aspectos de la preciosa provincia de Málaga y, especialmente, de sus múltiples montes. 

Lo cierto es que lo pasamos estupendamente y nos sentó de maravilla.