domingo, 19 de julio de 2026

El descenso del Ródano

Este sábado, aprovechando que ya tenemos las bicis a punto, nos acercamos a la Pointe de la Jonction, el punto dónde confluyen el Arve y el Ródano. Una zona que estaba bastante degradada y que ahora han dejado mucho más arreglada. Hay un sitio de alquiler de kayak que nos ha puesto los dientes largos para pensar en algún descenso del río. 

Con todo, el verdadero descubrimiento fue ver la cantidad de gente hinchando flotadoras y barcas para bajar el río por su cuenta, incluyendo alguna persona con bolsa impermeable al estilo del dejarse llevar por la corriente en Basilea. No sabíamos que esa era también una actividad acuática en Ginebra y ahora ya estamos deseando probarla. Aún va a resultar que ahora somos más de ríos que de lagos. 

Por la noche vimos La Odisea de Christopher Nolan. Sorprendentemente, a David le gustó. A mi algo menos, aunque está muy bien hecha y me quedé sorprendido de conocer tantos detalles de la historia sin haber leído el libro (el tapiz de Penélope, el Cíclope, los Gigantes, el canto de las Sirenas, los personajes de la Guerra de Troya...).  



martes, 14 de julio de 2026

Kunstmuseum Basel

Este es uno de esos museos que merece la pena en Suiza, sólo comparable en tamaño y concepto a la Kunsthause Zürich. Ambas colecciones están distribuidas entre un edificio histórico y una ampliación contemporánea, unidos por el subsuelo. En el caso del Kunstmuseum Basel hay una colección muy potente de Arte Moderno, que reúne obras de muchos de los artistas que nos gustan: Lèger, Kirchner, Hodler, Munch, Rousseau... También hay una sección potente de arte medieval. 

En un edificio satélite a los dos principales, junto al río, hay actualmente una exposición de la artista multimedia china Cao Fei; todo muy futurístico, muy distopía china. 



lunes, 13 de julio de 2026

Los Primeros Homosexuales

The First Homosexuals es el nombre de la exposición que nos llevó este fin de semana a Basilea. La muestra recoge obras creadas entre 1869 y 1939, en el periodo que va desde la introducción de la palabra y concepto de "homosexualidad" al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Fueron décadas de mucha discusión, exploración y evolución, y las obras seleccionadas juegan con la insinuación, el desnudo explícito y todo el rango de identidades de género. 

La exposición comenzó en Chicago y ahora ha viajado a Basilea, y es una maravilla de continente y contenido: son buenas las obras seleccionadas y son buenos también los textos explicativos de las distintas secciones. 


domingo, 12 de julio de 2026

Fin de semana en Basilea

Como parte de esta nueva vida en Ginebra, en la que podemos disponer libremente de los fines de semana, porque David no trabaja, este sábado nos fuimos a Basilea de fin de semana. Partimos al amanecer (primera foto), por aprovechar el tiempo ya que el trayecto en tren son 3 horas. 

La ciudad está muy bien, entre el casco histórico, el río y los museos. Yo sólo la había visitado una vez, hace 9 años. David alguna vez más, en viajes de ida y vuelta en el día desde Ginebra, para ir a Art Basel o a alguna exposición. 

Este fin de semana el protagonista fue el calor, 34º, y el fútbol. El primero lo manejamos muy bien porque nos tiramos al río, en una de esas variantes de baño, típica también en Berna, en las que metes todas tus cosas en una bolsa impermeable que funciona a modo de boya insumergible y te dejas arrastrar por la corriente. Disfrutamos mucho de la experiencia, aunque a David, con su pánico al agua, le costó mucho el arranque. En cuanto al fútbol, jugaba en el Mundial la selección Suiza con Argentina a las 3 de la mañana. La calle de nuestro hotel estaba saturada de terrazas y pantallas y a pesar de las buenas ventanas y los tapones, fue inevitable no despertarse a eso de las 4 y media de la mañana. Menos mal que Suiza perdió, así que no hubo fiesta. 




jueves, 9 de julio de 2026

Guitarrica de la Fuente en el Festival de Jazz de Montreux

Tres años después, hemos vuelto al Festival de Jazz de Montreux. La verdad es que no entiendo porque lo siguen llamando festival "de jazz" porque en realidad es más pop-rock que otra cosa. Supongo que es una cuestión de marca histórica.

El concierto duró una hora; algo muy positivo porque nos permitió volver a Ginebra sin que se hiciera demasiado tarde. Estas noches de verano hay luz hasta tarde y el lago al atardecer es una belleza, así que el viaje en tren fue parte de la experiencia. 

Guitarrica estuvo muy bien; muy buena calidad de sonido y muy animado. David es muy fan desde muy pronto, cuando aún no era conocido, y lo ha promocionado mucho entre nuestro círculo de amigos. La verdad es que tiene mucho talento y todo apunta a que tendrá muy buena carrera por delante. Conste que no puedo con esos pelos que lleva y menos en verano, con estos calores. 




lunes, 6 de julio de 2026

Nueva vida en Ginebra

David dejó de trabjar en el Four Seasons el martes, a finales de junio. Había dado su pre-aviso dos meses antes y tuvo que trabajar hasta el último día. Ni siquiera le dieron las horas acumuladas en tiempo para acabar antes si no que se las pagaron como parte del finiquito. 

La verdad es que yo tenía claro desde hace meses que nuestro estilo de vida era insostenible, cuando le pusieron un sin fin de dificultades para poder venir a Davos. Nunca libraba los fines de semana y organizar vacaciones conjuntas era un quebradero de cabeza. Es verdad, que hemos disfrutado del lujo de los Four Seasons y sobre todo de los Swiss Delux Hotels con tarifa de empleado, pero tampoco necesitamos todo ese lujo en nuestras vidas y preferimos poder disponer de tiempo juntos. 

Así las cosas, este fin de semana nos hemos puesto nerviosos de pensar que somos libres y que tenemos que planificar que hacer con todo ese tiempo recién liberado. Este fin de semana, fuimos a Carouge para poner las bicicletas a punto ya que llevamos mucho tiempo sin usarlas. También nos acercamos a Plainpalais al Festival de Street Food, al que llevábamos 2 años sin acercarnos. Por último, fuimos al cine: Jim Queen el sábado y Amarga Navidad. La primera está bastante bien y la segunda bastante regular. 


sábado, 4 de julio de 2026

Una nueva mirada a la barbacoa en la oficina

Desde el último cambio de liderazgo en mi trabajo, además de responsable de recursos humanos, lo soy también de los equipos operativos de la oficina. Eso engloba "servicios generales" (mantenimiento del edificio, equipos audiovisuales, correo e imprenta) y "hospitalidad" (recepción, restauración, gestión de eventos en la oficina). 

De entrada, las nuevas responsabilidades no me emocionaron en absoluto porque temía que me dispersaran de la agenda de recursos humanos, ya de por si sobrecargada de proyectos y cambios. De hecho, los nuevos equipos no me reportan a mi sino a dos personas distintas de mi equipo de liderazgo. 

Con el tiempo (4 meses ya), voy invirtiendo algo de tiempo en conocer a cada uno de los miembros de los nuevos equipos, entendiendo mejor que hacen, de dónde vienen en términos de experiencias previas, desde cuando están con nosotros, que es lo que más valoran de sus trabajos, etc. Me voy encontrando historias personales muy interesantes y descubriendo perfiles personales muy orientados al servicio y con mucha humildad. 

Esta semana todos estos equipos han sufrido una enorme cantidad de trabajo, porque se juntó en la oficina un evento con 500 jóvenes venidos de todo el mundo y la organización de la barbacoa de verano para empleados la tarde-noche del viernes, con aproximadamente 1000 adultos y 300 niños. 

Desde el primer año en este trabajo, me encantan las barbacoas de la oficina. El espacio exterior del que disponemos es maravilloso, con vistas al lago, y están muy bien organizadas, con actividades para niños, música en vivo y abundancia y variedad de comida y bebida. Este año, la he experimentado con otros ojos: desde la perspectiva de los equipos que la hacen posible y desde el enorme coste que suponen. A David le daba mucha pereza venir pero entiende que no es un evento al que pueda faltar. 


miércoles, 1 de julio de 2026

La playa de Ginebra

Lo más sorprendente de Ginebra es que tiene playa, de verdad. Hay muchas zonas de baño a ambos lados del lago, pero además en el lado de Eaux-Vives, dónde nosotros vivimos, hay playa de arena y playas de guijarros. 

Aprovechando que vivimos tan cerca, yo suelo ir a la playa a primerísima hora: bajo entre las 7 y las 8 y me subo a las 9 y media como muy tarde. No hay prácticamente nadie a esas horas, a veces sólo algunos adolescentes de resaca (molestos porque son ruidosos). 

El fin de semana pasado, en plena ola de calor, bajé a la playa con David el domingo por la tarde y el contraste no puede ser más dramático: masificación absoluta (segunda foto) e invasión de niños. No repetible.