domingo, 1 de febrero de 2026

Temporal en Cabo Silleiro

Este fin de semana ha traído una mini-tregua entre borrascas en Vigo. Afortunado yo, que he podido disfrutar de unos días casi sin lluvia cuando parece que las últimas semanas han sido un no parar de vientos y temporales. 

El sábado me acerqué con mi madre a Cabo Silleiro. El mar estaba muy bravo pero muy bonito. Gran oleaje, nubes, espuma, todo muy poético. Hacía tiempo que no veía el mar así y me recordó a los paisajes de película, de costas escarpadas y grandes horizontes. Me hubiera gustado disfrutarlo algo más, pero mi madre ni salió del coche, así que me contenté con pequeñas dosis de naturaleza salvaje. 

El motivo de nuestra aventura fue comer con mi sobrino y cuñada en Baiona, en el Rizón, escenario del cumpleaños adelantado de hace unos meses. La ausencia de mi hermano está presente, pero sin tristezas dramáticas, más bien como una nostalgia de fondo. Tras la comida, nos acercamos al Parador de Baiona, al que no me acercaba desde aquel Multicumpleaños mítico, en el que todavía estábamos todos. Tuvimos conversación intensa y terapéutica con mi sobrino, que anda algo torturado reflexionando que rumbo(s) tomar en esta nueva etapa. 


jueves, 29 de enero de 2026

Geneva Lux 2026

Es mejor no pensarlo, pero hacemos rituales y tradiciones de todo. Un año más, a caballo entre enero y febrero, Ginebra celebra su particular festival de las luces. Nos gusta porque lo tenemos al lado de caso y porque en su ausencia ese parque queda algo oscuro y triste en las noches de invierno. Reconocimos algunos montajes similares a los del año pasado. Todo muy mono y fácil de ver en su conjunto, concentrado en el Jardín Inglés, en lugar de esparcirlo por otros puntos de la ciudad. 



miércoles, 28 de enero de 2026

Curso de Liderazgo en IMD

El domingo por la tarde y el lunes los pasé en el Campus de IMD en Lausanne, como observador en un curso que llaman High Performance Leadership, creado por George Kohlrieser, un psicólogo americano, de origen alemán, que trabajó en servicios de mediación para la liberación de rehenes. A partir de sus experiencias, desarrolló sus ideas acerca de cómo conectar con los demás y generar apego y cómo anticipar y gestionar las pérdidas.  Para él ese es el núcleo de todo buen liderazgo, que se construye desde la infancia en relación con los demás y con gran influencia de la familia. 

El curso es uno de los grandes "bestsellers" de la escuela de negocios y su poder transformador se transmite de boca en boca. Es muy intenso porque empieza los domingos por la tarde y acaba los viernes al mediodía, con cena de trabajo con coach a diario. Por lo visto, se vierten muchas lágrimas. Yo sólo vi un par de días, pero resultó suficiente para hacerme una buena idea. Te hacen revisar tu historia vital y su influencia en el liderazgo, así como la relación con tu familia más directa. Supongo que tiene un punto terapéutico y de ahí su enganche. 

La participación en el curso me hizo reflexionar sobre la influencia de mis padres en mi liderazgo y algunos momentos profesionales que supusieron un punto de inflexión en mi carrera. Nada que no tuviera reflexionado ya, pero siempre está bien dedicar algún tiempo a entenderse a uno mismo. Más allá del psicoanálisis, me encantó pasar tiempo en el aula y re-descubrir las instalaciones del campus de IMD. 



martes, 27 de enero de 2026

Los paisajes nevados de Davos

Davos es una ciudad con poco encanto: nada de pueblecito idílico; es más bien un pueblo funcional dónde priman los edificios de apartamentos, la gran mayoría sin gracia. La cosa cambia en cuanto te alejas un poco y coges algo de perspectiva. Para ello, se puede subir al clásico Schatzalp, al que llevé a David como parte del cierre del Foro de Davos (dos primeras fotos), o simplemente bajar al sendero de invierno que discurre en paralelo al pueblo. A pocos metros de los edificios de apartamentos te encuentras con granjas y con el perfil de las montañas que rodean el valle. También con muchos centímetros acumulados de nieve y, de repente, te sientes en el campo suizo. 



lunes, 26 de enero de 2026

JR y Marina Abramovic en Davos

Este año el concierto de apertura del Foro de Davos estuvo a cargo de la Orquesta de Cámara de Mahler y el músico americano Jon Batista, que puso en pie a todo el mundo a bailar y cantar "Tell the Truth". Yo no conocía ni al artista ni la canción, pero fue un éxito total, y algo menos encorsetado que en años anteriores. 

El resto del programa cultural de este año estuvo dominado por Marina Abramovic, que no se dejó ver por allí, pero que montó "The Bus", un autobús en el exterior en el que podrías entrar a respirar y meditar. David lo experimentó, aunque no le gustó demasiado. Todo lo contrario a JR, al que vio con emoción en una de las charlas. Yo, en cambio, me lo perdí porque asistí a la misma hora a la sesión con Elon Musk. Al menos sí pude ver algunas de las fotografías urbanas con retratos en blanco y negro de JR que había en una de las entradas al Centro de Congresos (3 últimas fotos). 

A pesar de los grandes nombres de Marina y JR, este año el programa cultural me resultó menos impactante que los de años anteriores: 2023, 2024 y 2025. O tal vez, simplemente, este año los grandes nombres culturales quedaron eclipsados por tantos otros grandes nombres del mundo político y empresarial. 


domingo, 25 de enero de 2026

La casa de Ucrania, la de EEUU y la de Dios

En los 3 años anteriores de asistir al Foro de Davos había siempre fotografiado la Casa de Ucrania desde el exterior. Esta siempre en el mismo sitio: en forma de L, como si fueran dos cubos. Este año, por fin, encontré el momento para entrar, y la visita me resultó muy emocionante e impactante. 

La Casa de Ucrania tiene las paredes decoradas de citas de dirigentes mundiales sobre la guerra. También tiene obras de arte alrededor de la resistencia y la paz, como la paloma blanca incrustada en formol de la tercera foto, una obra de Damien Hirst, The Incomplete Truth, exhibida en Kiev por primera vez en 2016. En la segunda planta un vídeo explica las innovaciones en tecnología defensiva, particularmente en drones capaces de combatir otros drones. 

El discurso de Zelensky fue también muy impactante y, a ratos, sobrecogedor. Lo que está pasando ese país en estos últimos 4 años es terrible. A todos aquellos que aún pretenden ser equidistantes, les recomiendo conocer y hablar con algún ucraniano. Nosotros tenemos ahora una en casa: la novia de mi sobrino, que vive con él en Oporto. 

En otro extremo de "Promenade", la calle de Davos, dónde se ubican los pabellones de los países y empresas, estaba situada la Casa de EEUU, en una antigua iglesia (dos últimas fotos). He leído en prensa que ha estado financiada por empresas americanas y que, a cambio, han podido reunirse allí con la administración americana, al puro estilo de pagar por favores y por acceso a contactos con el gobierno. 

A la ironía de la inmoralidad del actual gobierno americano, respondió algún vecino de Davos colgando en su balcón una pancarta con el mensaje "House of God" (última foto). El contraste entre la antigua iglesia adornada con águilas imperiales y el balcón con su pancarta casera no podía ser más acertado y provocador. 

sábado, 24 de enero de 2026

Trump y el Consejo de Paz

Esta reunión de Davos dejó, para mi, varios momentos memorables y de algún modo todos tuvieron en común la nueva administración americana. El discurso de Trump del miércoles generó, indudablemente, mucha expectación. David asistió en la sala, tras hora y media de cola, pero yo lo vi en directo desde el móvil. En realidad, acabó siendo algo decepcionante. Fue hora y media de verborrea descontrolada y con numerosas faltas de respeto a múltiples países e individuos. Da bastante vergüenza ajena, pero es lo que tenemos. Lo más importante fue, que descartó el uso de la fuerza para hacerse con Groenlandia y eso, junto a su reunión y acuerdo con Rutte (presidente de la OTAN), hizo que los mercados financieros se recuperaran del susto al día siguiente. 

Mucho más interesante me pareció, desde un punto de vista histórico, asistir el día siguiente al lanzamiento de su "Board or Peace" o Consejo por la Paz. Fue impresionante en muchos sentidos. Primero, por la escenografía: ese escudo con el mapa de Norte América envuelto en hojas de laureles al estilo emperador romano. Segundo, por la pleitesía de todos esos países que se sumaron a la escenografía (ninguno europeo, salvo Hungría). Tercero, por ver en acción a Steve Witkoff, Jered Kushner (su cuñado) y Marco Rubio, todos haciéndole la pelota de manera descarada. Cuarto, por ver en directo, esas delirantes diapositivas sobre el plan de Gaza, cual proyecto inmobiliario. 

Todo lo que está ocurriendo en el mundo es francamente preocupante, pero me gustó estar en esa sala, atiborrada de periodistas y ver, en directo, ese mundo nuevo que se abre ante nuestros ojos. También parte de ese nuevo mundo, es la constatación de que El rechazo a Trump toma forma, como bien analizó el editorial de El País. Efectivamente, esta semana también ha puesto de manifiesto que Europa y Canadá mueven ficha. Hay esperanza ante un mundo despiadado. 




viernes, 23 de enero de 2026

Foro de Davos 2026

Menuda semana. Esta ha sido la edición más salvaje y exitosa de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos. Eso, al menos, es lo que dicen los históricos del lugar. Esa es, también, mi propia experiencia desde que me estrené en la edición de 2023

Creo que muchos factores hacen esta edición irrepetible: el número record de presidentes o primeros ministros de países, la presencia durante dos días de Trump, la asistencia de mega-CEOs que no suelen asistir, del calibre de Microsoft, Nvidia o el propio Elon Musk, que se apuntó, literalmente en el último momento, las gafas icónicas de Macron, el plante de Christine Lagarde...

Con todo, es indudable que el interés de este año vino marcado, principalmente, por las tensiones geopolíticas globales, con un Trump desatado y enloquecido, y una Unión Europea que empieza a entender la naturaleza del nuevo contexto, después de las amenazas y los aranceles por Groenlandia. 

Este año, Pedro Sánchez, tuvo que cancelar después del desastre del accidente ferroviario en la provincia de Córdoba, y el discurso de Milei fue de un aburrimiento soberano, empeñado en dar una clase universitaria, llena de nombres de economistas, para justificar que los mercados no deben ser regulados. 

A nivel personal, esta fue la primera vez que David pudo asistir conmigo como consorte. Tuve que insistirle porque de entrada no le apetecía demasiado. Afortunadamente, tuvo una buena experiencia, con la presencia de tantas estrellas y asistió a algunas sesiones que le interesaron, principalmente del programa de Arte y Cultura.