martes, 1 de agosto de 2017

Parques Nacionales en Chiang Mai

Frente al calor sofocante de la ciudad, la provincia de Chiang Mai ofrece varios parques nacionales bien refrescantes. Por lo visto las montañas de la zona son los últimos coletazos de la cordillera del Himalaya, y la temperatura ahí arriba es varios grados más baja que en la ciudad. 

El Parque Nacional más cercano es Doi Suthep, al que se puede llegar en transporte urbano, tipo Uber o mini-bus, en unos 45’. Lo más famoso del parque es un templo que posee algunas reliquias de Buda y es uno de los grandes centros de peregrinaje del Budismo;  es una visita obligada cuando se va a Chiang Mai. La verdad es que es un templo muy bonito, pese a estar bastante saturado de gente. Pensábamos que ya habíamos visto los mejores dorados del país, pero aún nos quedaba esta sobredosis de amarillos. Desde las terrazas del templo hay buenas vistas a la ciudad. 

Además del templo, dentro del parque se puede visitar un palacio (aunque nosotros no pudimos visitar por ir de « corto »), una aldea-mercadillo que no nos dijo gran cosa (aldea Hmong, se llama) y un sendero a la cima de la montaña de unos 2 km de largo. Nos gustó hacer ese mini-trekking pero fue un poco desilusionante llegar a la cima y comprobar que no había vistas, sólo arboles por todos lados. 

El segundo parque nacional, al que corresponden las 4 últimas fotos,  se llama Doi Inthanon y es bastante más espectacular. Está a casi 2 horas en coche y alberga la montaña más alta de Tailandia, a unos 2.500 metros. El parque es una gran selva tropical, que me recordó a la de Australia. De nuevo, la cima no ofrece vistas pero allí cerca hay un sendero natural con paneles informativos que permite disfrutar de toda esa sobredosis vegetal.  Más allá de la vegetación, el parque tiene también un par de estupas dedicadas a los reyes, un mercadillo de productos locales y una aldea con bastante más saborcillo que la de Doi Suthep, con sus campos de arroz, sus árboles de café, fruta de la pasión, y animales de granja. La guía se empeñó en ir explicándonos cada arbolito, todos muy curiosos, sin darse cuenta que nosotros de granjeros tenemos poco…