lunes, 14 de agosto de 2017

Experiencia W

Después de los 3 días de Experiencia Peninsula (el máximo permitido a empleados), nos movimos al W Bangkok. Fue entrar por la puerta del hotel y sentirnos mucho más relajados;  es un ambiente con menos tontería, y menos estiramiento. El personal, la música, la decoración, todo contribuye a un estilo más urbano y desenfadado. El hotel tiene piscina, gimnasio y un restaurante anexo, The House of Sathorn, con un menú degustación turco excelente. Vamos, un acierto total de hotel; algo que debemos a la recomendación de los vecinos del sexto, que han estado varias veces en Tailandia.

El W Bangkok está en una zona muy céntrica, Silom, una mezcla de barrio de oficinas moderno y zona nocturna de ocio, incluyendo el barrio gay. Desde la base del W hemos podido explorar cómodamente la oferta de ocio nocturno de Bangkok, en sus distintas variantes:

The Stranger, nuestro bar favorito, muy pequeñito, pero con un espectáculo de ladyboys muy bueno y un público super entregado; repetimos varias noches.

DJ Station, una discoteca en varias plantas, super animada, con una mezcla de occidentales y asiáticos, y buena música.

Classic, un bar de gogos... Fue entrar por la puerta y sentirnos incómodos: exposición de una docena de chavales en calzonzillos y numerados, todos ofreciendo sus servicios, alguno de manera muy insistente. Tienen un espectáculo que no está mal, con drags y un tipo con pollón que hace acrobacias submarinas en un gran tanque, pero la espera de las actuaciones se nos hizo eterna.