viernes, 23 de enero de 2026

Foro de Davos 2026

Menuda semana. Esta ha sido la edición más salvaje y exitosa de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos. Eso, al menos, es lo que dicen los históricos del lugar. Esa es, también, mi propia experiencia desde que me estrené en la edición de 2023

Creo que muchos factores hacen esta edición irrepetible: el número record de presidentes o primeros ministros de países, la presencia durante dos días de Trump, la asistencia de mega-CEOs que no suelen asistir, del calibre de Microsoft, Nvidia o el propio Elon Musk, que se apuntó, literalmente en el último momento, las gafas icónicas de Macron, el plante de Christine Lagarde...

Con todo, es indudable que el interés de este año vino marcado, principalmente, por las tensiones geopolíticas globales, con un Trump desatado y enloquecido, y una Unión Europea que empieza a entender la naturaleza del nuevo contexto, después de las amenazas y los aranceles por Groenlandia. 

Este año, Pedro Sánchez, tuvo que cancelar después del desastre del accidente ferroviario en la provincia de Córdoba, y el discurso de Milei fue de un aburrimiento soberano, empeñado en dar una clase universitaria, llena de nombres de economistas, para justificar que los mercados no deben ser regulados. 

A nivel personal, esta fue la primera vez que David pudo asistir conmigo como consorte. Tuve que insistirle porque de entrada no le apetecía demasiado. Afortunadamente, tuvo una buena experiencia, con la presencia de tantas estrellas y asistió a algunas sesiones que le interesaron, principalmente del programa de Arte y Cultura.