Desfile de trolls en Interlaken
Despedimos 2025 y arrancamos 2026 al estilo del año pasado, en Ginebra. Esta vez vimos los fuegos artificiales desde el balcón de casa, ni siquiera bajamos a la calle. Sólo se podían ver parcialmente, pero hacía mucho frío y no nos apetecía la fusión con los miles de personas que había en la calle.
El primer fin de semana del año lo pasaremos en Interlaken, a una hora de Berna y 3 de Ginebra. Es un pueblo de montaña, entre dos lagos. Nos recuerda a Chamonix, aunque con más encanto, pero yo creo que es sólo efecto ignorancia y no conocer muchos pueblos de montaña. Por ejemplo, no hemos estado todavía en "Valais", el cantón-valle entre los Alpes, al fondo del lago Léman, dónde ocurrió el incendio de Crans-Montana que tiene conmocionado a todo el mundo.
En Interlaken hacen los fuegos artificiales la tarde del 1 de enero, para no competir con las grandes ciudades la noche anterior. Nosotros llegamos el 2, así que nos ahorramos las 20 mil personas que se congregaron. En cambio, sí coincidimos con el desfile de trolls, una cosa un tanto bizarra. Se supone que son personajes legendarios que habitan en las montañas y bajan en invierno, acompañadas de músicos y una especie de "comparsas" que tocan esas campanas que se ven en la tercera foto. Vamos, la Suiza profunda. Curioso.








