martes, 27 de enero de 2026

Los paisajes nevados de Davos

Davos es una ciudad con poco encanto: nada de pueblecito idílico; es más bien un pueblo funcional dónde priman los edificios de apartamentos, la gran mayoría sin gracia. La cosa cambia en cuanto te alejas un poco y coges algo de perspectiva. Para ello, se puede subir al clásico Schatzalp, al que llevé a David como parte del cierre del Foro de Davos (dos primeras fotos), o simplemente bajar al sendero de invierno que discurre en paralelo al pueblo. A pocos metros de los edificios de apartamentos te encuentras con granjas y con el perfil de las montañas que rodean el valle. También con muchos centímetros acumulados de nieve y, de repente, te sientes en el campo suizo. 



lunes, 26 de enero de 2026

JR y Marina Abramovic en Davos

Este año el concierto de apertura del Foro de Davos estuvo a cargo de la Orquesta de Cámara de Mahler y el músico americano Jon Batista, que puso en pie a todo el mundo a bailar y cantar "Tell the Truth". Yo no conocía ni al artista ni la canción, pero fue un éxito total, y algo menos encorsetado que en años anteriores. 

El resto del programa cultural de este año estuvo dominado por Marina Abramovic, que no se dejó ver por allí, pero que montó "The Bus", un autobús en el exterior en el que podrías entrar a respirar y meditar. David lo experimentó, aunque no le gustó demasiado. Todo lo contrario a JR, al que vio con emoción en una de las charlas. Yo, en cambio, me lo perdí porque asistí a la misma hora a la sesión con Elon Musk. Al menos sí pude ver algunas de las fotografías urbanas con retratos en blanco y negro de JR que había en una de las entradas al Centro de Congresos (3 últimas fotos). 

A pesar de los grandes nombres de Marina y JR, este año el programa cultural me resultó menos impactante que los de años anteriores: 2023, 2024 y 2025. O tal vez, simplemente, este año los grandes nombres culturales quedaron eclipsados por tantos otros grandes nombres del mundo político y empresarial. 


domingo, 25 de enero de 2026

La casa de Ucrania, la de EEUU y la de Dios

En los 3 años anteriores de asistir al Foro de Davos había siempre fotografiado la Casa de Ucrania desde el exterior. Esta siempre en el mismo sitio: en forma de L, como si fueran dos cubos. Este año, por fin, encontré el momento para entrar, y la visita me resultó muy emocionante e impactante. 

La Casa de Ucrania tiene las paredes decoradas de citas de dirigentes mundiales sobre la guerra. También tiene obras de arte alrededor de la resistencia y la paz, como la paloma blanca incrustada en formol de la tercera foto, una obra de Damien Hirst, The Incomplete Truth, exhibida en Kiev por primera vez en 2016. En la segunda planta un vídeo explica las innovaciones en tecnología defensiva, particularmente en drones capaces de combatir otros drones. 

El discurso de Zelensky fue también muy impactante y, a ratos, sobrecogedor. Lo que está pasando ese país en estos últimos 4 años es terrible. A todos aquellos que aún pretenden ser equidistantes, les recomiendo conocer y hablar con algún ucraniano. Nosotros tenemos ahora una en casa: la novia de mi sobrino, que vive con él en Oporto. 

En otro extremo de "Promenade", la calle de Davos, dónde se ubican los pabellones de los países y empresas, estaba situada la Casa de EEUU, en una antigua iglesia (dos últimas fotos). He leído en prensa que ha estado financiada por empresas americanas y que, a cambio, han podido reunirse allí con la administración americana, al puro estilo de pagar por favores y por acceso a contactos con el gobierno. 

A la ironía de la inmoralidad del actual gobierno americano, respondió algún vecino de Davos colgando en su balcón una pancarta con el mensaje "House of God" (última foto). El contraste entre la antigua iglesia adornada con águilas imperiales y el balcón con su pancarta casera no podía ser más acertado y provocador. 

sábado, 24 de enero de 2026

Trump y el Consejo de Paz

Esta reunión de Davos dejó, para mi, varios momentos memorables y de algún modo todos tuvieron en común la nueva administración americana. El discurso de Trump del miércoles generó, indudablemente, mucha expectación. David asistió en la sala, tras hora y media de cola, pero yo lo vi en directo desde el móvil. En realidad, acabó siendo algo decepcionante. Fue hora y media de verborrea descontrolada y con numerosas faltas de respeto a múltiples países e individuos. Da bastante vergüenza ajena, pero es lo que tenemos. Lo más importante fue, que descartó el uso de la fuerza para hacerse con Groenlandia y eso, junto a su reunión y acuerdo con Rutte (presidente de la OTAN), hizo que los mercados financieros se recuperaran del susto al día siguiente. 

Mucho más interesante me pareció, desde un punto de vista histórico, asistir el día siguiente al lanzamiento de su "Board or Peace" o Consejo por la Paz. Fue impresionante en muchos sentidos. Primero, por la escenografía: ese escudo con el mapa de Norte América envuelto en hojas de laureles al estilo emperador romano. Segundo, por la pleitesía de todos esos países que se sumaron a la escenografía (ninguno europeo, salvo Hungría). Tercero, por ver en acción a Steve Witkoff, Jered Kushner (su cuñado) y Marco Rubio, todos haciéndole la pelota de manera descarada. Cuarto, por ver en directo, esas delirantes diapositivas sobre el plan de Gaza, cual proyecto inmobiliario. 

Todo lo que está ocurriendo en el mundo es francamente preocupante, pero me gustó estar en esa sala, atiborrada de periodistas y ver, en directo, ese mundo nuevo que se abre ante nuestros ojos. También parte de ese nuevo mundo, es la constatación de que El rechazo a Trump toma forma, como bien analizó el editorial de El País. Efectivamente, esta semana también ha puesto de manifiesto que Europa y Canadá mueven ficha. Hay esperanza ante un mundo despiadado. 




viernes, 23 de enero de 2026

Foro de Davos 2026

Menuda semana. Esta ha sido la edición más salvaje y exitosa de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos. Eso, al menos, es lo que dicen los históricos del lugar. Esa es, también, mi propia experiencia desde que me estrené en la edición de 2023

Creo que muchos factores hacen esta edición irrepetible: el número record de presidentes o primeros ministros de países, la presencia durante dos días de Trump, la asistencia de mega-CEOs que no suelen asistir, del calibre de Microsoft, Nvidia o el propio Elon Musk, que se apuntó, literalmente en el último momento, las gafas icónicas de Macron, el plante de Christine Lagarde...

Con todo, es indudable que el interés de este año vino marcado, principalmente, por las tensiones geopolíticas globales, con un Trump desatado y enloquecido, y una Unión Europea que empieza a entender la naturaleza del nuevo contexto, después de las amenazas y los aranceles por Groenlandia. 

Este año, Pedro Sánchez, tuvo que cancelar después del desastre del accidente ferroviario en la provincia de Córdoba, y el discurso de Milei fue de un aburrimiento soberano, empeñado en dar una clase universitaria, llena de nombres de economistas, para justificar que los mercados no deben ser regulados. 

A nivel personal, esta fue la primera vez que David pudo asistir conmigo como consorte. Tuve que insistirle porque de entrada no le apetecía demasiado. Afortunadamente, tuvo una buena experiencia, con la presencia de tantas estrellas y asistió a algunas sesiones que le interesaron, principalmente del programa de Arte y Cultura. 




domingo, 18 de enero de 2026

Los paisajes y las "casas" de Davos

A lo tonto, a lo tonto, esta es mi cuarta participación en el Foro de Davos. Aquí están las crónicas de las ediciones de 2023, 2024 y 2025. Cada año ha sido especial por distintos motivos y mi propia experiencia del evento también se ha ido profundizando. No cabe duda de que este año va a ser una reunión "histórica". No es sólo el número de jefes de estado previsto, ni el calibre de los directores de empresa, es simplemente que el contexto mundial cada vez es más desquiciado. En lo poco que llevamos de 2026 acumulamos espectáculos, dramas, bochornos y tensiones. De Venezuela a Irán, pasando por Groenlandia, nadie sabe ya dónde poner la atención ni cual será el próximo movimiento de una administración americana fuera de control. 

Año a año, lo que no cambia es la belleza del trayecto en tren. Todos los años me quedo boquiabierto y acumulo estampas cada cual más bonita: aquí las de 2023, las de 2024 y las de 2025. Las de este año, abajo, se encuentran entre mis favoritas de todos estos años. Tal vez fue la suerte en el disparo, la luz o la simple magia de un año que promete muy especial. 

La otra cosa que tampoco cambia año a año, es la proliferación de "Houses" de países y empresas, en las que se organizan muchas reuniones y encuentros en paralelo al programa oficial. Son edificios y tiendas del pueblo tuneados para la ocasión. Algunas, como la "House of Ukraine" o la de "Workday" están en el mismo sitio todos los años. Otras muchas cambian de ubicación, y dan a cada edición un toque diferente. 


martes, 13 de enero de 2026

Ampliación de la Kunsthaus Zürich

El año pasado vimos una retrospectiva de Marina Abramovic en la Kunsthause Zürich, pero nos quedamos con las ganas de ver la colección permanente por falta de tiempo. Teníamos un buen recuerdo de nuestra visita a ese museo en 2016: es de esos con un poco de todo y todo bastante bueno. 

En esta nueva visita, descubrimos la ampliación de 2021, a cargo del arquitecto David Chipperfield, que, por cierto, tiene algunas intervenciones en Galicia. Es un nuevo edificio unido al antiguo por un túnel. Nos gustó mucho el espacio, el exterior, y también la colección. Nos reencontramos con obras que recordábamos, sobre todo de Hodler y descubrimos cosas nuevas. Es, sin duda, un museo que merece la pena y ahora, con la ampliación, todavía más.