Despedidas
Este jueves 20-N, de memoria infausta y fallo judicial incomprensible, viajé a Vigo, con el objetivo principal de que mi madre tuviera la ocasión de ver y despedirse de mi hermano mayor. Tras la venta de su casa en Madrid, se trasladaron unos días a nuestro piso en Reyes, mientras completaban revisiones médicas, y finalmente el viernes pasado se vinieron a Galicia, ya con un deterioro muy significativo de su salud.
Visitamos a mi hermano en su piso en Baiona. Fue una tarde tranquila y agradable, con esas vistas al mar y las Islas Cíes con las que él quiere acabar sus días. Fue un día muy largo y triste, con aterrizaje en Madrid al amanecer, desde Ginebra, y despedida en Baiona al atardecer.



