domingo, 23 de noviembre de 2025

Acompañamientos

Una de las prioridades de esta fase es acompañar a mi madre, que a sus 95 tendrá que digerir, en breve, la muerte de un hijo. Estos días Juan también viajó a Vigo y eso siempre le sienta bien: entretenimiento, charletas y menos tiempo sola para darle a la cabeza. 

En líneas generales, en breve, vamos a ampliar el número de horas que Pili, la señora que la ayuda 3 días a la semana, pasa con ella en casa. También podría pasar algo más de tiempo en la Casa Azul, ahora claramente Verde, con mi hermano Miguel y mi cuñada Elvira. No deja de ser complicado porque desde hace 4 meses, también tienen a la madre de ella, de 97 años, en casa en períodos alternos de 15 días. Se acumulan las pérdidas y las complicaciones.