sábado, 4 de septiembre de 2010

Noche en Burdeos

El viaje a París en coche desde Madrid se ha hecho pesado, la verdad. Sólo conduzco yo y 1300 km en dos días acaban saturando. Además tuvimos retenciones de entrada el lunes 30 en Burdeos y el martes 31 en París (fueron desesperantes pero creo que se debían al final de las vacaciones de agosto). 

La parte positiva de un viaje tan largo son las visitas turísticas que haces por el camino, aunque sean breves. El lunes paramos en LermaZarautz, todavía en España, y posteriormente en Biarritz y Burdeos, ya en Francia. En esta última ciudad hicimos noche y fue un auténtico descubrimiento.

Burdeos tiene el conjunto urbano más extenso declarado Patrimonio de la Humanidad. Es una ciudad muy cuidada, con un casco histórico muy amplio y bien conservado, ambientillo en la calle y por supuesto gran tradicíón culinaria y vitivinícola. Aprovechamos bien el tiempo en la ciudad entre el paseo nocturno del lunes y algunas horas de turismo el martes por la mañana. Paseamos por la ribera del río Garona, que tiene una gran fuente espejo en el suelo delante del Palacio de la Bolsa (foto abajo). También visitamos la catedral y subimos al campanario que está situado en una torre independiente porque por lo visto la zona era pantanosa y las vibraciones de la campana podían afectar al edifico principal. Desde la catedral nos acercamos al Tribunal de Grande Instance del arquitecto Richard Rogers, uno de esos edificios-iconos de la arquitectura contemporánea, que ya había visto en exposiciones y maquetas y que me encantó descubrir allí como por casualidad. Por último, entramos en una tienda de vinos que se llama l'Intendance y tiene 4 pisos de vinos situados alrededor de una torre-escalera circular. Nos quedamos con las ganas de comprar algún vino pero ya habrá otra ocasión porque Burdeos es sin duda una ciudad para volver y también para hacer base allí y explorar la región.
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