sábado, 9 de junio de 2018

Londres - Bratislava

Esta semana laboral ha estado repartida entre Londres, a dónde he tenido que volver por reuniones varias, y Bratislava, que he visitado por primera vez. En Londres estuve muy a gusto, como siempre, y repetí hotel en Russel Square, porque la verdad es que la amiga de dBt sigue ofreciendo un precio imbatible para esa zona y las características de ese hotelazo. 

Lo de Bratislava fue un visto y no visto, pero suficiente para hacerme una idea del casco viejo de la ciudad, coqueto, pero pequeño. En realidad la reunión de trabajo la tuve en Komarno, una ciudad-pueblo, al lado de la frontera con Hungría. Allí tuve una "salida del armario" durante la comida, con el Director General, el de Recursos Humanos y el Financiero. Me preguntaron directamente si tenía familia y después de hablar de mis padres y hermanos en España, comenté que en París tenía a mi marido, con el que me había casado hacía un año (en realidad, casi 2). Noté cierta sorpresa, como de primera vez que se encontraban a alguien así, pero todo fue bien y creo que yo no tenía alternativa ante una pregunta directa. No puedo abrirme o ocultarme dependiendo de lo supuestamente liberal u homofóbico que sea el país, no tengo ni edad ni ganas. 

Hice la vuelta a París desde el aeropuerto de Budapest y disfruté de un atardecer bastante espectacular. Es lo que tiene viajar siempre en ventanilla, que siempre hay alguna nueva vista de la que disfrutar.