La residencia de mi madrina
Mi madrina está en una residencia desde principios de año. Supongo que era un destino inevitable desde el ictus de 2022 y sus secuelas. Su hija, Geni, la mantuvo en casa durante 2 años y medio, con un programa de rehabilitación intensivo, pero a finales del año pasado la situación de dependencia se hizo insostenible para las dos. Así las cosas, desde enero está en una pequeña residencia, con una quincena de personas. Este fin de semana la visité allí por primera vez, con mi madre y Juan, que se ha venido este fin de semana. La encontramos muy bien, muy parlanchina y animada. Parece que le está sentando muy bien la nueva etapa. Creo que lo peor es ver los cuadros de muchas otras de las personas que andan por allí.