domingo, 1 de febrero de 2026

Temporal en Cabo Silleiro

Este fin de semana ha traído una mini-tregua entre borrascas en Vigo. Afortunado yo, que he podido disfrutar de unos días casi sin lluvia cuando parece que las últimas semanas han sido un no parar de vientos y temporales. 

El sábado me acerqué con mi madre a Cabo Silleiro. El mar estaba muy bravo pero muy bonito. Gran oleaje, nubes, espuma, todo muy poético. Hacía tiempo que no veía el mar así y me recordó a los paisajes de película, de costas escarpadas y grandes horizontes. Me hubiera gustado disfrutarlo algo más, pero mi madre ni salió del coche, así que me contenté con pequeñas dosis de naturaleza salvaje. 

El motivo de nuestra aventura fue comer con mi sobrino y cuñada en Baiona, en el Rizón, escenario del cumpleaños adelantado de hace unos meses. La ausencia de mi hermano está presente, pero sin tristezas dramáticas, más bien como una nostalgia de fondo. Tras la comida, nos acercamos al Parador de Baiona, al que no me acercaba desde aquel Multicumpleaños mítico, en el que todavía estábamos todos. Tuvimos conversación intensa y terapéutica con mi sobrino, que anda algo torturado reflexionando que rumbo(s) tomar en esta nueva etapa.