viernes, 9 de octubre de 2026

La Bola Negra en Barcelona

El vuelo de Ginebra a Barcelona es de apenas algo más de una hora, significativamente más corto que a Madrid. Eso, y la recuperación del piso de soltero de David, convierte esa ruta en una buena alternativa de entrada a la península para nosotros. Desde allí, David puede coger un tren a Zaragoza para visitar a su familia, y yo un avión directo a Vigo, para visitar a la mía. 

Con esa idea, pasé el viernes en Barcelona, antes de seguir ruta a Vigo. Aprovechamos para ver La Bola Negra, la afamada película de los Javis. Nos gustó sin encantarnos. Tiene, ciertamente, un final emotivo, pero las 3 historias son demasiado rocambolescas. Todas tienen complejidades dramáticas innecesarias. Es buen cine, sin duda, y la elección de todas esas historias de amor gay a lo largo de generaciones es muy emocionante. 

Como bonus adicional a la película, dado que estábamos en los cines Verdi de Gracia, visitamos allí mismo la Parroquia de San Juan Bautista. Gracias a una señora, descubrimos que tiene una capilla (del Santísimo Sacramento) decorada con mosaicos (trencadís) y que se especula que es del mismísimo Gaudí, o uno de sus discípulos. Una de esas pequeñas joyas artísticas inesperadas. 

Completamos el viernes con una cena en nuestro japonés favorito y una visita a la acampada por la vivienda en la Plaza de Cataluña. Tiempos convulsos, entre la esperanza y la distopía.