domingo, 11 de agosto de 2024

Noches de verano en Vigo

He disfrutado mucho de las noches de esta semana y he hecho pleno de salidas, de lunes a sábado.  Claro, que lo que yo llamo "noche" suele acabar entre las 11 y las 12. Teniendo en cuenta que el sol se pone en Vigo a eso de las 10, mis noches han sido más bien cortas, pero han dado para 4 asuntos destacados: 

- He tomado copas con Alberto en 3 ocasiones. Ya se sabe que con él las cosas van a trompicones: no nos vemos en un año y después acumulamos encuentros en la misma semana

- He descubierto, por fin, el espacio del Palacio de la Oliva: el bar, con Alberto, y el restaurante, con Geni y Candela. La reforma del edificio es maravillosa y la calidad del restaurante, a cargo de Pepe Solla, óptima. 

- Me he quedado pasmado con la belleza de las puesta de sol desde las playas de Vigo. Cada ángulo tiene su encanto: desde los Olmos y la Fuente el sol se pone detrás del Morrazo, desde Samil se pone en el mar, en la entrada norte de la ría, y desde Canido, el sol se pone estos días detrás del lago de Rodas, entre la isla Norte y la del Medio. 

- He entendido algo mejor de que va "O Marisquiño", un festival de cultura urbana, del que no sabía nada, pero que este año he descubierto en Samil, después de disfrutar de las puestas de sol. En pequeñas dosis, he visto algo de música y también algo de la competición de "skate". Todo muy animado, la verdad. 



viernes, 9 de agosto de 2024

Paseos con madre

Esta semana en Vigo está sirviendo para comprobar lo bien que se desenvuelve mi madre en su casa: desayunos, comidas, lavadora, limpieza... Desde la caída de marzo, vive con mi hermano, pero a ella le gustaría más quedarse en su casa. Estos días hemos hablado de que totalmente sola no se puede quedar, pero sería factible que se quedara 3 días por semana, con la ayuda de alguna empresa. 

Desde que he llegado el primero de agosto,  hemos instalado una rutina de paseos diaria, por las tardes, después de la siesta. Cada día vamos a un sitio distinto: Samil, Bouzas, Alameda, Estación Marítima, el Calvario, Príncipe y la Puerta del Sol, Castrelos... Camina lenta pero tiene cierto aguante, simplemente necesita ir haciendo paraditas en algún banco. Es verdad que cada año es diferente, y el viaje a Portugal del año pasado sería impensable ahora, pero he disfrutado mucho de todos estos paseos y momentos y no me he dejado invadir por las nostalgias de agosto

martes, 6 de agosto de 2024

Procesión del Cristo de la Victoria

Este año me he estrenado en la Procesión del Cristo de la Victoria, que transcurre en Vigo cada primer domingo de agosto. Toda la vida escuchando hablar de ella, sobre todo por mi madrina, que es una gran devota, y hasta ahora yo no había tenido experiencia directa. 

Me gustó mucho todo: el recorrido, el público con las velas, la megafonía, la comitiva de trajes tradicionales y mantillas... y la talla del Cristo, muy bonita y no sabía que tan antigua (tres siglos al menos). Definitivamente, es un "básico" cultural de Vigo.

Participé en el recorrido al principio, de 19 a 21hr, y vi la salida del Cristo por la Calle Real hacia el barrio del Berbés. La próxima vez pienso ir más hacer, cuando se pone el sol, para que luzcan las velas en condiciones y ver la llegada de la procesión a la Puerta del Sol. 


domingo, 4 de agosto de 2024

Playa de los Olmos

He descubierto una playa nueva en Vigo, o para ser más exactos, la he re-descubierto, porque no me puedo imaginar que, en realidad, no la conociera. Está situada entre el Museo do Mar y la que yo conocía como Playa de la Fuente, que en realidad creo que se llama Praia do Tombo do Gato. Cosas veredes. Toda la vida con un nombre en la cabeza, para descubrir ahora que era falso. 

La playa recién descubierta es la Playa de los Olmos y tiene varios chiringuitos, así que la veo un destino ideal para llevar a David o Juan en su próxima visita y tomar una copa. Ahora ya solo pienso en presentar mi nuevo descubrimiento en sociedad. 

Visité la playa a primera hora de la mañana, 8:30, así que la tuve para mi solo y creo que eso contribuyó a mi ensimismamiento. No vivía un momento así en la ciudad desde el descubrimiento de la Playa de la Punta


viernes, 2 de agosto de 2024

94 cumpleaños y una operación

Este año el tradicional cumpleaños de mi madre ha estado marcado por la operación de paratiroides de mi hermano Miguel. Así las cosas, acabamos celebrando el cumpleaños a dos bandas, ella y yo, en casa. Eso hizo que me lo trabajara más que nunca, con regalo, ramo de flores y tarta. Triplete de esfuerzos para compensar las décadas de desidia. 

La operación de mi hermano ha salido muy bien así que la celebración familiar se traslada al domingo y todos tan contentos. 



miércoles, 31 de julio de 2024

De paso por Madrid

La segunda quincena de julio ha resultado mortal en el frente laboral: largas horas, grandes emociones y un sin parar de frentes abiertos, como resultado de la crisis actual en la oficina. Me he visto al borde del burnout y lo peor es que se lo transmití al equipo, poniéndolos a todos algo nerviosos. Así las cosas, me vino bien pasar por Madrid un par de días, camino de unas mini-vacaciones en Vigo. Aunque trabajé desde casa, el simple cambio de aires tuvo efecto sanador. 

Una vez más, he confirmado que Madrid es una ciudad que me encanta y en la que siempre me siento a gusto, incluso en verano. Me gustó re-conectarme con el piso de Reyes. Lo tenemos algo atiborrado, pero todo me parece una belleza, así que no veo como podemos hacernos minimalistas. 

Desde que David se trasladó a Ginebra definitivamente, hace unos meses, hemos vaciado la nevera y el congelador en casa, así que sobreviví mi breve paso por Madrid cenando fuera, acompañado de un libro. Una de las noches fui a Miyama, que es nuestro japonés favorito, al lado de casa. Para el único desayuno que hice en la ciudad tiré del bar Sidi, que no conocía y me ha re-chiflado: los hidráulicos, las columnas de la barra, las estanterías con botellas... Muy repetible. 


lunes, 29 de julio de 2024

Verano 2024 en Ginebra

Y a finales de julio, el verano por fin llegó a Ginebra. No es que no hubiera hecho buen tiempo antes, pero sólo en pequeñas rachas, a razón de 2-3 días de sol cada vez y luego seguidos de tormentas, lluvias y bajada de temperaturas. El fin de semana de la Lake Parade, soleado el sábado, nublado el domingo, marcó el punto de inflexión. 

Con la llegada del buen tiempo, la ciudad se transformó, por fin, en destino de playa y terraceo. En medio de esa eclosión, el sábado celebramos el cumpleaños de David. en La Micheline, un restaurante gestionado por un chef vasco, que ya figura entre nuestros preferidos de Ginebra. 




lunes, 22 de julio de 2024

Lake Parade 2024 en Ginebra

Este fin de semana ha sido la Lake Parade de Ginebra. Nos estrenamos ya el año pasado, así que este año ya conocíamos el plan: carrozas, música techno, alcohol, algunos gays y sobre todo heteros con ganas de fiesta. El sábado es mucho desfase y mucha gente joven, pero el domingo es un día mucho más agradable, con las playas abiertas y familias en plan picnic. El domingo no hay carrozas así que la música viene del escenario en el que hay DJs actuando todo el día. Tiene todo su punto, pero sin acabar de emocionarnos. 


viernes, 19 de julio de 2024

Samuel y Cooper

Al final, nos hemos hecho con un par de obras de Xevi Solà, el artista catalán que descubrimos en Ginebra. Se llaman Cooper y Samuel, por ese orden en las fotos, y estamos encantados: nos gustan mucho los tonos y esos aires de ausencia, de ignorarse el uno al otro. Además, creemos que encajan bien con el cuadro de Petrovich que descubrimos en ARCO 23 y que acabamos comprando en París. 

Todo se ha conjurado a favor de esta decisión: tenemos espacio en el piso de Ginebra (no así en el de Madrid), descubrimos al artista en una exposición aquí, siguen la estela de la colección de distintos "personajes" que tenemos y finalmente, las dotes negociadoras de David consiguieron un acuerdo razonable. El problema lo tendremos cuando nos traslademos de vuelta a Madrid...


miércoles, 17 de julio de 2024

Visita en Ginebra

El finde pasado tuvimos visita en casa, en Ginebra. Vinieron G y M de Lux y eso siempre son buenos momentos garantizados, combinando cosas serias y frivolidades con buenas dosis de risas. 

Les conté mis tribulaciones de los últimos tiempos, con la temporada de crisis que tengo encima, y sobre todo el tipo de perfiles chungos con los que tengo que lidiar. Ellos creen que debo pasar página y que no pinto nada ahí, pero yo creo que aún me quedan meses de via crucis. 

David estuvo menos tiempo con nosotros porque justo esa semana empezó a trabajar en Four Seasons y le tocó de tardes tanto el viernes como el sábado. Está contento de retomar la actividad laboral aunque algo cansado físicamente y a ratos agobiado porque se ve lento con los sistemas y tareas administrativas. El ambiente es agradable y no vemos el momento de poder estrenar alguno de esos hoteles con tarifa de empleado, aunque para eso aún tendremos que esperar algunos meses. 

Gracias a G y M de Lux tuve mi primer baño en el lago de este año. Fue el domingo al volver de comer en La Belotte. Hasta ahora el verano ha sido muy irregular, con demasiadas tormentas y días nublados. Parece que el verano empieza ahora, a mediados de julio. Veremos si dura. 

sábado, 6 de julio de 2024

Barbacoa en la oficina

Ha sido una semana soberana. La crisis mediática que llevaba semanas gestándose estalló el domingo pasado. A partir de ahí se sucedieron réplicas en algunos otros medios, pero todo bastante limitado. Lo peor fue la gestión de la comunicación interna a los empleados: un silencio absurdo que acabó generando mucho malestar. Cuestioné la estrategia abiertamente y finalmente el presidente giró en su posición y envió un email a los empleados el viernes por la tarde, justo antes de que comenzara la barbacoa. 

Este año David no pudo participar en la barbacoa porque dio positivo en Covid esa mañana. Se lo trajo de Zaragoza el miércoles por la noche, después de visitar a su familia. Tiene síntomas muy leves y yo parece que no lo he pillado (todavía). 

La delicada situación en la oficina ha impedido que esta semana fuera a Vigo como tenía previsto. Para colmo de desgracias y tensiones, mi madre se ha vuelto a caer. Esta vez parece que fue muy aparatoso, con mucha sangre, dada la medicación anticoagulante, pero menos grave en cuanto a secuelas en el TAC. Veremos.