Nueva vida en Ginebra
David dejó de trabjar en el Four Seasons el martes, a finales de junio. Había dado su pre-aviso dos meses antes y tuvo que trabajar hasta el último día. Ni siquiera le dieron las horas acumuladas en tiempo para acabar antes si no que se las pagaron como parte del finiquito.
La verdad es que yo tenía claro desde hace meses que nuestro estilo de vida era insostenible, cuando le pusieron un sin fin de dificultades para poder venir a Davos. Nunca libraba los fines de semana y organizar vacaciones conjuntas era un quebradero de cabeza. Es verdad, que hemos disfrutado del lujo de los Four Seasons y sobre todo de los Swiss Delux Hotels con tarifa de empleado, pero tampoco necesitamos todo ese lujo en nuestras vidas y preferimos poder disponer de tiempo juntos.
Así las cosas, este fin de semana nos hemos puesto nerviosos de pensar que somos libres y que tenemos que planificar que hacer con todo ese tiempo recién liberado. Este fin de semana, fuimos a Carouge para poner las bicicletas a punto ya que llevamos mucho tiempo sin usarlas. También nos acercamos a Plainpalais al Festival de Street Food, al que llevábamos 2 años sin acercarnos. Por último, fuimos al cine: Jim Queen el sábado y Amarga Navidad. La primera está bastante bien y la segunda bastante regular.



