Fin de semana en Basilea
Como parte de esta nueva vida en Ginebra, en la que podemos disponer libremente de los fines de semana, porque David no trabaja, este sábado nos fuimos a Basilea de fin de semana. Partimos al amanecer (primera foto), por aprovechar el tiempo ya que el trayecto en tren son 3 horas.
La ciudad está muy bien, entre el casco histórico, el río y los museos. Yo sólo la había visitado una vez, hace 9 años. David alguna vez más, en viajes de ida y vuelta en el día desde Ginebra, para ir a Art Basel o a alguna exposición.
Este fin de semana el protagonista fue el calor, 34º, y el fútbol. El primero lo manejamos muy bien porque nos tiramos al río, en una de esas variantes de baño, típica también en Berna, en las que metes todas tus cosas en una bolsa impermeable que funciona a modo de boya insumergible y te dejas arrastrar por la corriente. Disfrutamos mucho de la experiencia, aunque a David, con su pánico al agua, le costó mucho el arranque. En cuanto al fútbol, jugaba en el Mundial la selección Suiza con Argentina a las 3 de la mañana. La calle de nuestro hotel estaba saturada de terrazas y pantallas y a pesar de las buenas ventanas y los tapones, fue inevitable no despertarse a eso de las 4 y media de la mañana. Menos mal que Suiza perdió, así que no hubo fiesta.









