viernes, 20 de enero de 2023

La nieve de Davos

La temperaturas de los últimos días en Davos han bajado hasta los -15º. No eran tan extremas cuando llegué (en torno a los 0 grados), pero varias nevadas han hecho desplomarse los termómetros. El pueblo se encuentra a 1500 metros de altitud, y está rodeado de estaciones de esquí. Es imposible desplazarse por la calle sin botas de montaña y a menudo son necesarios los crampones. 

Con semejante panorama, no deja de ser sorprendente que se haya consolidado la reunión anual del Foro Económico Mundial en un sitio así, en medio de los Alpes. Cuesta creer el atractivo del lugar como gran centro de reuniones y, sin embargo, este año ha habido récord de participantes, unos 2.700, a los que hay que sumar unas 700 personas entre empleados y personal de empresas auxiliares de servicios. 

He leído alguna crónica en prensa que cuestiona la vigencia del Foro de Davos y supongo que, como todo, tendrá un techo y un potencial declive, pero por ahora, claramente, aún no se vislumbra.



jueves, 19 de enero de 2023

Las "casas" de Davos

Davos es un pueblo de montaña, rodeado de estaciones de esquí, que se estructura en torno a dos calles principales, Talstrasse y Promenade. En la primera no hay gran cosa de interés, pero la segunda, "Promenade" viene a ser como la calle Mayor, y concentra los principales edificios y tiendas. Toda esa calle se transforma profundamente unos días antes de la reunión del Foro Económico Mundial. Por espacio aproximado de 10 días, las tiendas alquilan sus espacios a empresas y países que montan entonces sus "casas"para la reunión. Los alquileres son a precio de oro y tanto empresas como países compiten por montarse un buen "escaparate" transformando las fachadas y levantando un montón de estructura efímeras, que son desmontadas tras el congreso. 

Hay empresas de todo tipo: tecnológicas, financieras, industriales, de servicios, y muchas de ellas organizan recepciones y eventos en paralelo al desarrollo del congreso. En cuanto a los países, es sorprendente ver la presencia de países como India, Emiratos y Arabia Saudi, y muchos otros, exponiendo lo mejor de si mismos como destino de inversiones. En el apartado europeo, la casa de "Ucrania" es especialmente emotiva este año, con un proyecto audiovisual "Ucrania eres tú" que muestra ciudadanos defendiendo su país. También me sorprendió la casa de Polonia y su slogan "Bridge to Freedom" (puente a la libertad) que entiendo como forma de reforzar su posicionamiento en la crisis de Ucrania, pero que es difícilmente creíble en clave de sus políticas internas... Ver para creer. 




lunes, 16 de enero de 2023

Los preparativos de Davos

Llegué a Davos el jueves y la "reunión anual" del Foro Económico Mundial (también conocida como "Foro de Davos") no comenzó oficialmente hasta este lunes a las 6. Por el camino, han quedado 5 días de participar en los preparativos de la reunión y observar como el centro de congresos y la propia ciudad se han ido transformando.

Venir con días de antelación me ha permitido explorar con algo de calma los diferentes espacios de la reunión. Más allá del Centro de Congresos, que es enorme y algo caótico, hay otros edificios en los que tienen lugar distintas actividades: un edificio construido ad-hoc para la inscripción de participantes y como centro de prensa, un palacio de deportes convertido en espacio de reuniones con unos iglús, otro edificio con más salas de reuniones, etc. 

Casi más sorprendente que la transformación de los espacios de reunión, es la propia transformación de la calle principal de Davos en un verdadero escaparate para las grandes empresas y las delegaciones de países. Claro, que eso requerirá que lo explique bien en otra entrada...





jueves, 12 de enero de 2023

El camino a Davos

Una de las conversaciones serenas que tuve en los últimos días con mi madre fue relativa a volver a Ginebra para retomar mi actividad laboral y poder participar en el Foro de Davos que se celebrará la semana próxima. Me resultó muy difícil despedirme de ella, pero al mismo tiempo sé que es la mejor manera de superar la dureza de lo vivido con mi padre en los primeros días de enero. 

Así las cosas, ayer estuve en la oficina, y hoy emprendí el camino hacia Davos. que se encuentra a 5 horas en tren de Ginebra, en la otra punta del país. Tuve que hacer dos transbordos. Fue un viaje muy agradable porque iba con compañeros de trabajo y pudimos hacer algo de charleta y disfrutar de las vistas. Todo el recorrido es bonito, pasando por Lausanne, Friburgo, Berna y Zurich, y confirma mi idea de que Suiza es un país que merece mucho la pena. A partir del final del lago de Zurich, el tren se adentra en la zona alpina y el paisaje se vuelve mucho más dramático. Este año hay mucha menos nieve que otros años en las mismas fechas, pero la previsión del tiempo apunta a importantes nevadas los próximos días y un importante bajada de temperaturas. 



martes, 10 de enero de 2023

Cultura funeraria

Estos últimos días han sido un curso acelerado de cultura funeraria. Hasta ahora, tenía una experiencia muy limitada con la muerte. En la familia cercana sólo había perdido un sobrino, de 3 meses, hace 30 años y mi abuela, hace más de 20. Esta es la primera vez que he tenido que gestionar, y coordinar qué ocurre después de una muerte, sacando partido a todos esos recibos de la fe, pagados durante décadas. Gestioné todo con mucha eficacia y serenidad, hablando de nichos, incineraciones, horarios de tanatorio, urnas y lápidas, sin pensar en la pérdida de mi padre sino más bien en una especie de "gestión de proyectos". 

Todos estos días pasados, sin excepción, he tenido momentos de lágrimas y de emociones fuertes, pero han sido casi todos en solitario, con mis propios recuerdos. A la hora de tomar decisiones y comunicarme con la familia he estado siempre tranquilo, especialmente con mi madre. 

La anécdota más graciosa de estos días fue un abrazo espontáneo con una chica que salió de su panadería a reñirme porque estaba golpeando su coche al aparcar (los típicos "toques" o "aparcar de oído"). Estaba muy enfadada pero lo pedí perdón y le expliqué que había fallecido mi padre entre lágrimas. Su reacción automática fue abrazarme repetidamente y decirme que no me preocupara en absoluto por el coche. Fue un momentazo. 

El otro momentazo fue la introducción de las cenizas de mi padre en el nicho familiar este lunes. Llevamos unas pocas rosas, sacadas de las numerosas coronas y centros florales del tanatorio, en distintos colores, para simbolizar a mi madre, los hijos, los nietos y "la familia allegada" (la de mi madrina). Después, dimos todos un paseo por el cementerio, como en aquellos tiempos lejanos de rituales navideños, Buscamos el  "cenicero" que mi madre tiene en propiedad (los nichos son alquileres de 50 años). Medio en broma, medio en serio, dije a mis sobrinos que recordaran la ubicación, ya que es probable que los distintos miembros de la familia acabemos allí, ya sea en urnas individuales o bien en distintas combinaciones si necesitan hacer más espacio... 

Por la tarde, ese mismo lunes, David y yo dimos un largo paseo por el centro de Vigo. Hacía mucho tiempo que mi madre no caminaba tanto porque mi padre no estaba para muchos trotes. Para ella empieza una nueva vida. Acabamos esperando al anochecer para que pudiera ver las luces navideñas de la ciudad. La Navidad se nos había escapado este año a todos sin enterarnos, pero gracias al alcalde, que ha prolongado las luces hasta mediados de enero, pudimos aún disfrutar de un paseo para despedirnos de ella en condiciones, como habíamos hecho con mi padre. 


domingo, 8 de enero de 2023

La semana más dura

Esta primera semana de 2023 ha sido "heavy metal", un torbellino de emociones fuertes y conversaciones intensas a muchas bandas. En general, la he llevado bastante bien, con breves momentos de bajón y lagrimones, pero en general muy centrado en gestionar la situación, minimizando el sufrimiento de mi padre y acompañando todo lo posible a mi madre. 

El domingo pasado, día de Año Nuevo, con mi padre en casa, fue dantesco. David y Juan vivieron momentos super duros, que estoy seguro recordarán toda la vida. El lunes 2 fui al Centro de Salud de Sárdoma a primera hora para solicitar la atención domiciliaria o su ingreso hospitalario. La médico que me atendió fue super borde, pero no me alteré en ningún momento. Fui frío como un témpano, tipo ejecutivo, para solucionar la situación y ella acabó llamando al 061. Cuando llegué a casa de vuelta, ya estaba la ambulancia recogiendo a mi padre. Me fui con ellos a urgencias del Cunqueiro y esa tarde lo ingresaron en una habitación del Meixoeiro de la que ya nunca saldría. 

Los días posteriores, el martes 3 y el miércoles 4, fueron de conversaciones serenas pero muy serias con la geriatra y el equipo de enfermería. Siguiendo sus protocolos, la agonía podía haberse demorado mucho tiempo, pero al final todo fue super rápido, con fallecimiento el 5 y homenaje de despedida en el Cementerio de Pereiró la tarde del día 6. 

Toda la familia tuvo oportunidad de despedirse de mi padre, y él fue consciente a ratos.  En medio de sus delirios sobre la Guerra Civil, tuvo instantes de conexión con cada uno de nosotros y momentos de amor infinito. Yo soy el que más tiempo pasó a su lado estos últimos días y conmigo me llevo un montón de pequeños momentos de cariño y conexión. Fue un final épico y ahora sólo nos queda a todos acostumbrarnos a la idea de no volverlo a ver, ni volver a oírle cantar. 



domingo, 1 de enero de 2023

Celebraciones navideñas

Estas últimas semanas he pasado por celebraciones navideñas en 3 ciudades distintas. Primero, en Ginebra, alrededor del trabajo. En mi oficina se celebró una fiesta para hijos de empleados muy bien montada, con actuación de danza y múltiples actividades. Fue toda una experiencia verlos corretear, gritar y lloriquear por allí. Unos días más tarde, tuvimos la fiesta para empleados y sus parejas, también muy bien montada, con música en vivo, en un local para eventos en medio del río de Ginebra. Fue emocionante ver  algunas parejas de gays y conocer a muchos de los maridos de las personas de mi equipo (compuesto en exclusiva por mujeres). 

En Madrid, asistimos al tradicional concierto de Raphael. Estuvo bien, con un público muy entregado y, claro, canciones super conocidas. Los días de Nochebuena y Navidad también los pasamos en Madrid, con cena en casa y comida en el hotel de David porque a él le tocaba trabajar, así que Juan y yo lo vimos en su ambiente natural de trabajo.  

La recta final del año 2022 la pasé fundamentalmente en Vigo, con un primer viaje de dos días, en los que tuve que pasar el trago de ver el deterioro definitivo de la salud de mi padre. Tan mal se ha puesto la cosa que el día de Fin de Año nos trasladamos en coche a Vigo para que mi madre no lo pasara sola. Es evidente que 2023 va a arrancar con la muerte de mi padre. Es una cuestión de días; qué sabe nadie.