Zaragoza, fin de vacaciones
A cuenta del eclipse, puse punto final a las vacaciones en Zaragoza, a 40º. Ciertamente, no es ciudad para el verano. Nunca lo fue, salvo el de la Expo. Aquello de la playa funcionó bien algunos años más, pero ahora lleva tiempo cerrada y abandonada.
En este viaje me gustó descubrir la zona del Canal Imperial, a su paso alrededor del Parque Grande. Hay unos senderos arbolados muy agradables. En la escalinata del parque fue inevitable acordarse del fallecimiento del padre de David, en un hospital allí cerca, reforzando mi nostalgia por las ausencias y la acumulación de experiencias que se pierden en el tiempo.



