El final del verano en Ginebra
Estos primeros días de septiembre han venido marcados por mucho calor en Ginebra. Ha sido un verano extraordinariamente largo y caluroso, con muchos más días de temperaturas por encima de los 30 grados de lo habitual. Ni la ciudad ni los apartamentos están preparados para eso, así que resulta bastante incómodo.
En plan despedida del verano, el domingo fuimos a cenar en bicicleta a Versoix, a unos 10 km de Ginebra. Hay un sitio de sushi que nos gusta mucho. Son unos 45 minutos de pedaleo así que el plan cena-bici sólo es factible en verano para poder volver antes de que se haga de noche.
También hicimos despedida de la piscina estos días, con un maratón de 3 días seguidos, de domingo a martes, antes del desplome de temperaturas que anuncia el otoño. Aunque hemos descubierto muy recientemente Genève-Plage, hay que reconocer que le hemos sacado buen partido. Al menos en la piscina David se baña, porque en el lago no hay manera, entre que encuentra el agua fría y el temor a las picaduras de insectos.




















































