Vigo-Ginebra en Septiembre
No recuerdo yo un Septiembre tan atípico, con temperaturas tan elevadas, propias del verano.
Después del concierto de Shakira, me acerqué a Vigo en un visto y no visto, de sábado a domingo. Fue un viaje corto pero con tiempo suficiente para pasar tiempo con mi madre, comer en El Mosquito (un clásico) y para verme con Manuel y Guillermo, que están a punto de cerrar su etapa en Luxemburgo.
De vuelta en Ginebra, las altas temperaturas han continuado, dejando a todo el mundo entre sorprendido y encantado. Prolongamos la sensación de final del verano volviendo a Versoix en bicicleta para cenar. Por el camino, descubrimos un nuevo pueblín con encanto en la ribera del lago: Creux de Genthod. El nombre es imposible, pero el sitio es una monada, con sus cuatro casas, sus vistas al Mont-Blanc y sus innumerables barcos.









