viernes, 23 de marzo de 2018

Teatro Colón (Argentina /2)

Nuestra primera visita turística en Buenos Aires ha sido el Teatro Colón, considerada como una de las mejores Óperas del mundo. Es un edificio de principios del siglo XX, la época dorada de la ciudad, cuando había dinero y ambicionaba convertirse en la París del sur. 

Hicimos la visita guiada que, en aproximadamente una hora, te lleva por todas las partes nobles del edificio: el hall de entrada, con mármoles venidos de Europa (de Carrara, de Verona, de Portugal...), el salón dorado, de estilo versallesco, y la Sala Principal que, dicen, tiene la mejor acústica del mundo. Nos gustó todo bastante, sin llegar al esplendor de París pero bastante mejor que Viena. No nos gusta la Opera pero al menos disfrutamos de estas arquitecturas grandiosas. 




jueves, 22 de marzo de 2018

Microcentro de Buenos Aires (Argentina /1)

Arrancamos vacaciones en Argentina. Serán un par de semanas en torno a la Semana Santa. Ha sido genial que dBt pudiera cuadrar las fechas. Lo mío era más fácil porque es el periodo a caballo entre una empresa y la otra.  

El viaje se nos hizo largo (París - Amsterdam - Buenos Aires), unas 16 horas en total, con más de 13 del último vuelo. Ha sido más paliza que lo de Tokyo en diciembre y esta vez sin upgrade a business class. La recompensa fue aterrizar con un cielo espectacular de amanecer; ha sido una llegada mítica al hemisferio sur. 

Nuestro hotel, un NH, está situado en la llamada "Diagonal", una calle que une el Obelisco con la Plaza de Mayo. Es un barrio que se conoce como el "Microcentro" o la "City" por la concentración de oficinas financieras y administrativas. En realidad es el centro histórico de la ciudad, alrededor de la Casa Rosada, y la Catedral. Es una zona plagada de buena arquitectura que exploramos en nuestro primer día en la ciudad, ya que el cansancio no invitaba a muchas más aventuras. 




martes, 20 de marzo de 2018

Último día en la oficina de París

A la despedida de Zurich, se ha sumado ahora la despedida de la oficina de París. Por fin liberado de reuniones y emails, he dedicado estos últimos días a tirar documentos y organizar aquellas cosas que quería llevarme conmigo. Estas tardes volví a casa en Uber  para poder ir cargado de cuadros, libros, ropa de deporte, documentación y basurillas varias que voy arrastrando por ahí. Ahora está todo acumulado en el apartamento, a la espera de que hagamos mudanza a Madrid a finales de año, ya que por ahora empezaré mi trabajo nuevo desde París. 

Han sido 4 años de trabajo muy intensos y muy caóticos, desde que me hicieron la oferta estando en Londres. He conocido a gente maja y he tenido oportunidades laborales interesantes que me han permitido dejar atrás definitivamente un perfil muy vinculado a la Diversidad  y salir con otro más generalista de Recursos Humanos. Me quedo con toda esa parte positiva. Por el camino he visto muy mal liderazgo, mucha gente perdiendo el trabajo como resultado de la fusión y muchas oportunidades perdidas. Hoy, antes de salir de la oficina, hice una ronda por todas las plantas del edificio. Es dramático la cantidad de espacio vacío, calculo que la ocupación anda en el 30%. Además están a punto de anunciar nuevas reducciones de personal, tanto en París como Zurich. El ambiente actual es pésimo y se avecinan nuevos dramas personales en el corto plazo. Definitivamente, se me han alineado las estrellas al salirme una buena oportunidad profesional en este momento. Nueva etapa.



lunes, 19 de marzo de 2018

Nieve y cine gay en París

Ha vuelto el invierno y la nieve a París, justo cuando estábamos a punto de entrar en la primavera. No ha sido tanto como hace un mes, pero lo suficiente para que la nieve cuajara en tejados y parques. 

Con tan mal tiempo, el fin de semana fue tranquilo. El sábado tuvimos cena a oscuras en "Dans le Noir" con Ewa y Etienne.  Fue una experiencia menos gratificante que la de Viena porque la comida fue demasiado floja y el local demasiado ruidoso. Al día siguiente, el domingo, fuimos al cine, a ver "Call me by your Name", una película con una estética muy cuidada. Me gustó mucho aunque a ratos se hace algo lenta. Precisamente ese ritmo hace que te vayas metiendo en esa historia de tensión sexual y amor adolescente. Curiosamente, el domingo anterior habíamos vista "120 battements par minute", sobre la historia de Act Up, el grupo de activistas sobre el SIDA en Francia. También muy buena película, aunque muy dura. Así que han sido dos domingos consecutivos de muy buen cine de temática gay aunque en extremos estéticos y narrativos opuestos. 



sábado, 17 de marzo de 2018

Hairspray en el Folies Bergère

Hemos vuelto a ver Hairspray, y ya van tres. La primera, mítica, hace 10 años en Londres. Y la segunda, ya en francés en París. Me sigue encantando la obra, la música, la historia, los personajes. En esta ocasión, además, me encantó el teatro, el Folies Bergère, una maravilla art decó, por dentro y por fuera. 





viernes, 16 de marzo de 2018

Despedida de Zurich

Ahora sí. Se acabó. Esta semana pasé los dos últimos días en Zurich. Es el fin de una etapa que comenzó hace más de 3 años, con un primer viaje y el primer runrún de que podría acabar allí como resultado de la fusión de mi empresa. Desde entonces, fueron numerosas las ocasiones en las que vi Zurich en el horizonte, viajes en los que la vi provinciana, u otros en los que la encontré mejor de lo esperado. En cualquier caso, la ciudad se convirtió en parte de mi rutina y mis paisajes cotidianos durante todo 2016, 2017 y lo que llevamos de este año. La voy a echar de menos, aunque supongo que rápidamente me adaptaré a la nueva geografía europea por la que va a transcurrir mi vida profesional. 

Para este último viaje elegí quedarme en un nuevo hotel, justo detrás de la Opera. He calculado en unos 10 los hoteles diferentes que utilicé en la ciudad, en distintos barrios. Esta última opción me gustó bastante, al lado del lago, y de la estación de Stadelhofen, así que está muy bien comunicado. Me sirvió para darme un último paseo nocturno de despedida. A la mañana siguiente, en la ruta a la oficina pasé andando por el World Trade Center, aquel centro de conferencias dónde nos reuníamos antes de la fusión, cuando legalmente no podíamos todavía vernos en las oficinas de la empresa. Fue una manera excelente de cerrar una etapa en la que he disfrutado mucho en lo profesional, y también en lo personal. Mi última foto fue para ese aeropuerto, tan cómodo y funcional, que ha visto mis constantes idas y venidas. 



martes, 13 de marzo de 2018

Lafayette Anticipations

Nos acaban de abrir un nuevo centro de arte contemporáneo al ladito de casa. Se llama Lafayette Anticipations y la inauguración fue este fin de semana. Es el último ejemplo de un fenómeno que El País ha titulado "la iniciativa privada conquista el arte en París", es decir centros de arte contemporáneo de grandes empresas, como antes la Fundación Cartier o la Fundación Louis Vuitton

Lo que más nos ha gustado es el propio edificio, del arquitecto holandés Rem Koolhaus, el mismo de la Casa de la Música de Oporto que ha preservado la arquitectura industrial del edificio original y ha creado todo un sistema de plataformas móviles en el interior. La exposición inaugural nos dejó fríos como el hielo: una instalación de una artista conceptual llamada Lutz Bacher: unas mega pantallas de vídeo repartidas en dos plantas y asomadas al patio interior, y de fondo unos altavoces atronadores con el ruido del mar. Definitivamente, demasiado conceptual para nosotros.


lunes, 12 de marzo de 2018

Torres de Notre Dame

Semana a semana vamos entrando en la mentalidad de que la fase de París se acaba. A mi me da algo de pena y dBt está por ponerse a hacer cajas ya e irnos cuanto antes. En lo que sí estamos de acuerdo es que, poco a poco, tendremos que ir despidiéndonos de la ciudad y desarrollar una lista de cosas a ver o hacer antes de irnos. 

Entre las cosas que teníamos pendientes en París, estaba subir a las Torres de Notre Dame. Yo había estado en mi primera visita a París, con jap, pero apenas recordaba nada. Aunque la visita nos apetecía mucho siempre la íbamos demorando por la pereza que nos daban las colas de gente. Al final, durante el desayuno del domingo, decidimos ir ese mismo día, a primera hora, a las 10. Se daba todo bien: cielos  despejados, sin frío, y todavía invierno (es decir, temporada baja de turistas). Reservamos el turno de entrada online pero tuvimos que hacer cola igualmente porque permiten reservar el horario pero no comprar la entrada (todo muy práctico). La subida es dura, conté al bajar unos 330 escalones, pero las vistas de la ciudad en 360º son estupendas, aún mejores que las de la Tour de Saint-Jacques. Hay dos niveles: el primero es un pequeño recorrido que conecta las dos torres, y el segundo es la cubierta superior de la torre de la derecha.  En los dos niveles, hay una valla metálica bastante tupida que afea bastante la experiencia pero supongo que quieren evitar que se puedan tirar objetos a las muchedumbres que esperan abajo a entrar en la catedral. 



sábado, 10 de marzo de 2018

Universidad de Zurich

He pasado la semana laboral en Zurich. Volé desde Vigo el lunes y me quedé hasta el viernes. Me dio tiempo a hacer una ronda de cenas con los amigos de allí, cada noche en un barrio distinto (Oerlikon, Hardbrücke y Lindenhof). Además, me vi con mi "hippy boss", mi ex-jefa de la etapa de Londres que, después de una etapa trabajando en Washington DC, en el Fondo Monetario Internacional, está de vuelta viviendo en Suiza, no lejos de Zurich. Nos encantó reencontrarnos y ponernos al día. Gracias a ella conocí la zona de la Universidad de Zurich, una zona de grandes edificios del siglo XIX, en una colina en pleno centro. Nunca había subido hasta allí y me encantó hacerlo para acompañarla a una conferencia con motivo del Día de la Mujer. Disfruté de las vistas, de los edificios y del paseo hasta el centro con las luces del atardecer. Fue un paseo con sabor a despedida, aunque al final todavía tendré que volver un par de días la semana próxima. 




miércoles, 7 de marzo de 2018

La Suiza pendiente

Siempre que cierro etapas me queda la sensación de cosas pendientes, cosas que no hice, sitios que no visité, y amistades que se quedan a medio desarrollar. Ahora me pasa con Suiza. En poco más de un mes, cambiaré los viajes cotidianos a Zurich por los viajes frecuentes a Milán. Pasaré de un lado de los Alpes al otro, de los lagos y picos suizos a los italianos. Desde el avión es todo precioso y majestuoso, y más ahora con la nieve abundante, pero me quedo con las ganas de explorar esos valles y montañas sobre el terreno. Casualmente, esta semana me hablaron en la oficina de Zurich de las Termas de Vals y el hotel 7132, así que ya tenemos una buena alternativa para algún viaje futuro. 



domingo, 4 de marzo de 2018

Manifestación (feminista) en familia

Fin de semana en Galicia, con llegada desde París el viernes y salida hacia Zurich el lunes. Repetí el esquema Vigo de día y O Porriño de noche del viaje de febrero. Las noches sirvieron para que Ana y yo siguiéramos las desventuras de la familia de robots con conciencia de Humans. Ya acabamos la primera temporada y ahora no sé cuando podremos continuar con la segunda. 

El domingo fue día de manifestación feminista en Vigo, como adelanto de la Huelga de Mujeres del 8 de Marzo. Había mucha gente; la TV daba posteriormente 15 mil personas como cifra de participantes. Hacía muchos años que no asistía a una manifestación y la verdad es que me gustó. Mis padres, a sus casi 90, disfrutan del ritual porque llevan décadas encontrándose con gente en las manifestaciones. A mi esta vez me pasó algo parecido porque nos encontramos con familia y además me vi con R&J, que habían venido para la ocasión desde Santiago. Había muy buen ambiente y me hicieron mucha ilusión los encuentros, así que fue un plan perfecto de domingo. Además, aproveché el recorrido de la manifestación para hacerle fotos a la Escultura de los Pescadores en la Gran Vía porque parece que la van a trasladar para colocar unas pasarelas mecánicas.