lunes, 12 de mayo de 2014

Amigas

Días de verano en Madrid. He teletrabajado algunas horas desde aquí pero sobretodo he aprovechado para hacer algunas gestiones y ver a algunas amigas. A algunas hacía años que no las veía, como a las dos Cristinas, con las que además estrené restaurantes: el Punk Bach en Castellana y The Garden 2112 en Arturo Soria.

También quedé en un par de ocasiones con Charo, aún convaleciente de su infarto. Nos pusimos al día de su nueva vida, tomamos té y dimos algún paseo. Impresionante el atiborre de pastillas que la acompaña, pero menos mal que la ciencia avanza. Mucha menos suerte tuvo MD, una antigua amiga de Santiago, a la que se llevó recientemente un cáncer y a la que recordaban  este fin de semana en un acto que lamenté mucho perderme. Aunque me cueste admitirlo, debe ser que empezamos a entrar en una franja de edad peligrosa, dónde los sustos y las desgracias empiezan a proliferar. 

En plan amigas han estado también las Nancys Rubias este sábado presentando su nuevo disco en el Joy Eslava. Fui solo y aunque el petardeo en solitario no es especialmente divertido, me gustó la experiencia. Además llegué a tiempo para ver en casa, con jap y winnie, el triunfo de Conchita Wurst en el Festival de Eurovisión. Al día siguiente fui con ellos al cine para ver "8 Apellidos Vascos" y, aunque hubo algún momento en el que me reí, definitivamente prefiero el plan travesti. 




lunes, 5 de mayo de 2014

Festival en Little Venice

El primero de mayo se trabaja en UK. En su lugar el primer lunes de mayo es festivo, así que hemos tenido un fin de semana más largo de lo habitual. No ha dado para grandes aventuras porque dBt trabajaba (como siempre de mañana) y porque a mi se me acumulan las tareas en esta recta final antes de trasladarme de nuevo a París. De nuevo esa sensación de tiempo comprimido y de recta final.

He aprovechado el tiempo extra de estos días para organizar recuerdos de una vieja amistad, de la época de Santiago, ver cine intrascendente de ciencia ficción (Predrators, Star Trek, Underworld…), preparar la información de la Renta española de este año y escribir. También hemos limpiado la terraza de casa con vistas al verano y nos hemos acercado a Little Venice dónde se celebraba estos días un Festival de "Canal Boats", esos barcos largos y de poco calado que pululan por los canales de Inglaterra. Estaba todo muy animado, con banderitas en los barcos, puestos de comida, tiendas de artesanía y… niños. 


domingo, 27 de abril de 2014

Cine en casa

Ir al cine en Londres se ha convertido en un plan continuamente aplazado. Siempre encontramos algo mejor que hacer o tememos que el nivel de inglés de dBt (o incluso el mío)  nos impida seguir bien la película. En su lugar, vemos películas con subtítulos en casa, que siempre es un buen sistema para aprender o mejorar un idioma. 

Desde que acabamos las 5 temporadas de A Dos Metros Bajo Tierra a principios de febrero, no nos hemos atrevido con ninguna nueva serie. Con la cercanía de mi mudanza a París, no vamos a empezar nada nuevo en los próximos meses. En su lugar estamos viendo las películas de Harry Potter (ya vamos por la quinta) que duran una eternidad y vamos troceando en capítulos. 

Con mis padres en Semana Santa intentamos ver "El lobo de Wall Street" pero después de unos 45' tuvimos que quitarla porque ninguno la soportábamos. Sí conseguimos acabar "12 años de esclavitud" aunque nos resultó un poco pesada.

Más divertidas son nuestras sesiones de cine en casa con Saif, nuestro ex-vecino dubaití. Las hacemos o bien en su piso (no vive lejos) o en el nuestro, y en alguna ocasión ha venido también su amigo Mo. Hacemos variaciones del tipo de comida (libanesa, japo, china) y del tipo de película. La mejor hasta ahora ha sido Behind the Candelabra, que narra los últimos años del pianista Liberace. También nos hemos tragado un bodrio paranormal ("Insidious") y "The Amazing Spider Man" que prometía más de lo que finalmente ha sido. En cualquier caso, más allá de la calidad de la película, siempre lo pasamos bien juntos, compartiendo las aventuras de los amantes de Saif y sus siempre cambiantes planes vitales. 


jueves, 24 de abril de 2014

Limitaciones y dependencias

Desde el martes de esta semana, mis padres están de vuelta en Galicia y yo estoy de vuelta en la oficina. Tengo que reconocer que esta vez, aunque el viaje fue breve, los dejé con alivio en la terminal de Gatwick. Fueron, sin duda, días estupendos, pero también agotadores. Curiosamente, la recuperación física de mi padre respecto al año pasado (estaba recién operado de una hernia) se ha traducido en jornadas turísticas más largas y más cansancio para mi. 

Nuestro último día juntos, el lunes de Pascua, visitamos la Catedral de St. Paul. Subimos el primer tramo de escaleras, los 250 escalones a la primera galería. Después nos acercamos a la terraza del One New Change, el centro comercial que hay detrás de la catedral y que tiene vistas estupendas. Completamos el día con caminata de 3/4 de hora a Covent Garden, parada afternoon tea, y nueva caminata de hora y media hasta casa, en las cercanías de Marble Arch. Todo un maratón de resistencia física, incluso para mi.  

Con todo, lo peor no es el cansancio físico sino el hecho de que tenerlos en casa supone atención constante, del desayuno a la cena. Aunque son muy independientes en su casa, aquí no están en su ambiente y por lo tanto requieren atención para todo. Además sí les noto más limitados en algunos temas. Por ejemplo, las audio-guías han sido todo un número. No se aclaraban y al final yo me veía todo acelerado manejando 3 aparatos en paralelo porque enseguida me miraban con cara de perdidos o de no oír nada. Ahora me da la risa al pensarlo pero hubo momentos en que hubiera estrellado los aparatitos contra el suelo. 

Otra complicación han sido las comidas fuera de casa. Para mi madre las cosas tienen que estar blandas, y nunca parecen estarlo lo suficiente. Por no hablar del volumen al que hay que poner la televisión… Creo que es la última vez que propongo ver una película juntos. En fin, "criticar por criticar" porque quien nos verá a todos a los 83 y 85 años que tienen ellos ahora. No deja de ser todo un lujo poder disfrutar de ellos con toda esa vitalidad y curiosidad que muestran por la vida. 


domingo, 20 de abril de 2014

Hampton Court

Pasamos el domingo de Pascua en Hampton Court, un palacio a las afueras de Londres, que fue la residencia de Enrique VIII. El día era gris y lluvioso, desapacible, así que nos perdimos los jardines, incluido un famoso laberinto. Ha sido el único día malo de las vacaciones pero los abuelos no están para pasar frío (y nosotros tampoco). Así las cosas, nos centramos en los interiores, que dan para muchas horas. El edificio tiene dos secciones principales, la Tudor, de la época de Enrique VIII (en torno al 1500) y la barroca (en torno a 1700), con claro parecido "versallesco". El arquitecto de esta segunda parte fue Christopher Wren, el mismo de los edificios de Greenwich y de la Catedral de St Paul (lo típico de que no conoces a alguien y de repente el mismo nombre aparece hasta en la sopa).

La audio-guía de la visita está organizada en 6 recorridos temáticos y nosotros hicimos 5. Lo más interesante es la parte Tudor, con las antiguas cocinas, la capilla, y los apartamentos de Enrique VIII, que incluyen un gran salón que sólo por si mismo justificaría una visita. Hay también numerosos retratos interesantes de la familia del rey, y por lo visto en una de las galerías vaga también el fantasma de una de las esposas que mando asesinar. 



sábado, 19 de abril de 2014

Palacio de Westminster, Museo V&A y Harrods

Estos son días de atracón turístico, aprovechando que mis padres están en plena forma. Aguantan como jabatos, pero para mi son días especialmente largos y agotadores: un no parar del desayuno a la cena.

El sábado, por primera vez entré en el Palacio de Westminster, el edificio del Parlamento Británico. No permiten las fotografías en el interior así que toca exteriores. El edificio ayuda a entender la parafernalia del sistema británico: la reina viene en carroza a abrir cada temporada de sesiones y entra por dónde está la torre más alta, la Torre Victoria. Ahí, en una galería la reciben centenares de parlamentarios. Después se va al trono que tiene en la Cámara de los Lores. En el otro extremo del edificio (dónde está el Big Ben) está la Cámara de los Comunes, en la que no puede entrar. Todo muy pomposo, para que luego hablen de "la Francia".

Esa misma tarde nos acercamos al Victoria & Albert Museum, un museo maravilloso en el que siempre descubro algo nuevo.  En esta ocasión fue la sala de las vidrieras. Dimos una vuelta rápida y nos detuvimos un poco más en la sala que expone objetos de cristal desde la antigüedad hasta nuestros días (por aquello del pasado vidriero de mi padre) y en la sala de las reproducciones en yeso, que incluye la columna de Trajano dividida en dos.

Acabamos el día con una visita a Harrods, para ver las secciones de alimentación, que son las más interesantes, y la escalera egipcia, que no conocía y me dejó pasmadito.




viernes, 18 de abril de 2014

Completo de Greenwich

Hace unas semanas tuve un primer acercamiento, pero he aprovechado la visita familiar de estos días para hacer un completo en condiciones de Greenwich. El resumen general es que me encantó todo lo gratis y me decepcionó todo lo de pago. 

Se puede entrar gratuitamente a la Capilla y el Painted Hall del Old Royal Naval College, un complejo de edificios simétricos maravillosos construidos a comienzos del 1700 por el mismo arquitecto de la Catedral de St. Paul. Originalmente los edificios eran un hospital para veteranos de la marina, y el "Painted Hall" servía como comedor. Da gusto sentarse en esas mesas y disfrutar de la arquitectura de la sala y las pinturas del techo. 

También es de acceso gratuito la Queen's House, la "villa" que se encuentra un poco más arriba, con una galería abierta que recuerda al Gran Trianón de Versalles. De un lado se puede ver el parque y la colina del Observatorio y por otro a los edificios del Old Royal Naval College y el río. El interior alberga la colección de pinturas de la Marina Británica y no está mal. También hay una escalera de caracol preciosa. En conjunto, una maravilla gratuita.

Y ahora vamos con las cosas de pago. El Museo Marítimo es gratuito (muy enfocado a niños) pero pagas por la exposición temporal. En este caso era una de Turner. Una plaga lo de este señor, parece que no tienen otro pintor porque siempre hay exposiciones de Turner por todos lados. A mi me aburre bastante. También pagas por entrar al Observatorio Real en la colina del parque. Otro aburrimiento de utensilios e historia de la astronomía. La atracción principal es la línea en el suelo que marca el Meridiano 0 y se forman largas colas con la gente que se hace la fotografía con una pierna a cada lado del Meridiano. Sin pagar la entrada también se puede ver la línea fuera del recinto del Observatorio. Por último, también se paga por visitar la Cutty Sark, un velero que se dedicaba al comercio del té en el siglo XIX, y que ha dado nombre a la Regata y al Whisky. Otra decepción.

En resumen, super recomendable Greenwich pero para disfrutar de la arquitectura, el parque y todo ese arte gratuito. En mi opinión, no merece la pena pagar la fortuna de las entradas, a no ser que seas un friki de la astronomía o el transporte del té. 




jueves, 17 de abril de 2014

Semana Santa en familia

Mis padres están de vuelta en Londres. Hemos pasado la primera tarde de cháchara y de paseo por Mayfair para acercarnos a la exposición de Dale Chihuly. Mi padre nos intentó explicar alguna de las  técnicas para trabajar el vidrio pero no le entendimos mucho. Lo importante es que, como esperaba, la visita fue un acierto total porque les encantó.  


domingo, 13 de abril de 2014

Támesis arriba: excursión a Richmond

Hace unas semanas exploramos el tramo bajo del Támesis y hoy nos hemos ido en dirección contraria hasta Richmond. Es un pueblo en condiciones pero se considera parte del "Gran Londres" porque aquí no tienen el clasismo parisino de considerar arrabal todo lo que está más allá del cinturón de circunvalación. 

Para llegar a Richmond se puede coger el tren desde la estación de Waterloo o ir en metro, como hicimos nosotros. Es un recorrido largo, unos 45, y con transbordo. Como era un día soleado la ribera del río estaba muy animada. Incluso aquí arriba, tantos kilómetros alejado de la desembocadura, se notan con claridad las mareas del Támesis. 

El pueblo sube en colina hacia el Parque de Richmond, con buenas vistas del río y los prados circundantes. En cuanto al parque, lo más afamado del pueblo, nos dejó algo indiferentes. Es un espacio masivo, del que sólo recorrimos una parte. Tiene praderas, zonas de bosque, algunos lagos y ciervos en libertad. Demasiado asilvestrado para nosotros. 



martes, 8 de abril de 2014

Oferta, fusión y mudanza

Y por fin llegó la oferta, y con ella la reducción de la tensión de las 2 últimas semanas. En realidad hace ya casi 20 días de mi "auto-despido", desde aquel día que fuimos a Greenwich, es decir, desde que comuniqué verbalmente que me iba de la empresa actual. Inicialmente fue una liberación pero a medida que fueron pasando los días y no me llegaba la oferta para el puesto nuevo empecé a darle vueltas a si no me habría precipitado.

Finalmente, de los 3 procesos que tenía abiertos, el que ha cuajado es el de París, que desde un punto de vista de crecimiento profesional es el más interesante. Pero también hay dos factores que lo ensombrecen un poco: para dBt no tienen ningún sentido moverse de vuelta a París tan rápido (no lleva aquí ni un año) y por lo tanto a corto plazo nos tocará separarnos de nuevo. Por otro lado, justo al día siguiente de recibir la oferta, mi nueva empresa anunció una fusión con otra. Me han confirmado ya que  eso no cambia las cosas en cuanto a mi contratación y que incluso le ven más relevancia al puesto, pero a mi me resulta algo menos apetecible incorporarme a una nueva empresa en el medio del pollo que supone una fusión. 

Todavía estoy negociando la fecha de incorporación pero todo apunta a que antes del verano estaré de vuelta en la Ciudad de las Luces. 

Foto: "El Sol" de Dale Chihuly en Berkeley Square.

jueves, 3 de abril de 2014

Desayuno turco

Estoy de vuelta en Londres, y ya en la oficina desde el martes. Estos últimos días han sido de gran tensión, consumido por la espera de una nueva oferta de trabajo y amargadito con la preparación de unos datos y una presentación para la alta dirección.  Estambul ya es sólo un lejano recuerdo. Parece irreal que este lunes pasado aún estuviera allí desayunando en casa del hermano de Başak al más puro estilo turco. 

En realidad hicimos todos los días desayuno-comida porque siempre nos daban las tantas. La sensación de brunch se reforzaba porque en el desayuno al estilo turco es prácticamente todo salado: tomates aliñados, pepinos, diferentes tipos de queso, aceitunas, simit (pan circular con sésamo) y té, como ingredientes que nunca faltan. A eso se puede añadir huevos, fruta y poğaça (panes con rellenos salados, por ejemplo de aceitunas o pimiento). Sin duda los desayunos y las puestas de sol han sido mis momentos preferidos del día en este reciente viaje a Estambul. 


lunes, 31 de marzo de 2014

Fortuna en Fenerbahçe

Este viaje a Estambul ha sido totalmente asiático, sólo he pisado lado europeo en el aeropuerto. El domingo electoral lo hemos pasado en Fenerbahçe, un barrio que da nombre a uno de los equipos de fútbol de la ciudad. 

Después de que toda la familia votara, hicimos desayuno-brunch en un café e inmediatamente después nos fuimos todos a que nos leyeran la fortuna en el "Cafe Nostradamus", un primer piso con unas vistas estupendas al puerto deportivo. El proceso es: te pides un café turco y cuando lo acabas le das la vuelta al pocillo y te vas a ver a la pitonisa. La señora, muy maja, de mediana edad, utiliza una combinación de métodos: los posos del café, tu nombre, tu año de nacimiento, tu horóscopo y el tarot. Toda una batería de herramientas al servicio del porvenir. 

Tengo que confesar que en general soy muy escéptico con la magia pero esta señora, sin yo soltar prenda, ni con preguntas ni comentarios, acertó realmente muchas de las cosas que vienen a mi vida a corto plazo: cambio laboral significativo que viene de la mano de una mujer con S en su nombre, cambio de ciudad, mejora económica… También vio mis frecuentes viajes, mis dudas con el matrimonio… En fin, "meigas, haberlas haylas". 

Acabamos el día con otra puesta de sol magnífica en el puerto deportivo y cenando con unos amigos mientras veíamos los resultados electorales. Lamentablemente el partido islamista del actual primer ministro ha ganado claramente. La victoria ha sido más ajustada en Estambul y Ankara, pero aún así la decepción y el disgusto de Başak, su familia y amigos ha sido grande. 



domingo, 30 de marzo de 2014

Tarde en Kadiköy

Hay muchas expectativas puestas en las elecciones locales de este domingo en Turquía. La ciudad está plagada de banderolas y carteles por todos los lados. Los "dos bandos" quieren una movilización masiva después de los acontecimientos de la plaza de Taksim hace pocos meses. El lado islamista quiere refrendar en las urnas su involución democrática ("tu voto es un cheque en blanco para hacer lo que me da la gana y acabar con la democracia") y el bando laico, aglutinando tanto a derecha como izquierda, quiere arrebatar algunas ciudades clave y poner freno a lo que consideran el final del modelo republicano de Atatürk . 

El sábado hubo un mitín masivo del partido socialdemócrata en Kadiköy (lado asiático). Al finalizar la gente gritaba espontáneamente gritos contra el primer ministro Erdogan. La emoción se palpa en el ambiente. Todo el círculo de Başak está hiper-sensibilizado. Nos encontramos con unos amigos suyos que comentaban que habían ido a un mitín por primera vez en su vida (gente de 40 años). En la fiesta de cumpleaños también hablé con otro amigo que vive en Alemania pero había venido sólo para votar. Todo el mundo parece consciente de lo mucho que se juegan en estas elecciones.

Está claro que este viaje no voy a tener muchas actividades turísticas que relatar, al estilo del circuito básico que hice en Septiembre 2007. Eso sí, el sábado disfrutamos de una puesta de sol muy espectacular. Tuvimos que correr literalmente para poder ver el disco rojo completo ponerse tras el lado europeo de Estambul. Siempre recomiendo pasar al lado asiático para ver las puestas de sol en esta ciudad.

Acabamos el sábado con actividad cultural. Başak se fue al teatro con una amiga para ver Hamlet en versión contemporánea. Yo no quería aburrirme con la obra en turco así que me fui al cine a ver 300 Rise of an Empire en versión original y 3D. Es una crónica al estilo cómic gore sobre las guerras entre griegos y persas. Se deja ver. Lo más sorprendente es que en Turquía hacen todavía intermedio y en esta película cae justo en el medio de una escena de sexo entre los protagonistas.



sábado, 29 de marzo de 2014

Cumpleaños en Estambul

Esta vez no se trata del mío, sino del cumpleaños de Başak. Ahora que está divorciada, decidió hacer una gran reunión de amigos en Estambul. Me invitó a pasar este fin de semana largo en casa de su hermano Bariş con la idea del cumple pero también porque hay elecciones locales el domingo y así podía vivir el ambientillo. Hay una gran movilización de la Turquía laica en los últimos meses y ven las elecciones como un test importante para el futuro del país. 

La cena-fiesta de cumpleaños fue en un restaurante en Moda, un barrio de Kadiköy, en el lado asiático de Estambul. Uno de esos chalecitos en madera, estilo otomano, con su jardín. Muy agradable y además con música en vivo, ideal para el fiestorro y para que la gente se pusiera a cantar. Esta pasión por acabar las fiestas cantando sólo la he visto aquí y en las celebraciones de mi familia en Galicia. Todo un fenómeno.

Pasé la noche un poco limitado por no poder hablar turco, pero al menos encontré un par de personas que hablaban inglés. Disfruté en cualquier caso del ambientillo y tuve tiempo antes de la cena para darme un paseo por el paseo marítimo que hay en el barrio y desde el que se ve el perfil histórico de la zona europea de la ciudad, con Santa Sofía, la Mezquita Azul y el Palacio de Topkapi. Hacía 7 años que no venía, desde 2007, año en el que vine dos veces, una más íntima y otra por la celebración de la Boda en el Bósforo.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Wapping

Estamos muy ribereños últimamente. Hemos caído en la cuenta de que teníamos el tramo bajo del Támesis sin explorar, el que va hacia la desembocadura y, y ahora no salimos de ahí. El último barrio en descubrir ha sido Wapping, la zona que va desde la Torre de Londres hacia Canary Wharf. No es que tenga demasiada vidilla (le faltan tiendas y bares) pero la arquitectura está muy bien. Son antiguos almacenes reconvertidos a pisos. La calle principal corre paralela al río, y en varios tramos hay escaleras para acceder a la orilla. Tendremos que volver con la marea baja para poder pasear por la "playa", ya que cuando fuimos el río estaba muy alto. 


sábado, 22 de marzo de 2014

Greenwich

Hemos ido por primera vez a Greenwich, el barrio de Londres que alberga el Real Observatorio del que parte el meridiano cero y con él toda la definición de husos horarios del planeta. Está situado en una colina-parque muy agradable, mirando al río. Al fondo se puede ver el perfil de altos edificios de Canary Wharf y en primera línea los edificios históricos del Museo Marítimo Nacional y el Old Naval College. Todo el conjunto de edificios y el observatorio son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. No tengo claro si el interior de los edificios y museos merecen la pena. Sospecho que son bastante técnicos y a mi no me llama especialmente la exploración marítima. Sin embargo, todo el barrio tiene mucho encanto y bien merece la excursión (preferiblemente en barco).


miércoles, 19 de marzo de 2014

Exposición Rancinan XXL

Hemos estado en la inauguración de la exposición Rancinan XXL de la Opera Gallery de Londres. Hemos deambulado entre el champán, la gente guapa (y con pelas), una señora con dinero de Ecuador que nos dio palique, y sobre todo las mega-fotos del artista. Casi todas de tamaño museístico, nada que uno pueda llevarse a casa. No es que nos hayan encantado todas las obras pero seguimos siendo fans de este fotógrafo francés y todos esos personajes-caricatura que pululan por sus composiciones. 


martes, 18 de marzo de 2014

Támesis abajo

Hemos aprovechado el buen tiempo del último fin de semana para explorar el Támesis fuera de las zonas más céntricas. Nos ha encantado descubrir una parte de los Docklands, las antiguas dársenas del puerto de Londres, que no conocíamos. En concreto paseamos por el Greenland Dock, una zona con ambiente de pequeño pueblo si no fuera por los edificios altos de Canary Wharf que se ven al fondo, y que son sede de grandes bancos. Desde el río cogimos un "Clipper" de vuelta al centro. Nos dimos cuenta entonces de que era la primera vez que veíamos ese tramo del río. Está lleno de antiguos almacenes, alguna terraza y un paseo peatonal que ya nos hemos prometido patear otro día bien provistos de cámara,  ya que en esta ocasión sólo disponíamos del iPhone. 


sábado, 15 de marzo de 2014

Primavera 2014

Sensación de primavera. El fin de semana pasado, en Madrid, se podía ver a M ya totalmente disparado con sus brotes verde-ocre.  También en Londres se ven árboles en flor por todos lados y la temperatura de estos días se acerca a los 20º.

Yo ando más alterado. La cercanía de una oferta laboral me hace alternar momentos de acelere, en los que me imagino ya anunciándolo en mi actual empresa, y momentos de frustración-depresión por todavía tener que hacer cosas que no me apetecen y soportar el caos y mediocridad reinante. 

Por otro lado, continúo leyendo literatura japonesa. Los títulos van y vienen entre O Porriño y Londres, en esa especie de Club de Lectura virtual que tenemos montado Ana y yo. En las últimas semanas han caído "Algo que brilla como el mar", "Lo bello y lo triste" y "Un grito de amor desde el centro del mundo". Sigo enganchado a esos personajes turbulentos y esas emociones disparadas. Entre estos tres títulos me quedo con el segundo, del premio Nobel Yasunari Kawabata.

También estoy haciendo un par de cursos online en edX, una plataforma de cursos universitarios que están francamente bien. Estoy matriculado en uno sobre Pensamiento y otro sobre Redes. Duran unas 12 semanas pero el primero tienen poca carga lectiva, en torno a una hora semanal, mientras que el segundo son 4-5 horas semanales. 

En el apartado frivolidades cotidianas, hemos descubierto los tés de Bubbleology, con sus burbujas de sabores en el fondo. Los descubrimos en el aeropuerto la semana pasada y aún nos dura el capricho. 

domingo, 9 de marzo de 2014

Policromía en Madrid

"Mirando atrás puedo planificar 
una misión para rescatar 
todo lo que fui: 
frívolos detalles de decoración, 
modas que no tienen cotización, 
libros y revistas acumulados con postales sin valor, 
al final como lágrimas en la lluvia se perderán".
"Mi mundo en desaparición"

Fin de semana en Madrid. Teníamos entradas para el concierto de Fangoria en La Riviera desde hace meses. Fueron el regalo de Papa Noel de dBt que también se  encargó de reservar los vuelos.  Fue un concierto muy colorido, con bailarines muy en plan Parchís. La selección de canciones estaba pensada para triunfar, con arranque de "No sé que me das" y cierre de "Ni tú ni nadie", y muchos de los últimos singles. También incluyeron "A quién le importa", una canción que había estado mucho tiempo proscrita de las actuaciones en directo.

Más allá del concierto aprovechamos el fin de semana para vernos con amigos. El viernes cenamos en The Hall, con Charo y Javier. Es un restaurante abierto hace pocas semanas pero Javier siempre está a la última en restauración. Muy cosmopolita y muy bueno todo, incluidos los "wild mojitos" (con frutas del bosque). Después tomamos una copa en el Only You, un hotel boutique en Chueca, que por lo visto tampoco lleva mucho tiempo abierto (foto abajo de la recepción).