Semana de montaña rusa
La semana empezó muy bien, con la victoria de Lula en Brasil y la de la oposición en Serbia. Por un momento, pareció que había alternativas y esperanzas frente al auge de una ultraderecha mundial desbocada. Después vino el accidente de trenes brutal en Toledo y ya nos quedamos todos helados. Nos acecha una realidad deprimente por todos lados.
El lunes vimos a Ara Malikian en concierto en el Victoria Hall de Ginebra, una sala preciosa. Hacía pocos meses que habíamos visto el mismo espectáculo en Morges, pero nos animamos a repetir porque la ciudad tampoco tiene tantos espectáculos culturales que nos apetezcan. Estuvo bien, aunque, lógicamente, ya no teníamos el factor sorpresa, ni con la música, ni con los monólogos.


