viernes, 28 de febrero de 2025

Atardeceres en Desroches

De pequeño coleccionaba postales de puestas de sol. Tiré la mayor parte de ellas no hace mucho en Vigo. Ahora me cuesta entender por que se hacían esas postales. Supongo que la gente no podía hacer sus propias fotos y las compraba por su belleza, aunque fueran instantes que ellos no hubieran vivido. Ahora sólo colecciono fotos de las puestas de sol en las que participo. Me siguen fascinando esos momentos de luz tan cambiante. En el espacio de una hora, justo antes de la puesta y justo después. 

En la isla Desroches, vimos la puesta de sol tanto desde el faro como desde la zona de los restaurantes y la piscina (tipo "infinity"). Y claro, cada noche tuvimos un espectáculo distinto. 



Excursiones en Desroches

Como a David no le gustan las actividades acuáticas (tuvo mala experiencia con el buceo en Australia), nos centramos en las actividades terrestres en la Isla Desroches. Hicimos 3 mini-excursiones en bugie organizadas por el hotel: 

- "Back of the House tour": te llevan a ver la zona de empleados del Four Seasons, incluyendo las casas, el centro social, los talleres dónde reparan bicis y bugies, la lavandería, una de las plantas desalinizadoras, la zona de tratamiento de residuos, uno de los almacenes... Muy interesante ver el "back stage" y todo lo que hay detrás de un hotel de lujo en una isla remota. 

- Excursión con la naturalista del hotel: una chica encantadora que ha vivido y trabajado previamente en otras islas de Seychelles y que te cuenta las curiosidades de la mini-población que hay en la isla (empleados de la compañía pública IDC) y de la flora y fauna que hay por allí. Con ella aprendimos que hay dos tipos de tortugas en la isla, las terrestres, similares a las de Galápagos, y las marinas, que desovan en la playa de nuestra Villa. También probamos el "coco germinado", básicamente un mini-coco esponjoso que se encuentra en el interior de los bebés-coco, cuando acaban de germinar. 

- Visita al centro de conservación de tortugas, un recinto en el que cuidan de las mini-tortugas hasta que adquieren cierto tamaño y las liberan en la isla. Acabaron extinguidas en la mayor parte de la región porque servían de comida "fresca" a los marineros (pueden pasarse varios meses sin comer ni beber). Sobrevivieron en estas islas remotas de Seychelles porque no estaban en las rutas de navegación. Desde aquí las han re-introducido en otros países, como Mauricio o Mozambique que perdieron las suyas.




jueves, 27 de febrero de 2025

Desroches, isla atolón

Me he quedado pillado con el concepto "atolón", esa idea de que una montaña volcánica se va hundiendo y los arrecifes de coral van creciendo hacia arriba y acaban creando un anillo alrededor de la montaña, y la cosa acaba con la montaña hundida y un anillo de coral que deja una laguna interior. No me lo creería sino fuera porque vi la maqueta de Desroches (segunda foto): se puede observar la pequeña masa emergida que representa la isla y el enorme anillo de corales sumergido de 21 km de diámetro. Impresionante.  

La foto también muestra la pista de aterrizaje, que divide a la isla en dos. En el extremo izquierdo hay una punta con un faro. Desde él se puede observar tanto el lado de la isla que da a la laguna del atolón, como el lado de la isla que da hacia el océano abierto. 



Villa Four Seasons Desroches

El concepto de estos hoteles resort en Seychelles es que tengas tu propia "villa", bien espaciosa, perfectamente equipada, y con piscina propia. En el caso del Four Seasons Desroches, las villas dan directamente a la playa, porque la playa recorre todo el perímetro de la isla. En nuestro caso,  a la llamada "Coral Beach", en la que desovan las tortugas marinas (se ven algunos de sus nidos) y que, por la noche, se puebla de un montón de cangrejos ermitaños, de esos que llevan caparazón a la espalda.

Le estamos sacando un partido enorme a la piscina, yo sobre todo, porque tener una piscina privada en la que practicar nudismo a cualquier hora del día o de la noche, me parece el mayor lujo y privilegio posible.




miércoles, 26 de febrero de 2025

Cambio de isla en Seychelles

Four Seasons tiene dos hoteles en Seychelles y el viaje se organizó alrededor de esos dos "resorts": uno porque David tenía tarifa de empleado, y el otro porque podía usar sus "3 noches gratis" anuales. Así las cosas, nos trasladamos, en un pequeño avión, de la isla principal Mahé a una isla remota, a 250 km, llamada Desroches

El despegue del avión nos dejó buenas imágenes de la isla principal, montañosa. La nueva es todo lo contrario, plana, coralina, también de vegetación exuberante, y recubierta en todo su perímetro por playas. Forma parte de un atolón, es decir una montaña volcánica sumergida, en la que el coral vino a establecerse. Junto a Galápagos, este grupo de islas remotas en Seychelles, son las únicas que albergan  tortugas gigantes. 


martes, 25 de febrero de 2025

Atardeceres en Mahé

Como el resort de Four Seasons en Mahé, la isla principal de Seychelles, tiene su propia playa, es imposible perderse la puesta de sol. Disfrutamos de las dos a la hora de cenar, una desde el nivel elevado del restaurante principal, y otra a pie de playa, en una "cabaña" de carnes, con mesas directamente dando a la arena. Han sido mis primeros atardeceres conscientes en el Índico (cuando estuvimos en Tailandia no hubo mucho sol porque era la época de lluvias). 



lunes, 24 de febrero de 2025

Four Seasons Seychelles

Después de los 6 primeros meses de trabajo, David tiene derecho a 3 noches de hotel gratuitas en Four Seasons, a consumir antes del primer año. Es decir, teníamos esta primera parte de 2025 para utilizarlas. Entre los destinos posibles, Seychelles acabó ganando la partida. 

Salvo un par de días en Krabi (Tailandia) hace unos años, no habíamos hecho vacaciones de "resort", en plan piscina-playa y descanso absoluto. Tras no conseguir cuadrar vacaciones juntos el año pasado, decidimos que este era el momento para no hacer nada (o muy poco).

Four Seasons tiene dos hoteles en las islas Seychelles y visitaremos los dos. El primero está en la capital, Mahé, y básicamente consiste en una playa, Petite Anse, de esas de aguas azul turquesa, colonizada por "villas", muy bien integradas en el paisaje selvático de las colinas que rodean la playa. Cada villa tiene casi 200 metros cuadrados de mega-habitación, mega-baño, y mega-terraza, incluyendo su propia piscina. 

La playa, claro, está super bien preparada, con sus tumbonas, su bar y restaurantes, y una naturaleza prodigiosa, entre vegetación exuberante, rocas graníticas enormes y aguas azules hipnóticas, de esas en las que no da ninguna pereza meterse porque parecen "climatizadas". Es todo, ciertamente, de un lujo que no habíamos experimentado hasta ahora. 

domingo, 23 de febrero de 2025

Aeropuerto de Doha

Ya habíamos hecho escala en Doha, sospecho que más de una vez porque Iberia utiliza Qatar Airways para la mayor parte de los destinos asiáticos. Al menos, seguro, utilizamos ese aeropuerto como tránsito a Vietnam. Sin embargo, es un aeropuerto muy grande y yo no había estado todavía en el edificio principal. David, en cambio, sí, porque no siempre hemos viajado juntos. 

Es un edificio impresionante, que recueda al aeropuerto de Singapur, con esos jardines tropicales estilo  Estación de Atocha pero a lo grande y con cubiertas contemporáneas. Nos quedamos embobados un montón de tiempo, recorriendo los distintos niveles y la pasarela elevada que atraviesa el jardín. 

En otra parte del edificio, nos topamos con una mega-escultura de Kaws y otra de vidrio de Othoniel, una especie de collar de cuentas enroscado, preciosa desde cualquier ángulo. 

Entre la arquitectura, el arte contemporáneo, y las infinitas tiendas, el aeropuerto de Doha es uno de esos en los que las horas de tránsito se pasan volando.