Teletrabajo en Vigo
En la oficina tenemos una política híbrida de trabajo por la que se puede teletrabajar 2 días a la semana desde casa. Yo nunca lo hago porque no me gusta; estoy más cómodo en la oficina, con dos pantallas grandes y con las oportunidades de conectar formal e informalmente con mi equipo y con el resto de la organización. Sin embargo, en ocasiones, me viene muy bien para poder organizar los viajes a Madrid o Vigo con mayor flexibilidad de fechas y horarios.
Eso precisamente lo que hice la semana pasada, después del viaje a Málaga. En lugar de volver a Ginebra directo (tenía esa opción y ese billete), volé a Madrid y a Vigo. Originalmente, eran días que pensaba estar de vacaciones pero ante la carga de trabajo, decidí trabajarlos en remoto. Estuve en Vigo de jueves a sábado, y pasé por Madrid tanto antes como después.
Sigue sin resultarme cómodo el teletrabajo. Me resulta incómoda la silla, las video-conferencias caen con frecuencia a horas incómodas y luego tengo esa sensación de estar con mi madre pero no estar. Aún así, me da juego para visitar a la familia con más frecuencia de la que podría, si tuviera que depender siempre de poder cogerme días de vacaciones, así que bendita flexibilidad.

