Ginebra blindada ante el G7
De vuelta en Ginebra, esta semana me he dejado llevar por la fascinación por León XIV y he seguido en TV sus actos y discursos en Barcelona y Canarias. Todo muy impresionante: su claridad, su coherencia, su humanidad.
Este fin de semana ha estado caracterizado, además de por el buen tiempo y el ambiente de playa, por la transformación de Ginebra en una fortaleza. La mayor parte de las tiendas y bajos comerciales se han parapetado tras paneles de protección, por temor a los desperfectos que podrían provocar manifestantes anti-G7. La reunión del G7 se va a desarrollar en Evian, Francia, entre el lunes y el miércoles de la semana que entra, pero las manifestaciones y destrozos se esperan en Ginebra, por cercanía.
Hace más de 20 años, en 2003, se celebró una reunión del G8 también en Evian, y los altercados y violencia se prolongaron durante varios días, desbordando la ciudad y la región. Para evitar algo parecido, la ciudad vive estos días medidas excepcionales: a los paneles de protección por todas partes, se suma una presencia masiva de policía, corte de calles y cierre de fronteras.
Hoy domingo tuvo lugar la manifestación principal y hubo algunos humos y vandalismo. Veremos como va el resto de la semana.









